El Manchester City vuelve a ser protagonista en el mercado por su capacidad para invertir cantidades millonarias. Durante la década de Guardiola en el banquillo, el club superó los 2.000 millones en fichajes.
Ahora, con Maresca al frente, el ritmo no solo no ha disminuido, sino que amenaza con alcanzar cotas todavía mayores. El conjunto mancuniano podría cerrar este verano tres de las cuatro incorporaciones más caras de toda su historia si decide acometer el fichaje de Enzo Fernández.
No obstante, si algo ha demostrado la directiva es también su habilidad para generar ingresos con las ventas. Por quinto año consecutivo, la entidad citizen superará los 100 millones de euros recaudados en traspasos y, además, lo hará estableciendo una cifra récord.
La profunda renovación de la plantilla explica buena parte de este movimiento. Las salidas de Rodri, Bernardo Silva, Savinho, Reijnders, Nico González, James Trafford, Akanji, Aké y John Stones han obligado al City a iniciar una reconstrucción de gran alcance.
La operación de Savinho ha sido el gran acelerador de este verano. El brasileño ha puesto rumbo al Tottenham por 88 millones de euros, una cantidad que podría llegar hasta los 100 incluyendo los variables.
Con las salidas de Nico González -al Newcastle por 58 millones- y Marmoush -también a los Spurs-, el Manchester City habrá ingresado más de 400 millones de euros. Una cifra que situaría al club ante un registro prácticamente inédito.
Para encontrar un precedente cercano hay que viajar hasta el verano de 2018. Aquel mercado, el AS Monaco protagonizó una auténtica desbandada de talento con las salidas de jugadores como Kylian Mbappé, Thomas Lemar o Fabinho.
El conjunto monegasco alcanzó entonces los 365 millones de euros en ingresos, el récord de una entidad en una misma ventana de fichajes. Ocho años después, el City ha dejado atrás aquella marca. Además, lo hace en un contexto completamente diferente.
Una reconstrucción total
El equipo que levantó en Estambul la primera Champions de la historia del club en 2023 prácticamente ha desaparecido. De aquel once que derrotó al Inter de Milán solo quedan Haaland y Rúben Dias. Grealish también continúa en la plantilla, aunque su futuro parece cada vez más incierto.
El resto de protagonistas de aquella noche ya no están. Rodri, De Bruyne, Ederson, Gündogan, Bernardo Silva, Stones, Aké y Akanji han ido abandonando el proyecto en las últimas temporadas. A ellos se suman Txiki Begiristain y Pep Guardiola, dos figuras fundamentales en la construcción del City que dominó el fútbol inglés.
La reconstrucción es prácticamente total. Ahora llega la parte más complicada: transformar ese dinero en un nuevo equipo ganador. Donnarumma, Cherki, Elliot Anderson y Gvardiol forman parte de la nueva generación llamada a asumir responsabilidades en el Manchester City.
Son algunos de los nombres destinados a ocupar el espacio dejado por quienes marcaron una época y, al mismo tiempo, convertirse en los próximos referentes de la afición citizen.
El club ha puesto a disposición de Maresca una capacidad financiera pocas veces vista. Después de años en los que el City fue sinónimo de grandes inversiones en el mercado, este verano ha demostrado que también puede financiar una reconstrucción a través de sus propias ventas.
Ahora será la planificación deportiva la que determine si semejante desembolso vuelve a colocar al conjunto mancuniano en lo más alto de Inglaterra y Europa.
