Ha sido llegar Álvaro Arbeloa al banquillo y Vinicius ha vuelto a sonreír. El brasileño ha recuperado su mejor versión justo cuando más le necesita el Real Madrid: en un momento clave en la lucha por La Liga y con la disputa de las eliminatorias de la Champions League.
Ante el Benfica, el brasileño decidió ir a la guerra y lo hizo completamente solo en lo deportivo, pero muy bien acompañado por sus compañeros cuando en la segunda parte se cruzó la línea roja. Porque la actuación del brasileño en el estadio Da Luz no se puede analizar únicamente en el recital que dio en lo futbolístico.
Vinicius consiguió destacar en la parcela ofensiva a pesar del entramado defensivo que Mourinho había preparado para él; pero también protagonizó con el papel de víctima un episodio racista por parte de Gianluca Prestianni.
Todo se desató tras el golazo con el que abría el marcador. El brasileño corrió al córner, bailó junto al banderín y luego se dirigió a la grada mostrando su camiseta. Un gesto que no agradó al árbitro, Letexier, quien le mostró la tarjeta amarilla por celebrar un gol.
La decisión encendió a Vini y elevó de inmediato la tensión del partido. Se produjeron cruces entre los jugadores y un conato de tangana. Hasta que Prestianni decidió subir el nivel hasta un límite que nunca se debe sobrepasar. Un supuesto comentario racista que luego fue respaldado por parte de la afición lisboeta.
El argentino se cubrió la boca con la camiseta y, presuntamente, profirió un insulto racista. Una expresión que difícilmente podrá demostrarse por las cámaras. Pero Vinicius tenía claro lo que escuchó: "Mono". Una palabra que lo hizo saltar como un resorte y que la UEFA investigará.
"¡Eres un puto racista! ¡Eres un puto racista!", le acusó Mbappé al delantero del Benfica durante el partido según captaron las cámaras de Movistar+. Y es que una vez que el colegiado activó el protocolo de racismo, Vinicius se sentó en el banquillo, negándose a volver al terreno de juego, y todos sus compañeros fueron a por el argentino.
Tchouaméni, en zona mixta, trasladó la versión que les había contado su compañero: "Vini nos ha dicho que el chico le ha dicho mono, él ha dicho que no ha dicho nada, que ha dicho... no sé, maricones o da igual. Vini nos ha dicho que teníamos que seguir jugando. No sé qué decir ahora, vamos a hablar, pero esto no puede pasar".
Ese espectáculo dantesco provocado por Prestianni tuvo el visto bueno por parte de la afición del Benfica, quien no dudó en posicionarse en favor de su jugador a pesar de que Letexier hiciera el gesto con el que se activaba el protocolo antirracista.
Cada vez que el brasileño tocaba el balón recibía una fuerte pitada por parte de los más de 60.000 espectadores que poblaban las gradas del estadio Da Luz.
Por el contrario, el argentino se marchó del terreno de juego entre aplausos después de que Mourinho le sustituyera en el minuto 81 tras ser amonestado por simular un penalti.
Tras el partido, Álvaro Arbeloa, quien trató de tranquilizar a Vinicius cuando éste se disponía a abandonar el terreno de juego para sentarse en el banquillo, se mostró tajante sobre lo ocurrido: "Es algo que no le gusta a nadie, es al jugador del Benfica al que hay que preguntarle lo que ha dicho. Es algo que tenemos que erradicar del mundo del fútbol y si los futbolistas no son los que ponen remedio a esto es muy complicado".
Aún más crítico se mostró Fede Valverde, quien además no dudó en valorar la reacción que tuvo el equipo ante este lamentable hecho, porque este vestuario, tal y como dijo también Mbappé es eso, un equipo.
"Llevamos mucho tiempo peleando por esto, Vini ha peleado por esto y si esto sigue pasando es lamentable, que una cámara no haya registrado eso... Si te tapas la boca para decir algo es que lo que dices no está bien. Es lamentable. Orgulloso de los compañeros que han defendido a Vini y orgulloso de Vini que ha seguido para adelante", manifestó el capitán del Real Madrid.
"Es algo muy grave, ha pasado muchas veces ya y a este punto creo que retirarse no es una opción que le puede gustar al espectáculo del fútbol pero hay una persona que ha dañado el espectáculo. Han estado diciendo de todo durante todo el partido y no hay una cámara que haya cogido eso", sentenció.
Pero si hubo un futbolista que habló con claridad en la zona mixta, ese fue Mbappé. El francés dijo: "Lo que he visto es muy claro: el número 25 ha dicho cinco veces a Vini 'eres un mono'. Cada uno da su opinión, pero no se puede aceptar este tipo de actitud. Es maravilloso jugar la Champions League, pero dar esta imagen es terrible para el fútbol mundial".
