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El FC Barcelona ultima los detalles para el arranque de un nuevo curso en su feudo. Tras haber certificado el esperado reencuentro con su afición en el Spotify Camp Nou durante la pasada campaña, en la que el coliseo azulgrana reabrió sus puertas de forma parcial, el equipo catalán se dispone a iniciar la temporada 26-27 en casa.

La cita fijada en el calendario para este regreso veraniego es el próximo 19 de agosto con la disputa del tradicional Trofeu Joan Gamper frente al Al Ahly egipcio.

Aunque las obras de remodelación interior y exterior continúan a pleno rendimiento, la afición culé que acuda al templo barcelonista se encontrará con dos notables novedades estructurales y visuales que marcan un paso más en la transformación del coliseo blaugrana.

La primera gran mejora se centra directamente sobre el terreno de juego, un elemento crucial para el estilo de fútbol del conjunto azulgrana. Tras el desgaste acumulado durante los últimos meses de la competición anterior y los eventos estivales, el club inició semanas atrás los trabajos para renovar por completo el tapete del estadio.

Después de retirar la antigua hierba y acondicionar meticulosamente la base del campo, los operarios han comenzado la fase de colocación de los nuevos tepes de césped híbrido.

Esta tecnología de última generación está diseñada para ofrecer máxima resistencia y un rodaje óptimo del balón. La previsión del club es completar la instalación a lo largo de las próximas jornadas para dar tiempo suficiente a que la hierba arraigue firmemente con vistas al duelo del 19 de agosto.

La segunda gran novedad se percibe al alzar la vista hacia las alturas de la grada. El anillo VIP, ubicado estratégicamente justo encima de la segunda gradería, ha experimentado un avance visual espectacular con la colocación de las primeras cristaleras que cerrarán los palcos privados.

Esta intervención transforma de forma radical la fisonomía interna del recinto, ofreciendo una estética moderna y vanguardista acorde a los estándares de los grandes estadios del fútbol europeo.

El Spotify Camp Nou, a finales del mes de marzo EFE

Aunque el impacto estético ya es plenamente visible desde las gradas, esta zona hospitality no estará abierta al público de forma inmediata para el inicio del campeonato. El plan trazado por la entidad contempla una reapertura progresiva por fases a lo largo del curso 2026-2027 a medida que avance el acondicionamiento interior de los palcos.

Paralelamente a estas dos intervenciones principales, el proyecto global del Espai Barça no se detiene.

La estructura metálica que servirá de soporte para la futura cubierta de 360 grados se encuentra ya prácticamente completada en su totalidad, mientras que en las áreas exteriores los avances son evidentes en los espacios dedicados a la futura Barça Store y la oferta de restauración.

Con cuatro semanas por delante antes de que el balón eche a rodar oficialmente en el Gamper, los trabajos en el Spotify Camp Nou se aceleran. El barcelonismo volverá a su casa para estrenar curso presenciando cómo su histórico estadio avanza, paso a paso y sin detener la actividad deportiva, hacia su versión más moderna e imponente.