Publicada
Actualizada

El Real Madrid ha pedido al juez del 'caso Negreira' que amplíe seis meses más la fase de instrucción.

El club blanco también le solicita que exija al FC Barcelona la entrega de todo su sistema de cumplimiento normativo (compliance) entre 2010 y 2018, con el objetivo de revisar qué mecanismos internos existían contra la corrupción deportiva y si se activaron ante los pagos al exvicepresidente del CTA, José María Enríquez Negreira.

En su petición, el Real Madrid solicita que el juez requiera al Barça la documentación íntegra de su modelo de compliance en ese periodo, incluyendo protocolos, manuales, controles internos y registros de aplicación práctica, para verificar si el club contaba con herramientas efectivas para prevenir y detectar conductas de corrupción deportiva vinculadas a la relación con Negreira.

La entidad madrileña quiere que se analicen no solo los documentos formales, sino también cómo se utilizaron en la operativa diaria del club durante los años en los que se produjeron los pagos investigados.

El escrito del Madrid, compartido por el exárbitro Xavier Estrada Fernández en sus redes sociales, también reclama que se incorpore a la causa documentación que, según su versión, ya habría sido solicitada pero aún no figura en el sumario.

En concreto, pide que la Guardia Civil aporte facturas, autorizaciones de pago, circuitos internos y auditorías de las sociedades Tresep, Radamanto y Best Norton, vinculadas al entramado que rodea al 'caso Negreira'.

El club considera que esos documentos son relevantes para seguir el rastro del dinero, aclarar quién ordenaba los pagos, cómo se aprobaban internamente y qué controles externos pudieron existir sobre esas empresas.

Enríquez Negreira se somete a una nueva prueba forense EFE

Otro eje de la argumentación del Real Madrid se centra en la estructura arbitral. El escrito sostiene que la RFEF y el Comité Técnico de Árbitros presentaban deficiencias estructurales que habrían permitido el funcionamiento del sistema durante años.

En esa línea, alude a un modelo de evaluación de los árbitros basado en la arbitrariedad y el clientelismo, que, siempre según el relato contenido en la documentación, ha sido calificado judicialmente como una forma de "corrupción sistémica".

El mensaje de fondo es que el foco no puede estar únicamente en cuánto pagó el Barça, sino también en cómo estaba configurado el entorno arbitral que habría facilitado esas prácticas.

Más allá de las peticiones de nueva documentación, el Real Madrid solicita expresamente al juez que prorrogue seis meses la instrucción del caso Negreira.

La entidad argumenta que aún existen diligencias por practicar, recursos pendientes de resolución y pruebas potencialmente relevantes que requieren tiempo para ser analizadas.

En su escrito, el club asegura que la investigación de la Guardia Civil ya ha aportado "elementos y evidencias, directas e indiciarias, más que consolidadas" de un presunto delito continuado de corrupción deportiva, y que esa base probatoria justificaría mantener abierta la fase de investigación para completarla.

En definitiva, el movimiento procesal del Real Madrid busca alargar la vida de la instrucción y ampliar el foco probatorio: desde los pagos y las empresas vinculadas al entorno de Negreira, hasta los mecanismos internos del Barça y el modelo de gobernanza arbitral en la RFEF y el CTA.