Y siguió: "Tenemos que ser ejemplo para todos los niños que nos miran. Este comportamiento no se puede tolerar. No tengo nada contra el Benfica ni su entrenador, pero un jugador así no merece jugar más la Champions. Esperamos que UEFA actúe y no diga que no pasa nada. Es un caso grave".
"El número 25 ha dicho cinco veces a Vini 'eres un mono'. Un jugador así no merece jugar más la Champions"
Vinicius se volvió a pronunciar en redes sociales con un comunicado. En el escrito, el brasileño señaló que "los racistas son, ante todo, cobardes". "Necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son. Nada de lo que ha pasado es nuevo en mi vida ni en la de mi familia [...] Por otro lado, ha sido un protocolo mal ejecutado. No ha servido de nada".
Ya de madrugada, se pronunció también Prestianni negándolo todo: "Quiero aclarar que en ningún momento dirigí insultos racistas al jugador Vinicius Junior, quien lamentablemente malinterpretó lo que cree haber escuchado". Además, lamentó "las amenazas que recibí de jugadores del Real Madrid".
La expulsión de Mourinho
La posibilidad de que el Real Madrid abandonara el terreno es algo que estuvo sobre la mesa. Una decisión que, según Arbeloa, habría tomado el propio Vinicius y que todos le hubieran acompañado.
"A Vini le pregunté si quería seguir. Estamos a su lado, siempre. No se puede tolerar. El árbitro me dijo que no había oído nada. Habríamos hecho lo que dijera Vini. Es un chico fantástico, con un gran corazón", añadió el salmantino ya en rueda de prensa.
La tensión llegó a un punto en el que los futbolistas del Real Madrid fueron el objetivo de los objetos que la afición del conjunto local tiró al terreno de juego: vápers, mecheros, etcétera.
Este ambiente, a la postre, provocó la expulsión de José Mourinho, quien no se sentará en el banquillo del Bernabéu el próximo miércoles.
Mourinho, expulsado durante el Benfica - Real Madrid.
Tras una falta al borde del área de Vinicius, el técnico saltó como un resorte de su banquillo para pedir la segunda amarilla para el brasileño, que ya había sido amonestado por la celebración en su gol.
Las airadas protestas del técnico al cuarto árbitro en la banda llamaron la atención del colegiado francés, que se dirigió a la banda para amonestar a Mou. Sin embargo, el técnico, lejos de rebajar su protesta, la intensificó, motivo por el cual Letexier le mostró la segunda amarilla.
"Vinicius tiene que irse a los hombros de sus compañeros y no meterse con 60.000 personas en este estadio"
Mou también habló sobre el incidente de su jugador con Vinicius. Por un lado, evitó posicionarse hacia ningún lugar: "Yo he hablado con los dos, Vinicius dice una cosa y Prestianni, otra. No quiero ser rojo... y no quiero decir que al 100% quiero sólo a Prestianni; pero no puedo ser blanco y decir que lo que Vinicius me ha dicho es la verdad. No puedo, no lo sé".
Y, por otro, criticó la celebración de Vinicius que desató todo: "Tiene que irse a los hombros de sus compañeros y no meterse con 60.000 personas en este estadio". En una semana, el portugués volverá al Bernabéu, pero no podrá sentarse en el banquillo.
En lo futbolístico, un recital
Más allá del episodio racista, Vinicius marcó un golazo espectacular, de los que el madridismo espera cada semana. Arrancó en la izquierda, recortó hacia dentro y soltó un derechazo que se coló por toda la escuadra.
Una genialidad que confirma que el mejor Vini está de vuelta, por obra y gracia de Arbeloa, entrenador que se empeñó en recuperarlo para la causa desde el primer día. El brasileño quería cariño, el salmantino se lo dio y el jugador está respondiendo con su mejor fútbol.
Vinicius es otro desde la llegada de Arbeloa y eso es, sin duda alguna, algo positivo para el Real Madrid. Cuando está bien y se siente con confianza, el '7' es un jugador diferencial y eso es algo que recalcó Arbeloa tras vencer a la Real Sociedad por 4-1.
Mbappé celebra con Vinicius el gol del brasileño ante el Benfica.
"Está haciendo partidos de muchísimo nivel. Es un jugador que va más allá de los números por lo que condiciona. Es uno de los mejores jugadores del mundo, es una suerte poder entrenarle y un chico fantástico. Es una suerte tenerle conmigo", reconoció el entrenador del Real Madrid.
Con Arbeloa, Vinicius Jr acumula cinco goles y tres asistencias en ocho partidos. Es decir, mejora su número de participaciones con respecto a su aportación de cara a gol. Anteriormente, con Xabi Alonso tan solo sumó siete dianas y diez pases de gol en 33 encuentros.
