Ademola Lookman es el gran fichaje de invierno del Atlético de Madrid. El club rojiblanco se hizo con el delantero nigeriano procedente del Atalanta, después de su explosión en la Serie A y en competiciones europeas.
Llegó al Metropolitano para aportar gol, velocidad y desborde, y lo ha hecho con la mochila cargada de una historia personal muy poderosa, marcada por el sacrificio familiar y, sobre todo, por la figura de su madre.
Lookman nació en Wandsworth, Londres, en 1997, pero su infancia se escribió entre dos mundos. "Vivía con mi madre y mi hermana. Crecer con ellas me permitió comprender a las mujeres. Mi padre y mi otra hermana estaban en Nigeria, en Lagos", comentó en una entrevista de hace varios meses con L'Èquipe.
Lookman celebra su primer gol con el Atlético de Madrid.
Esa frase resume bien el contexto: un hogar sostenido casi en solitario por su madre, mientras parte de la familia permanecía en Nigeria.
La distancia no fue el único reto. Eran años de estrecheces económicas y mucha incertidumbre. El propio Lookman ha contado que el fútbol cambió sus vidas, que sus padres trabajaban largas jornadas y aun así la familia seguía peleando por salir adelante.
La figura materna
En ese escenario, la figura de su madre se agiganta. "Mi madre hizo todo lo posible para que no me afectara. Yo era el único varón, mi familia me mostró mucho amor, siempre me apoyó y me protegió".
Lookman tenía muy claro, incluso de niño, que crecer sin uno de los progenitores cerca complica todo. "De niño, si no tienes un padre o una madre cerca, es complicado. Mi madre creó el mejor ambiente posible para mi hermana y para mí".
Ella se encargó de que la ausencia del padre no se convirtiera en una herida abierta. Llenó el día a día de cariño, disciplina y estabilidad dentro de lo posible.
El tiempo fue cambiando el mapa familiar. "Luego mi hermana fue a la universidad. Mamá era genial. Interpretó muchos papeles diferentes. Siempre la llamé Superwoman porque es una mujer increíble".
Esa "Superwoman" tiró del carro en todas las direcciones: madre, padre, amiga, soporte emocional. Lookman insiste en que nada de lo que es hoy se entiende sin ella. Por eso remata el relato con una frase que lo explica todo: "Siempre estaré en deuda con ella".
Brilla en el Atlético
Hoy, aquel niño que jugaba en las calles de Londres y soñaba con ayudar a su familia es una estrella consagrada que ha dado otro salto en su carrera con el fichaje por el Atlético de Madrid.
En su estreno de rojiblanco ya dejó claro que puede ser decisivo, con goles, asistencias y una capacidad constante para romper defensas. Simeone ve en él un atacante capaz de marcar diferencias en la segunda mitad de la temporada, en Liga y en Champions, y el Metropolitano empieza a corear su nombre.
De hecho, en el partido de este miércoles ante el Brujas, correspondiente a la ida del playoff de la Champions League, volvió a marcar. Otro tanto para su cuenta goleadora.
Detrás de cada desborde y de cada remate hay una historia de superación familiar y la huella de esa madre "Superwoman" que hizo posible que Ademola Lookman llegue hoy a triunfar con la camiseta del Atlético de Madrid.
