El cerco se estrecha sobre la figura de Gianni Infantino. El presidente de la FIFA atraviesa el momento más complejo de su carrera profesional, en la que ha sido secretario general de la UEFA (2009-2016) antes de llegar al cargo que ostenta a día de hoy.
En la noche del viernes, el diario inglés The Telegraph sacaba a la luz el último escándalo del dirigente suizo: la UEFA presuntamente habría pagado a una supuesta amante del actual presidente de la FIFA cuando este era el secretario general del organismo europeo.
La mujer, que pasó de tener un cargo administrativo a un puesto directivo más alto (que se traduciría en un aumento salarial del 30%; es decir, aproximadamente 170.000 euros) supuestamente recibió una indemnización de seis cifras tras terminar su presunta relación con Infantino.
La UEFA habría sostenido que la cantidad abonada correspondió a una "indemnización por cese", a la que se sumó el pago de las tasas de un máster en Administración de Empresas cursado en una escuela de negocios local.
"Estamos al corriente de las acusaciones y podemos confirmar que se abonó una indemnización por cese a la persona en cuestión, junto con el pago de las tasas de un máster en administración de empresas (MBA) en una escuela de negocios local. El pago se ajustaba a la normativa vigente en aquel momento para el personal que abandonaba la organización", informó un portavoz de la UEFA a The Telegraph.
Según añade, desde entonces el organismo europeo ha endurecido sus normas para adaptarlas a "las de una organización moderna y de alto perfil".
Según el diario británico, la indemnización presuntamente alcanzó al menos las seis cifras y habría estado relacionada con recursos de la UEFA que estaban destinados al desarrollo del fútbol base.
Gianni infantino, presidente de la FIFA.
La respuesta por parte de la FIFA tan solo tardó en llegar unas horas. A través de un portavoz y mediante el medio que publicó la información, rechazaron las acusaciones: "El presidente Gianni Infantino niega rotundamente estas acusaciones, que son categóricamente falsas".
Además, califica de difamatoria cualquier insinuación de conducta inapropiada o de incumplimiento de los estatutos o reglamentos.
El portavoz añadió que ningún empleado de la UEFA ni de la FIFA había presentado jamás una denuncia relacionada con el comportamiento de Infantino, porque, según la versión oficial de la organización, "nunca hubo un incidente en el que estuviera involucrado".
Las intenciones de la UEFA
24 horas después -en la noche del sábado-, The Telegraph anunciaba que la UEFA está barajando la posibilidad de abrir una investigación sobre toda la trayectoria de Gianni Infantino en el organismo europeo.
Y es que los principales dirigentes quieren conocer cómo se llegó al acuerdo económico con la supuesta amante y si la supuesta relación sentimental influyó en decisiones sobre el personal.
El dirigente suizo se incorporó a la UEFA en el año 2000 trabajando en asuntos jurídicos, comerciales y de fútbol profesional y fue escalando hasta que en 2016 se produjo su salto a la FIFA, cuando fue elegido presidente tras la renuncia de Joseph Blatter tras 17 años, después de un escándalo por corrupción que también se llevó por delante a Michel Platini.
Según The Telegraph, Platini, en aquel momento presidente de la UEFA, le dio un ultimátum a Infantino por su presunta relación sentimental: "o ella o tú".
A la financiación del máster en administración de empresas (MBA) en una escuela de negocios que cobraba unas tasas de unas 45.000 libras (unos 52.520 euros) al año como parte del acuerdo también se le indemnizó a esta empleada con una cantidad de dinero que contiene seis cifras.
Infantino, casado con Leena Al-Ashqar desde 2001 a quien conoció cuando ella trabajaba para la Federación Libanesa de Fútbol y con cuatro hijos, se juega su futuro.
El suizo viene de afrontar críticas por su sometimiento con Donald Trump, quien presionó para que la FIFA levantara la suspensión de un partido al delantero estadounidense Folarin Balogun para jugar el siguiente encuentro del Mundial tras haber sido expulsado.
Tras cruzar una nueva línea roja al intentar privatizar la Copa del Mundo, ahora se ha sumado la incertidumbre sobre el papel de España en el Mundial de 2030 después de los incidentes ocurridos en Ceuta y la posibilidad, por el momento no confirmada, de que Marruecos albergue la final si el país africano le muestra su apoyo.
