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Luis Rubiales toma la palabra. El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en declaraciones para EL ESPAÑOL, responsabiliza a Gianni Infantino y a Pedro Sánchez de haber desmontado la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para el Mundial 2030.

"Entre Infantino y Pedro Sánchez se han cargado de pe a pa toda la candidatura", afirma Rubiales.

Sus palabras llegan pocas horas después de que el diario británico The Times revelara que el presidente de la FIFA habría prometido a Marruecos la disputa de la final del Mundial 2030 en Casablanca, en el futuro estadio Hassan II, a cambio de recibir apoyos para continuar al frente del organismo.

La FIFA ha negado la información y ha calificado de "falso y engañoso" que Infantino haya hecho promesa alguna sobre la sede de la final.

La final, "decidida" para el Bernabéu

Rubiales asegura que la sede de la gran final nunca estuvo en duda mientras él dirigió la candidatura. "La final era en Madrid, en el Santiago Bernabéu, estaba decidido", afirma el expresidente de la RFEF.

Según su relato, el compromiso se selló ante el propio presidente de la UEFA, Alexander Ceferin, con España como "locomotora" de la candidatura y Portugal y Marruecos como socios necesarios para alcanzar los votos suficientes (106).

Rubiales explica que, a diferencia de lo que se ha dicho, "no es una candidatura ibérica a la que se une Marruecos". "Empezamos los tres países. Pero había otra candidatura europea [Reino Unido e Irlanda], y de esas dos precandidaturas europeas solamente podía quedar una", dice.

"Desde UEFA se nos hizo saber a las claras que si no era una candidatura 100% europea y la otra sí, no tendríamos el apoyo de las federaciones miembros", explica. De ahí que Marruecos quedara fuera un tiempo, hasta que se retomó el tema con un acuerdo claro respecto a la importancia y el peso de cada país dentro de la candidatura.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto a Pedro Sánchez EFE

"Se le dijo claramente a Fouzi [Lekjaa], presidente de la Federación de Marruecos: España era la locomotora y Marruecos tenía un papel mucho más residual que el que está adoptando ahora", explica Rubiales.

El expresidente añade que se llegó a negociar con el Real Madrid una posible ampliación de aforo, ya que el reglamento exige superar los 80.000 espectadores para acoger la final. "Tenía una solución relativamente sencilla", indica.

Giro con la entrada de Sudamérica

Rubiales señala que el punto de inflexión llegó cuando Infantino incorporó a la candidatura a Uruguay, Paraguay y Argentina para celebrar el partido inaugural, con la excusa del centenario del primer Mundial.

"Esta unión entre los intereses de Infantino y los de Sánchez hizo que se fuera al traste toda la candidatura que construimos en su momento", lamenta.

El expresidente sostiene que esa decisión, anunciada por Sánchez, fue seguida por la retirada de Australia de la candidatura para el Mundial 2034, y así "Infantino puede dar a dedo directamente a Arabia Saudí la celebración" de esa edición como organizador único.

"A nosotros se nos estuvo martillando desde la FIFA con la posibilidad de incluir a estos tres países hermanos, pero siempre nos negamos", afirma Rubiales.

Cuenta que, como alternativa, se puso sobre la mesa realizar un torneo en conmemoración del centenario -como se hizo en el 50 aniversario-, que reuniera a los campeones del mundo en honor a Uruguay.

"Esto que se estaba trabajando se rompió en el momento en el que Sánchez entra en escena y hace un daño irreparable a la candidatura, tanto por perder el partido inaugural como por poner en peligro la celebración de la final en nuestro país", agrega.

Marruecos, gran beneficiado

Rubiales apunta ahora a Marruecos como el actor que más ha ganado con los cambios en la candidatura, en línea con la información publicada por The Times.

El país africano lleva semanas presionando para que la final se dispute en el estadio Hassan II de Casablanca, que contará con capacidad para 115.000 espectadores, la mayor del mundo.

Faouzi Kekjaa, presidente de la Federación de Marruecos, junto a Gianni Infantino, presidente de la FIFA. FIFA

"Si se pierde la final, habría que decirles que organicen el Mundial ellos, con quien quieran, menos con España. Me imagino que Portugal tampoco querrá estar", advierte el expresidente de la RFEF.

Rubiales considera que la pérdida del partido inaugural ya supuso un daño "gravísimo" en imagen y en términos económicos, y que ceder también la final agravaría ese perjuicio.

Críticas a la actual RFEF

El expresidente carga además contra la actual dirección de la RFEF, presidida por Rafael Louzán, a la que atribuye una pérdida de influencia en los organismos internacionales del fútbol.

Según Rubiales, el nuevo presidente de la Federación desmanteló el departamento del Mundial y prescindió de perfiles clave para la interlocución con la UEFA y la FIFA.

El Gobierno español, por su parte, ha insistido en que trabajará para que la final se dispute en España. La ministra Milagros Tolón afirmó que las informaciones sobre una posible sede en Marruecos "no son oficiales".

La FIFA, mientras tanto, ha señalado que la decisión sobre la sede de la final se tomará "a su debido tiempo".