Álvaro Arbeloa cargó contra el árbitro inglés Michael Oliver tras la derrota ante el Bayern en la ida de cuartos de Champions, marcada por la polémica con Jonathan Tah.
El Real Madrid no solo salió derrotado del Santiago Bernabéu. Salió con la sensación, alimentada desde el propio banquillo, de que el marcador podría haber sido otro con un arbitraje diferente.
Álvaro Arbeloa, entrenador blanco, compareció ante los medios tras el 1-2 ante el Bayern y no escondió su malestar con las decisiones del colegiado inglés, especialmente con una jugada que considera inexplicable: la no expulsión del central alemán Jonathan Tah tras una entrada por detrás sobre Kylian Mbappé en el minuto 71.
La acción fue uno de los momentos más tensos de la noche en Chamartín. Tah se lanzó con la plancha sobre el gemelo del delantero francés, rompiéndole incluso las medias, en una acción que los jugadores madridistas protestaron con vehemencia.
El árbitro consultó la jugada pero optó por mostrar únicamente la tarjeta amarilla, la primera del conjunto bávaro en el partido. El VAR, que en competiciones europeas solo interviene en situaciones flagrantes, tampoco tomó iniciativa alguna.
El saludo entre Kompany y Arbeloa antes del Real Madrid - Bayern
Desde el banquillo madridista, la indignación fue inmediata. En la rueda de prensa posterior, Arbeloa fue muy directo: "Tampoco sé cómo no ha podido sacar roja a esa entrada sobre Mbappé. Son cosas que a veces uno no consigue entender, pero es lo que tenemos y con eso iremos a Múnich".
Una frase que, dicha en frío y ante los micrófonos, habla del poso de indignación que dejó la noche en el técnico salmantino.
La amarilla a Tchouaméni
La polémica no se limitó a la jugada de Tah. Arbeloa también puso el foco en la amarilla que vio Aurélien Tchouaméni, que le costará la sanción y la ausencia del centrocampista en la vuelta en el Allianz Arena.
"Es una baja importante por una tarjeta que no sé el árbitro lo que ha visto ahí", afirmó. Dos quejas, una misma conclusión: el técnico no entiende el criterio de Oliver.
Si Tah hubiera sido expulsado, el Bayern habría jugado más de veinte minutos con diez hombres y ventaja mínima de un gol. Un escenario radicalmente distinto, que quizás hubiera dado al Real Madrid la igualdad en el marcador o incluso la remontada esa misma noche.
Es ese contrafactual el que alimenta la queja madridista y el que Arbeloa deja implícito en cada palabra.
El Madrid deberá ahora hacer sin Tchouaméni el viaje al Allianz Arena el 15 de abril con el 1-2 en contra. Arbeloa, sin embargo, no quiso cerrar la puerta a la remontada:
"Si algún equipo puede ganar en Múnich es el Real Madrid. El que no crea, que se quede en Madrid". La eliminatoria sigue abierta. La polémica arbitral, también.
