A pesar de que le queda un año de contrato, el Manchester City está siendo un hueso muy duro de roer para el Barça en las negociaciones para fichar a Rodri. El diálogo entre ambos clubes es fluido y se habla de que esta semana se podría cerrar el acuerdo, aunque para ello desde la Ciudad Condal deben hacer un esfuerzo aún mayor del realizado hasta la fecha.
Las palabras de Maresca, asegurando que esperaba contar con Rodri de vuelta en los entrenamientos del Manchester City, parecía desde el principio más un gesto de cara a la galería que una posibilidad real. "En este momento, parece que el miércoles estará en Manchester", aseguró el sábado el italiano.
Mientras tanto, las conversaciones entre ambos clubes han avanzado a un ritmo frenético y el acuerdo por el centrocampista está cada vez más cerca.
Tanto el City como el Barça, además, están dejando que la negociación se conozca prácticamente en tiempo real. Si hace menos de 48 horas trascendían las condiciones de la primera oferta azulgrana, ahora ya se ha hecho público el siguiente movimiento del conjunto catalán.
El guion de la operación sigue los pasos habituales en este tipo de traspasos. El Barcelona inició las conversaciones con una propuesta de 50 millones de euros.
Desde Inglaterra, sin embargo, apuntaban que el Manchester City no contemplaba la salida de Rodri por una cantidad inferior a los 70 millones de libras (80 millones de euros). Con esa diferencia de partida, la primera oferta estaba destinada a ser rechazada.
Rodri, en un partido con el Manchester City.
Desde el primer momento, no obstante, ambas partes dejaron abierta la puerta a continuar negociando durante el fin de semana con el objetivo de encontrar una fórmula que acercara las posiciones.
Los contactos no se han detenido y la voluntad de cerrar el acuerdo parece compartida por todos los implicados.
La última oferta del Barça
En Inglaterra ya han avanzado también las cifras de la nueva propuesta azulgrana. El Barça habría elevado su oferta hasta los 65 millones de euros fijos, a los que se sumarían otros cinco en variables.
Un esfuerzo considerable por parte del club catalán, aunque todavía por debajo de los aproximadamente 70 millones de libras que exige el City para dar luz verde a la operación.
Ahora queda por comprobar si el conjunto inglés está dispuesto a flexibilizar sus pretensiones y facilitar el último tramo de la negociación. La intención del Barça pasa por dejar cerrado el fichaje entre el martes y el miércoles.
El margen de maniobra es ya muy reducido y todo apunta a que esta segunda propuesta debería servir como base para alcanzar el acuerdo definitivo, quizá con algún ajuste final en las condiciones.
