G.E.
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Diego Pablo Simeone dejó una de las frases más contundentes sobre su relación profesional con su hijo cuando este ya se había ganado un sitio en el Atlético de Madrid: "A Giuliano lo veo solamente como futbolista y valoro su trabajo".

Aquellas declaraciones llegaron en enero de 2025, en la previa de un Atlético-Villarreal, cuando el atacante ya había pasado de sorpresa a pieza estable en los planes del técnico argentino.

En aquella rueda de prensa en Majadahonda, Simeone fue preguntado directamente por el rendimiento de Giuliano y aprovechó para subrayar que, puertas adentro, no existe trato de favor.

La verdad es que (a Giuliano, que es su hijo, aparte de jugador del Atlético de Madrid) lo veo solamente como futbolista y valoro su trabajo. Es lo que nos imaginamos de él cuando asumimos la responsabilidad de dejarlo dentro del equipo. No está haciendo otra cosa que lo que esperábamos de él", explicó el entrenador rojiblanco.

Acto seguido, endureció el mensaje con un listón muy claro: "Necesitamos que siga en esa línea y le vamos a exigir que mejore, necesita hacer goles".

Simeone da instrucciones a su hijo Giuliano durante un partido. REUTERS

Ese día Simeone fue más allá y definió las virtudes que, a su juicio, sostienen la progresión de su hijo. "Tiene lo más importante que tiene este juego: entusiasmo, valentía, generosidad, humildad y, a partir de ahí, seguramente seguirá creciendo si sigue por el mismo camino", añadió.

Ya entonces dejaba caer que su rol no se limitaba al área, al apuntar que el canterano podía ayudar en varias posiciones, gracias a su energía y recorrido.

Meses después, con Giuliano consolidado y firmando actuaciones decisivas, llegaron los elogios tras los hechos. Después de un partido clave ante el Sevilla, en el que el delantero firmó una asistencia importante, Simeone volvió a detenerse en su evolución.

"No sé si es el que esperaba, pero es el que él busca: es un futbolista que está creciendo, que tiene humildad para seguir mejorando y debe estar en esa línea para llegar al lugar donde se imagina", afirmó.

El técnico ha repetido en varias ocasiones esa idea de separar el vínculo familiar del análisis deportivo. En otra comparecencia, tras un gran partido de Liga, remarcó: "A Giuliano lo veo como un jugador de fútbol, desde que decidimos que se quedara fue igual que con otro jugador, nos puede ayudar. Solo pienso en el equipo, no es diferente porque sea mi hijo".

En paralelo al discurso de exigencia, Simeone ha subrayado el margen de crecimiento de Giuliano. En otra de sus intervenciones más recientes, tras una noche europea en la que el atacante volvió a destacar, el entrenador lo resumió con una sentencia breve que ya se ha convertido en muletilla: "Está creciendo".

Una evolución que, según el propio técnico, solo se sostendrá si mantiene exactamente aquello que más valora de su hijo-jugador: "la humildad para seguir mejorando".