Los cánticos con sorna, los pitos, los abucheos, los insultos, las peinetas... Vinicius se enfrenta a esto cada 15 días. Jugar fuera del Bernabéu se ha convertido en un suplicio para el brasileño, a quien no le ha quedado otra que acostumbrarse a jugar en ambientes hostiles.
El estreno del Real Madrid en la temporada en el RCDE Stadium no fue una excepción. El extremo es el blanco fácil y Mourinho, que tan solo lleva seis semanas en el club, se ha hartado.
"No es un santo, pero le hacen demasiado. Pienso que está formateado (programado): le doy yo, luego tú, si tengo amarilla le da otro, salgo yo... y es una frustración para él [...] Vivimos en una era social de anti bullying, con Vini no estamos ahí. Adversario y público", denunció el portugués.
🗣️ "Vini no es un santo, pero lo que le hacen es demasiado. Estamos en la era del antibullying. Con Vini estamos todavía en el bullying"
— DAZN España (@DAZN_ES) August 22, 2026
La total defensa de José Mourinho a Vinicius tras el partido ante el RCD Espanyol#LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/bmE2K6jQIw
El brasileño fue objeto de ocho faltas durante el partido, el que más. Desde el minuto tres, Cala ya le dejó el primer recado. Acostumbrado a estas situaciones, el brasileño siguió haciendo su partido, pero ya cansado, tuvo un pique pasada la media hora de juego con el extremo y autor del único gol del equipo perico que le costó a él también la amonestación.
Mourinho, el pasado miércoles -día en el que fue presentado como nuevo entrenador del Real Madrid-, ya denunció la campaña de acoso que sufre su jugador semana sí y semana también. Estadio que visita, afición que aprovecha para cargar contra él.
"Creo que la gente tiene que aprender a comportarse con él, hablo también de árbitros. Vinicius es también un jugador como los otros [...] La gente lo tiene que mirar más allá de si es muy simpático o menos simpático. Tienes que mirar dentro del campo a Vinicius como un jugador más. Es mejor que los otros", explicó durante su entrevista a El Chiringuito.
"No le respetan. A nivel de estadios… ¿qué sentido tiene que un estadio pite a uno de los mejores jugadores del mundo cuando no tienes nada contra él? Vas a jugar un amistoso en A Coruña o ante el Schalke y no creo que Vinicius haya jugado ante el Schalke en el pasado o ante el Depor. ¿Por qué le pitas la primera vez que toca el balón? Hay que intentar encontrar un compromiso porque verle jugar es un privilegio", lamentó Mourinho.
🗣️ José Mourinho: "VINÍCIUS ES UN ENAMORADO DEL REAL MADRID.
— (fan) REAL MADRID FANS 🤍 (@AdriRM33) August 19, 2026
Vinícius sabe de que lado estoy AHORA, puede mirarme y contar CONMIGO.
La GENTE y los ÁRBITROS deben aprender a comportarse con VINÍCIUS."
BRUTAL 👏🏻🔥 pic.twitter.com/k4GghDscXy
No es una denuncia nueva. De hecho, en la primavera de 2023 cuando el Real Madrid visitó Mestalla, Ancelotti ya señaló que su jugador era "la víctima". Ahora el portugués ha ido más allá al denunciar una situación de bullying.
Como era de esperar, el entrenador del Espanyol, Manolo González, rechazó de manera contundente esta acusación: "Si no le podemos tocar... esto es fútbol. No he visto ninguna entrada exagerada sobre Vinicius. Nos podemos remontar a la época de Maradona, eso sí era criminal".
"Hoy en día no hay acciones que supongan un peligro grave para el jugador. Las faltas que ha recibido son normales y nadie ha ido a buscarle. Son lances del juego, como ha pasado con otros jugadores", cerró el técnico del conjunto perico.
El autocontrol de Vini
Lo cierto es que hay una realidad difícil de discutir: la figura de Vinicius se ha convertido en un foco de rechazo en (casi todos) los estadios españoles. Lo que en determinados episodios fue un caso evidente de racismo, respaldado incluso por sentencias judiciales firmes, ha evolucionado hacia una hostilidad mucho más extendida contra el jugador del Real Madrid.
Resulta complicado encontrar un campo de LaLiga en el que el brasileño sea recibido con normalidad y en el que no haya protagonizado algún desencuentro con la grada.
El primer partido del Madrid en LaLiga ya ha servido como aviso de que la relación entre Vinicius y las aficiones rivales volverá a estar marcada por la tensión. Mourinho respalda a su futbolista, pero al mismo tiempo le reclama serenidad.
A sus 26 años, Vinicius ha asumido además un papel de liderazgo dentro del vestuario: es el segundo capitán del equipo. Y con ese rango también llega la responsabilidad de gestionar mejor episodios como el vivido en el RCDE Stadium.
