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La expectación es máxima en el Real Madrid tras la incorporación de Vinicius Jr. a la pretemporada este lunes.

El brasileño se reencontró con sus compañeros en la Ciudad Real Madrid con un asunto pendiente que lleva meses marcando la actualidad blanca: el futuro de su contrato, que vence en 2027, lo que significa que le queda menos de un año para convertirse en agente libre.

La reunión decisiva entre el club y el entorno de Vinicius se producirá en las próximas horas, y algunas fuentes apuntan a este miércoles como la fecha en la que ambas partes se sentarán a hablar cara a cara.

Será el momento en el que el Real Madrid espere despejar de una vez las dudas sobre las intenciones reales del delantero: firmar la renovación y continuar vinculado al proyecto de José Mourinho, o rechazar de nuevo la propuesta y encarrilar una salida, ya sea mediante una venta este mismo verano o marchándose gratis el próximo curso.

El entorno del futbolista ha repetido durante los últimos meses que su voluntad es continuar en el club blanco, un mensaje que también transmiten desde las oficinas del Bernabéu.

Sin embargo, el bloqueo de las conversaciones, que se prolonga desde hace año y medio, ha llevado la situación a un punto casi límite. El propio Vinicius lo reconoció hace unas semanas en una entrevista, donde admitió que no tiene "prisa" por renovar y que restan "muchas cosas que discutir" con la entidad.

Ese pulso se remonta a los meses posteriores a la Copa América de 2024, cuando ambas partes iniciaron un diálogo que nunca llegó a cuajar en un acuerdo definitivo.

Vinicius Jr. entrenando con el Real Madrid. Real Madrid

El Real Madrid tiene claro que la oferta que pondrá sobre la mesa en la reunión inminente será la misma que ya presentó la última vez, y no está dispuesto a moverse de ahí.

Una oferta de 22 millones

La propuesta del club para Vinicius se sitúa en 22 millones de euros netos por temporada, una cifra alejada de los 30 millones que llegó a reclamar el entorno del jugador en la fase más dura de la negociación y que ha quedado desfasada con el paso de los meses.

El brasileño ha ido moderando sus exigencias salariales y acercándose al neto que le ofrece el club. El grueso del desacuerdo, sin embargo, ya no reside tanto en el salario base como en otros aspectos del contrato que resultan mucho más sensibles para ambas partes.

El bono de renovación

El primer gran punto de fricción es el bono de renovación que reclama Vinicius y su entorno.

Se trataría de una cantidad de dinero que el jugador y sus agentes percibirían únicamente por estampar la firma en el nuevo contrato, algo equiparable a la prima de fichaje que suele pactarse cuando se incorpora a un futbolista que llega libre de otro club.

El problema es que nunca se ha visto en la historia reciente del Real Madrid una fórmula de este tipo aplicada a un jugador que ya pertenece a la plantilla, y el club se resiste a sentar ese precedente.

Otorgar un bono de renovación a Vinicius abriría la puerta a que otros futbolistas de la primera plantilla reclamasen condiciones similares en sus propias negociaciones, algo que en las oficinas del Bernabéu se quiere evitar a toda costa.

Los derechos de imagen

El segundo escollo tiene que ver con los derechos de imagen. Actualmente, el reparto habitual en los contratos del Real Madrid deja alrededor del 50% para el club y el 50% para el futbolista.

Ahora, el brasileño pretende ampliar todavía más ese porcentaje a su favor. En el escenario más favorable para sus intereses, Vinicius y sus representantes aspirarían a quedarse con el 100% de esos ingresos, algo que en el club consideran directamente inviable.

Vinicius, Mbappé y Bellingham lucen la segunda camiseta para el curso 26-27. Real Madrid

Buena parte de las exigencias del entorno de Vinicius están motivadas por la comparación directa con el contrato de Kylian Mbappé. El francés llegó libre desde el PSG y, además de un salario superior, se asegura una notoria prima de fichaje que en su día se cifró en torno a los 40 millones de euros.

En materia de imagen, Mbappé conserva el 100% de los contratos de patrocinio previos a su llegada al Real Madrid y mantiene entre el 70% y el 80% de los ingresos generados por los acuerdos firmados después de su fichaje.

Para el club, ese acuerdo respondió a una circunstancia excepcional -la llegada gratuita de una de las mayores estrellas del fútbol mundial- y no debería convertirse en la nueva referencia interna para el resto de la plantilla.

El Real Madrid confía en que el deseo de Vinicius de seguir haciendo historia en el club prevalezca sobre unas condiciones económicas que en las oficinas del Bernabéu no consideran realistas.

Se trata de un asunto que Florentino Pérez ha decidido llevar de forma personal, en línea con lo que ya hizo en su momento con la operación Mbappé, donde los flecos de los derechos de imagen se convirtieron en el principal obstáculo antes de la firma.

El propio Vinicius ha insistido públicamente en el tiempo en que su buena relación con Florentino: "El presidente confía en mí, y yo confío en él".

No depende de Mourinho

Mourinho estaría encantado de contar con Vinicius esta temporada. El técnico portugués quiere contar con un ataque de ensueño junto a Mbappé, Bellingham y el costamarfileño Yan Diomande, pero la decisión final sobre la renovación no depende de él y respetará la línea que marque el clun-

La sintonía entre ambos parece buena. En unas declaraciones a Realmadrid TV, Vinicius mandó este martes un guiño al técnico tras sus primeras sesiones de trabajo:

"Ha ido muy bien, conociendo al nuevo entrenador y a los nuevos jugadores y entrenando muy fuerte. Mourinho quiere que sea como siempre he sido: feliz, alegre y que haga mi fútbol".

El Arsenal, al acecho

De fondo, el escenario de una salida sigue muy vivo. Si Vinicius no acepta la oferta del Real Madrid, cada vez son más las voces dentro del club que apuestan por buscar una venta este mismo verano antes de arriesgarse a perderlo gratis el año próximo.

El valor de un eventual traspaso rondaría o superaría los 150 millones de euros, y el interés del Arsenal es ya una realidad. El club londinense se ha posicionado con fuerza para intentar hacerse con sus servicios si las negociaciones con el Real Madrid terminan fracasando-

En esta posible operación están involucrados de manera personal Andrea Berta, director deportivo de la entidad inglesa, y Mikel Arteta, entrenador del primer equipo.