Cambio completo de decorado en el futuro de Rodri Hernández. El centrocampista le ha dado el visto bueno al FC Barcelona para que negocie con el Manchester City su fichaje este mismo verano.
El campeón del mundo apuntaba al Real Madrid como nuevo destino, pero de manera vertiginosa se ha producido un giro radical en el guion de esta película y ahora apunta al Camp Nou más que nunca.
Desde el club culé han deslizado este beneplácito del madrileño a vestir de azulgrana esta próxima temporada, por lo que la opción del Real Madrid se estanca por completo y parece alejarse prácticamente de manera definitiva.
Ahora en la dirección deportiva del Barça ya tienen el OK para llamar a la puerta del Manchester City y comenzar la negociación, algo que ya había hecho previamente el Real Madrid.
En el club culé saben que tendrán que rascarse el bolsillo y soltar varias decenas de millones de euros, pese a que el jugador termina contrato la temporada que viene.
La actuación de Rodri en el Mundial ha vuelto a revalorizar su figura, justo después de una temporada muy discreta como consecuencia de las lesiones.
La baja de De Jong, clave
El FC Barcelona siempre ha estado al acecho de la situación de Rodri, incluso en estas últimas semanas, cuando más se avivaron las negociaciones entre el Real Madrid y Rodri para que el jugador regresara a la capital española.
Ahora, Hansi Flick también ha visto una gran necesidad de reforzar su centro del campo ya que Frenkie de Jong tendrá que volver a parar y es posible que deba pasar de nuevo por el quirófano. El neerlandés sufre una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha.
Eso significaría que el centrocampista podría estar unos cuatro meses alejado de los terrenos de juego, lo que dejaría un vacío muy grande en el centro del campo azulgrana.
No es el único frente abierto que tiene abierta la dirección deportiva del Fútbol Club Barcelona en este mercado, ya que sigue buscando de manera insistente un delantero de garantías para el ataque.
La incógnita de Ferran Torres, cuyo futuro sigue sin estar claro después de que haya dejado la puerta abierta a una posible salida, y la casi imposible llegada de Julián Álvarez, mantienen en vilo a los culés.
Por lo tanto, el Barça también tendrá que ajustar bien las cuentas y decidir cuánto puede invertir en cada posición para no verse en problemas.
