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La Comunidad de Madrid ha rechazado la solicitud de medidas cautelares presentada por el Rayo Vallecano para poder disputar en el estadio de Vallecas su primer partido como local de la temporada ante el Deportivo Alavés.

El club franjirrojo presentó ante la Comunidad los informes que no había aportado durante el mes de junio y solicitó autorización cautelar para jugar el encuentro en su estadio. Sin embargo, la petición ha sido finalmente rechazada.

A 72 horas del inicio de la segunda jornada de LaLiga, el Rayo Vallecano tendrá que disputar el partido en Butarque. El club apuró las remotas opciones que tenía para que el partido se disputara en Vallecas.

La medida permite continuar con los trabajos de mejora que la auditoría encargada por la Comunidad de Madrid señaló como necesarios ante las graves deficiencias de seguridad y salubridad detectadas en el recinto.

Precisamente, el Gobierno regional ha insistido en que la condición indispensable para que el fútbol regrese a Vallecas es que se hayan solucionado estos problemas y se garantice la seguridad tanto de aficionados como de jugadores.

El Leganés ya había confirmado, en coordinación con la Comunidad de Madrid, que pondría Butarque a disposición del Rayo Vallecano en caso de que el conjunto franjirrojo necesitara un estadio alternativo.

Pese a la intención del equipo de jugar en Vallecas hasta el último momento, la Consejería finalmente ha rechazado esta posibilidad. De este modo, el Rayo volverá a disputar sus partidos como local en el municipio del sur de Madrid, una temporada después.

La Agrupación de Peñas del Rayo Vallecano ya había manifestado en un comunicado que "no estarían en un estadio alternativo fuera de Vallecas", por lo que el primer encuentro como local del conjunto franjirrojo podría contar con una menor afluencia de público.

Pero el problema de los despachos no es el único que preocupa en Vallecas. El estado del césped también vuelve a generar inquietud. En los últimos días se han visto operarios trabajando sobre el terreno de juego, cuya situación hace cuestionable la práctica del fútbol.

A tres días del encuentro, no parece que el césped pueda mejorar de forma significativa como para albergar el partido ante el Alavés.