C. S.
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Luka Modric puso fin a una etapa histórica en el Real Madrid durante el verano de 2025. Tras finalizar su contrato con el conjunto blanco, el centrocampista croata inició una nueva aventura en el Milan.

Sin embargo, pese a su cambio de destino profesional, España sigue ocupando un lugar muy especial en su vida. Y hay un rincón del país al que regresa siempre que tiene la oportunidad de disfrutar de unos días de descanso.

Ese lugar no es otro que la isla de Formentera, uno de los destinos más exclusivos del Mediterráneo y el refugio estival elegido por el exfutbolista madridista desde hace años.

Cada verano, antes de incorporarse a la pretemporada o durante sus vacaciones, Modric ha sido visto disfrutando de sus playas, lejos de los focos y del ritmo frenético del fútbol de élite.

Todo apunta a que, una vez llegue el momento de su retirada definitiva, sus visitas a la isla podrían ser todavía más frecuentes.

Modric, presionado durante el partido ante Panamá. Reuters

Con más de 20 kilómetros de costa, Formentera presume de algunas de las playas más espectaculares de España. Su fina arena blanca y el intenso color turquesa de sus aguas crean un paisaje que recuerda a destinos caribeños, convirtiéndola en uno de los enclaves más codiciados tanto por turistas como por numerosas personalidades.

La isla ofrece una gran variedad de playas y calas donde el entorno natural se mantiene prácticamente intacto. Espacios como Caló d'es Mort, Ses Platgetes, Migjorn o Cala Saona destacan por su belleza, sus aguas transparentes y la tranquilidad que ofrecen a quienes buscan desconectar.

Los lugares más bonitos

Algunas son especialmente conocidas por regalar algunas de las mejores puestas de sol del archipiélago balear, mientras que otras invitan a disfrutar del mar en un ambiente mucho más relajado y alejado de las grandes aglomeraciones.

Gran parte del atractivo de Formentera reside también en su extraordinario patrimonio natural. Entre Ibiza y Formentera se encuentra el Parque Natural de las Salinas, un espacio protegido que abarca 2.752,5 hectáreas terrestres y más de 14.000 hectáreas marinas, considerado uno de los ecosistemas más valiosos del Mediterráneo.

Este parque alberga una enorme riqueza biológica gracias a la convivencia de hábitats marinos y terrestres de gran importancia ecológica. En sus aguas crecen extensas praderas de posidonia oceánica, fundamentales para mantener la transparencia del mar y la biodiversidad de la zona.

Además, el espacio acoge numerosas especies de aves, fauna autóctona y una flora de gran valor ambiental. Todo ello llevó a que la UNESCO declarara este enclave Patrimonio de la Humanidad en 1999.

Entre todas las playas que ofrece Formentera, Ses Illetes ocupa un lugar privilegiado. Situada dentro del Parque Natural de las Salinas, está considerada de forma habitual entre las playas más bonitas del mundo gracias a su paisaje prácticamente virgen y a la calidad excepcional de sus aguas.

La ausencia de grandes construcciones en su entorno, la arena de color blanco y la presencia de pequeños islotes que emergen frente a la costa conforman una imagen difícil de olvidar.

Sus aguas poco profundas y completamente cristalinas permiten apreciar el fondo marino incluso desde la orilla, una de las características que más sorprenden a quienes la visitan por primera vez.

Con el objetivo de preservar este espacio natural, el acceso en vehículo está regulado durante la temporada alta mediante el pago de una tasa, una medida destinada a controlar la afluencia de visitantes y proteger el ecosistema.

A pesar de ello, recorrer los cerca de 450 metros de longitud de Ses Illetes sigue siendo una experiencia imprescindible para quienes descubren Formentera y una de las razones por las que figuras como Luka Modric continúan eligiendo esta isla como destino para sus vacaciones.