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La ruptura de las relaciones institucionales entre el Barça y el Atlético de Madrid es total. Hacía mucho tiempo que dos clubes no mostraban públicamente su disconformidad con el comportamiento del otro y en medio, Julián Álvarez.

El órdago lo lanzó Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado, tras el sorteo de la fase liga de la Champions: "Julián está realmente mal, ha habido personas que se han encargado de engañarle y confundirle y lo lamento muchísimo [...] (Las palabras de Laporta) Nos indignan, nos repugna la falsedad, la falta de ética, de transparencia, de profesionalidad...".

"No podemos más que insistir que no vamos a negociar con el Barcelona bajo ningún concepto [...] Es mi palabra, que es de las pocas cosas que tengo, el jugador no va a ser transferido al Barcelona con total seguridad", añadió el CEO del Atlético de Madrid.

Desde el club rojiblanco descartan por completo la salida del argentino a la Ciudad Condal, puesto que se remiten a una cláusula de rescisión de 500 millones de euros que es completamente inaccesible para cualquier club.

No obstante, con el Arsenal también al acecho, la postura cambia: "Nuestra intención y mi sueño personal es que siga con nosotros, que siga en el Atlético, para competir entre los grandes hacen falta jugadores grandes y Julián lo es. Si él cree que es incompatible estar en el Atlético de Madrid buscaremos una alternativa pero nunca, nunca será el Barcelona".

A la rajada de Miguel Ángel Gil Marín respondió acto seguido Rafa Yuste, vicepresidente deportivo del Barça, quien contraatacó también de forma contundente, sin quedarse atrás.

Lo que me sorprende es que, conociéndolo, haya podido hacer esas declaraciones, que faltan a la educación y al respeto. Todo el club, el director deportivo y el técnico traspasan una línea roja que no entiendo en absoluto. Me indignan y no las comparto", afirmó.

Yuste quiso dejar clara la postura de la entidad blaugrana en el caso del delantero argentino y recordó que el Barça mantiene su interés si existe la posibilidad de incorporar al futbolista: "Somos un club que respeta al rival, al Atlético de Madrid y a los jugadores. Si un jugador quiere venir a un club, lo intentaremos. Reiteramos lo que dijo el presidente ayer", explicó.

El vicepresidente deportivo blaugrana coincidió con Enrique Cerezo y con miembros de la familia Gil durante el sorteo y aseguró que mantuvieron la educación pese al conflicto: "Nos hemos saludado porque en la vida hay que tener educación. Hemos cruzado palabras con la familia Gil y con el presidente Cerezo y les he dicho lo que he dicho antes: estamos tranquilos y nuestra conciencia está tranquila", señaló.

A pocos días del cierre del mercado, Yuste evitó dar por definitivamente cerrada la posibilidad de que Julián Álvarez pueda acabar en el Barça, pese a la negativa tajante expresada por el Atlético: "El mercado está a unos días de cerrarse, pero me sabe mal. Quiero defender a los profesionales que trabajan de una forma excepcional", concluyó el vicepresidente deportivo.