Jordan Pickford es, sin lugar a dudas, uno de los grandes referentes del fútbol británico. Consolidado como el guardameta titular indiscutible de la selección de Inglaterra en el Mundial y una de las figuras más importantes del Everton, el arquero de 32 años también destaca con fuerza lejos de los terrenos de juego.
Con una estrategia financiera impecable, Pickford ha logrado construir un sólido patrimonio corporativo. Cuenta con un buen entramado empresarial con una gran importancia de su madre en la gestión de sus activos.
A diferencia de otros futbolistas de élite que arriesgan sus fortunas en sectores volátiles como la restauración o la moda urbana, el guardameta inglés ha optado por un enfoque mucho más tradicional, seguro y rentable a largo plazo: el "ladrillo".
El núcleo de los negocios de Jordan Pickford fuera del fútbol se encuentra registrado en la Companies House (el registro mercantil del Reino Unido) bajo un entramado corporativo que rinde homenaje a su nombre y a su emblemático dorsal.
La joya de la corona es JPICK1 PROPERTY LIMITED, una sociedad fundada en 2019 orientada en exclusiva a la compra, venta, alquiler y gestión de bienes raíces de lujo.
A través de esta firma, Pickford canaliza gran parte de sus ganancias en el competitivo mercado inmobiliario británico, adquiriendo propiedades de alto valor en zonas exclusivas como Cheshire. Para blindar su estructura financiera, cuenta además con JPICK1 HOLDINGS LIMITED, una empresa matriz que consolida de forma estratégica todos los activos del jugador.
Susan Pickford, el pilar familiar
Una de las grandes curiosidades de la faceta empresarial del futbolista es quién maneja los hilos de sus compañías. Jordan Pickford no ha dejado su fortuna en manos de desconocidos; ha elegido a su madre, Susan Pickford, como su mano derecha y directora en sus principales sociedades.
Esta alianza familiar garantiza una gestión de confianza y con un perfil sumamente conservador. Susan no solo supervisa el holding de propiedades, sino que también coadministra JPICK 1 LIMITED, la primera empresa que fundaron juntos en 2015, cuando el portero comenzaba a despuntar en la Premier League.
Esta firma se encarga de gestionar de forma eficiente los ingresos derivados de la explotación comercial del futbolista, optimizando los rendimientos de sus contratos de patrocinio.
El estatus de Pickford como héroe nacional bajo los palos de los Three Lions le otorga un tremendo valor mediático. A través de su estructura corporativa, el portero de 32 años ha firmado millonarios contratos de imagen.
Más allá de su histórica alianza con firmas deportivas como Puma, el arquero ha sabido conectar con el público joven convirtiéndose en la cara visible de franquicias globales de videojuegos de gran éxito, como Call of Duty: Modern Warfare 3.
Asimismo, ha liderado campañas masivas para marcas internacionales de consumo como Bud Light. En conclusión, a sus 32 años, Jordan Pickford es el ejemplo perfecto de cómo asegurar el futuro post-fútbol: combinando inversiones inmobiliarias seguras junto a su familia con una presencia mediática de primer nivel en el mundo del gaming.
