El FC Barcelona vive la recta final del mercado de verano dividido entre dos operaciones de perfil muy distinto.
Rodri Hernández está cerca de convertirse en azulgrana tras la tercera oferta de 70 millones de euros presentada este sábado al Manchester City, mientras que Julián Álvarez permanece bloqueado por la negativa del Atlético de Madrid a negociar.
El contraste entre ambas situaciones deja al club catalán con una prioridad urgente sin resolver: encontrar un delantero de garantías para una plantilla que se ha quedado sin '9' tras las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres.
La operación por el centrocampista español avanza con solidez. El Barça ha elevado su propuesta hasta los 70 millones de euros, una cifra que se aproxima a los 82 millones que, según informó esta semana The Times, exige el Manchester City para dejarlo salir.
El club azulgrana cuenta ya con la conformidad del futbolista, que dio el sí la semana pasada a su llegada, por lo que el desenlace depende exclusivamente de que las entidades cierren la parte económica.
Rodri se entrenó el viernes en la ciudad deportiva del City, donde Enzo Maresca confirmó que el jugador se recupera con normalidad de una pequeña intervención en la espalda.
El equipo inglés disputa este domingo la Community Shield ante el Arsenal, un compromiso que puede acelerar o retrasar la resolución definitiva del traspaso.
Julián, sin negociación abierta
La situación de Julián Álvarez es radicalmente distinta. El delantero argentino ha expresado su deseo de salir del Atlético para incorporarse al Barça, pero el club rojiblanco se niega a sentarse a negociar con un rival directo de La Liga.
La entidad madrileña remite a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros fijada en su contrato, vigente hasta 2030, una cifra que descarta cualquier acuerdo convencional.
El Barça ha ofrecido 100 millones de euros a pagar en seis plazos, cantidad que el Atlético rechazó de inmediato.
Julián Álvarez, entrenando con el Atlético de Madrid.
El club catalán se ha marcado el final de la próxima semana como límite para decidir si insiste en la operación o la abandona, mientras espera una posible reunión entre el entorno del futbolista y la directiva rojiblanca que pueda destensar la postura del club.
El agujero real
Más allá del centro del campo, la urgencia mayor del Barcelona está en el ataque. La salida de Lewandowski al término de su contrato, sumada al traspaso de Ferran Torres al PSG por 50 millones de euros, ha dejado al equipo de Hansi Flick sin un delantero centro de garantías.
Incluso la operación de Ansu Fati, cuyo pase se cerró definitivamente al AS Mónaco tras ejercer el club francés su opción de compra, añade más drama a la situación culé en cuanto a su delantera.
Fichar a Rodri reforzaría el eje del centro del campo, una zona donde el Barça ya cuenta con nombres de peso – y donde habría salidas, con el canterano Marc Bernal en el punto de mira-, pero no resolvería el problema del gol.
Si la operación por Julián Álvarez no avanza, el club azulgrana se quedaría sin el delantero que Deco y Flick consideran su prioridad absoluta para liderar el ataque la próxima temporada.
Luis Suárez, ¿una alternativa?
Ante el bloqueo con el Atlético, el nombre del colombiano Luis Suárez, delantero del Sporting de Portugal, ha empezado a sonar como plan alternativo.
Según informó el periodista Fabrizio Romano, el atacante de 28 años figura entre las opciones que maneja la dirección deportiva azulgrana si la operación por Julián sigue sin concretarse la próxima semana.
El propio Sporting, sin embargo, ha remitido a todos los clubes interesados a la cláusula de rescisión de 80 millones de euros fijada en el contrato del futbolista, vigente hasta 2030, y ha insistido en que no contempla su salida este verano.
Luis Suárez, con la selección de Colombia en el Mundial.
Suárez fue máximo goleador de la liga portuguesa la pasada temporada, con 24 goles en la Primeira Liga y una contribución total de 31 tantos en todas las competiciones.
El propio Barcelona desmintió oficialmente cualquier gestión por el colombiano a través de fuentes citadas por Mundo Deportivo, que insisten en que el único plan de la entidad para reforzar el ataque sigue siendo Julián Álvarez.
El club admite, no obstante, que no puede mantener esa postura de forma indefinida si la operación por el argentino continúa sin desbloquearse.
Mercado con dos velocidades
El Barça afronta así la última quincena del mercado con escenarios opuestos. Rodri representa una operación en fase de cierre, condicionada únicamente por la respuesta económica del Manchester City.
Julián Álvarez, en cambio, depende de un cambio de postura del Atlético que hoy no se atisba, lo que obliga al club catalán a mantener abiertas alternativas como Luis Suárez o Lautaro Martínez para tapar el hueco que dejó la marcha de Lewandowski.
La resolución de ambos casos definirá el rostro de la plantilla azulgrana para la temporada.
Si el centro del campo puede quedar resuelto en los próximos días con la llegada de Rodri, el ataque sigue siendo la asignatura pendiente de un mercado que el Barcelona necesita cerrar con un delantero de garantías, sea Julián Álvarez o cualquiera de sus alternativas.
