La guerra entre José Bordalás y el colectivo arbitral suma un nuevo capítulo. Pablo González Fuertes, exárbitro y uno de los impulsores de la Asociación Española de Árbitros de Fútbol (AESAF), ha respondido a las últimas palabras del entrenador del Getafe, que cuestionó públicamente la representatividad del sindicato.
El origen de la polémica está en la primera jornada de La Liga. El conjunto azulón perdió por 3-0 ante el Alavés en Mendizorroza, en un encuentro marcado por la expulsión de Kiko Femenía.
El futbolista recibió inicialmente una tarjeta amarilla por una entrada, pero el árbitro Manuel Jesús Orellana Cid cambió su decisión después de revisar la acción en el monitor del VAR y le mostró la roja.
Bordalás terminó muy molesto con la actuación arbitral. Durante el encuentro llegó a ser amonestado por sus protestas y, posteriormente, cuestionó el trato que recibe el Getafe.
El técnico aseguró que a su equipo no se le trata "de la misma manera" que a otros y puso especialmente el foco en la expulsión de Femenía y en el diferente criterio para sancionar entre su equipo y el otro.
Bordalás, dirigiendo al Getafe
Sus declaraciones provocaron la reacción de la AESAF, que publicó un comunicado en el que condenaba las "faltas de respeto" hacia Orellana Cid y acusaba al entrenador de intentar responsabilizar al estamento arbitral del resultado de su equipo. La organización defendió, además, la objetividad y la equidad del colectivo.
Lejos de cerrar la polémica, Bordalás respondió el miércoles durante la rueda de prensa previa al partido de Conference League contra el Partizan. El técnico restó importancia al comunicado y afirmó que la AESAF es "un sindicato que han creado cuatro o cinco amigos".
Bordalás también se apoyó en unas declaraciones de Francisco Soto, presidente del Comité Técnico de Árbitros, quien había señalado que las imágenes de la acción de Femenía no aclaraban que la entrada mereciera la expulsión: "A nosotros siempre nos han dicho que cuando no está claro, no se rectifica. Sin embargo, se rectificó la amarilla".
Ahora ha llegado la respuesta de González Fuertes. El excolegiado quiso desmontar en MARCA su argumento sobre la AESAF: "Los cuatro o cinco amigos son 174 compañeros y compañeras que hicieron historia creando el primer sindicato de árbitros profesionales de este país".
González Fuertes explicó que esos 174 profesionales participaron en la constitución de la organización, aportaron sus datos y firmaron para ponerla en marcha. Además, recordó que muchos de ellos continúan afiliados.
También afirmó estar habituado con las protestas del entrenador del Getafe hacia los árbitros: "Desde la temporada pasada ya no me sorprenden las faltas de respeto al colectivo por parte de Bordalás. Lo que me sorprende es qué necesidad tiene un profesional como él, de realizar este tipo de declaraciones".
De esta forma, la polémica trasciende ya la expulsión de Femenía. Lo que comenzó con las protestas de Bordalás por una decisión arbitral se ha convertido en un enfrentamiento abierto entre el entrenador del Getafe y el sindicato que representa a una parte del colectivo arbitral profesional español.
