A falta de que el Barça y el City lleguen a un acuerdo, Rodri vestirá la próxima temporada los colores azulgrana. El madrileño cambiará Manchester por Barcelona y protagonizará uno de los movimientos del mercado después del fuerte interés que ha mostrado el Real Madrid.
En la tarde del jueves, el MVP del Mundial le dio su compromiso a la directiva azulgrana, y estos ya se han puesto manos a la obra en la negociación con el club inglés, que en aras de desprenderse de él la próxima temporada gratis lo harán en este mercado sacando tajada.
La más que probable llegada de Rodri presenta algunas incógnitas sobre la necesidad de acometer su fichaje en un equipo ya confeccionado. El de Villanueva de la Cañada será uno de los integrantes del doble pivote junto con Pedri, ocupando el puesto que deja De Jong -hasta seis meses tras sufrir una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha-.
Su incorporación va a provocar daños colaterales en el equipo. En primer lugar, Marc Casadó ya puede ir haciendo las maletas. Si con la lesión del neerlandés podía tener alguna oportunidad, la llegada de Rodri le abriría las puertas del Spotify Camp Nou.
Marc Bernal deberá mostrar su madurez en una situación compleja. A sus 19 años ya ha mostrado que tiene una progresión excelente, pero deberá ser paciente y tomar buena nota y aprender. El mediocentro podrá ser su mentor como en su día lo fue Puyol con Piqué o Íñigo Martínez con Cubarsí.
El tercero en discordia es Gavi. El de Los Palacios y Villafranca ha adelantado su regreso a los entrenamientos con el Barça seis días, demostrando su compromiso de cara al inicio de la nueva temporada. Su rol podría pasar a ser el de 'ocasional', por lo que valores de La Masía perderían importancia.
¿Se descarta a Julián?
La primera incógnita afecta directamente a la planificación deportiva. ¿Significaría la llegada de Rodri renunciar al gran objetivo para la delantera?
El bloqueo en la operación por Julián Álvarez podría empujar al Barça hacia un cambio de estrategia y consolidar una idea que ya ha aparecido en distintos momentos: competir de forma habitual con un falso nueve.
En ese escenario, Dani Olmo, Anthony Gordon, Adeyemi o incluso Lamine podrían desempeñar ese papel. La incorporación de Rodri, además, modificaría la estructura del equipo desde la base, aportando una seguridad que permitiría a Flick construir un centro del campo más sólido.
Más allá de la competencia interna, Rodri elevaría el nivel colectivo por sus propias características. La primera es el equilibrio posicional. Probablemente ningún centrocampista domina mejor los espacios que él.
Su lectura del juego le permite ocupar siempre la zona adecuada para ofrecer una línea de pase, proteger las transiciones y sostener al equipo en los momentos de máxima exigencia. Sus mapas de calor reflejan una constante: el epicentro del juego pasa por sus botas.
A ello se suma una fiabilidad extraordinaria con el balón. Rodri destaca tanto por la calidad técnica como por la toma de decisiones. Rara vez fuerza una acción innecesaria y siempre encuentra el pase que reclama cada jugada.
Rodri Hernández peleando la posesión con Messi.
Los datos lo respaldan: durante sus siete temporadas en el Manchester City ha firmado en todas ellas una precisión superior al 90% en el pase corto y por encima del 70% en el desplazamiento en largo.
Otra de sus fortalezas reside en su capacidad para encontrar a los futbolistas situados entre líneas. Es un especialista en conectar con los jugadores que reciben en los cuadrados interiores, un perfil que encaja perfectamente con las características de Dani Olmo, Fermín o Lamine.
Su incorporación, además, aportaría el liderazgo y la experiencia que Flick lleva tiempo reclamando para una plantilla muy joven. Y habría un último factor nada menor: impedir que el Real Madrid reforzara una demarcación estratégica con un futbolista llamado a marcar diferencias durante los próximos años.
El gran perjudicado: Pedri
La otra cara del posible fichaje tiene un nombre propio: Pedri. La convivencia entre ambos en la Selección ofrece algunas pistas sobre cómo podría alterarse el reparto de responsabilidades en el Barça.
Rodri ejerce como el gran eje del juego. Su rendimiento tras recuperarse de la lesión ha vuelto a situarle como el referente absoluto del equipo de Luis de la Fuente.
Es el mediocentro clásico llevado a la excelencia: dominante en el juego aéreo, impecable en la distribución, corrector defensivo de primer nivel, preciso en uno o dos toques y con una presencia física que condiciona cada partido.
Pedri se lamenta durante el partido ante Portugal.
No es casualidad que Luis de la Fuente haya construido su selección alrededor de él. Lo conoce desde las categorías inferiores, con las que conquistó el Europeo Sub-19, y siempre le ha considerado el heredero natural de Sergio Busquets.
Precisamente esa condición explica el cambio que experimenta Pedri cuando comparte centro del campo con él. En el Barça, Flick ha transformado al canario en un centrocampista total.
Lo alejó definitivamente de la mediapunta para convertirlo en el auténtico organizador del juego. Aunque el pivote sea teóricamente Frenkie de Jong, es Pedri quien acostumbra a recibir el primer pase, ordenar la salida de balón y marcar el ritmo de cada posesión gracias a una mezcla única de creatividad, inteligencia táctica y capacidad para recuperar el balón.
Su perfil, sin embargo, es radicalmente distinto al de Rodri. No es un mediocentro posicional, sino un director que necesita libertad para intervenir en todas las fases del juego.
En la selección ocurre lo contrario. Con Rodri monopolizando la base de la jugada, Pedri se ve obligado a desempeñar un papel más secundario, orbitando alrededor del mediocentro del Manchester City. Su influencia sigue siendo notable, pero pierde el peso estructural que sí tiene en el Barça.
Ese precedente invita a pensar que el posible fichaje de Rodri obligaría a Flick a redefinir la jerarquía del centro del campo.
El equipo probablemente ganaría control, equilibrio y experiencia, pero el gran interrogante sería cómo evitar que Pedri, convertido hoy en el auténtico cerebro del Barça, dejara de ser el principal organizador del juego azulgrana.
