A lo largo de los años, numerosos deportistas españoles han compartido historias marcadas por la dificultad y el sacrificio en sus primeros pasos. Infancias humildes, familias entregadas y obstáculos constantes forman parte del pasado de muchos futbolistas.
Entre ellos destaca Nico Williams, quien, además de convivir con la dureza de sus orígenes, también ha tenido que enfrentarse al racismo. El extremo ha reconocido en varias ocasiones que sus padres han sido sus grandes referentes en la búsqueda de un futuro mejor en España.
El atacante del Athletic Club atraviesa uno de los momentos más destacados de su carrera. Su rendimiento en el conjunto vasco le ha convertido en una pieza clave también para la selección española de fútbol.
Formado en las categorías inferiores del club rojiblanco, Nico ha compartido camino con su hermano, Iñaki Williams, aunque ambos optaron por defender selecciones diferentes: Nico representa a España, mientras que Iñaki lo hace con Ghana, país de origen de su familia.
A lo largo de su trayectoria, el futbolista ha concedido numerosas entrevistas en las que no ha eludido ningún tema, incluido el racismo.
Nico Williams agradece a los aficionados el apoyo ante el Sevilla.
En una reciente conversación con Esquire, se sinceró sobre el papel fundamental de sus progenitores. "Al final mis padres son unos inmigrantes más. Ellos tenían el sueño de venir a Europa, de que sus hijos pudieran disfrutar de una vida mejor", ha revelado.
Estas palabras le llevaron a recordar una experiencia especialmente significativa. "Estuve en África este verano y vi lo que realmente es aquello, me di cuenta de lo que podría haber sido mi vida si no hubiese nacido aquí, si mis padres no hubiesen arriesgado la suya caminando días y días por el desierto, sufriendo, doloridos... Los dos tienen los pies quemados", ha expresado, subrayando un sacrificio pocas veces visible.
El esfuerzo de sus padres
El delantero también rememoró otro episodio marcado por la emoción. "Hace unos años fuimos a Dubái de viaje familiar, e hicimos una excursión que consistía en ir en moto por el desierto. Era algo que en principio tendría que ser divertido, pero a mi madre, al pisar la arena, le vino el recuerdo de aquello y se puso a llorar, lo pasó muy mal", ha explicado visiblemente afectado.
Williams no ha dudado en calificar a sus padres como auténticos referentes. "Mis padres para mí son héroes, como muchos inmigrantes han venido aquí a trabajar, no a quitarle nada a nadie, sino a ser uno más y a integrarse", ha afirmado con rotundidad, en relación con algunos episodios de discriminación que ha sufrido en los estadios.
Durante la entrevista, el futbolista también lanzó un mensaje de concienciación social. "Es bueno que concienciemos sobre eso, que la gente que viene, en su mayoría, llega aquí con ánimo de aprender, de ser mejor persona y de contribuir a la sociedad, y hay veces que se les cierran un poco los caminos. Pero creo que poco a poco estamos cambiando eso, la gente va normalizando el ver a un negro. Estoy muy contento de esa progresión", ha explicado.
Tanto Nico como su hermano han logrado cumplir el sueño de consolidarse en la élite del fútbol, aunque el camino no fue sencillo. "Gracias a Dios, el primero en llegar fue mi hermano y él ha sido el que más platos rotos ha sufrido. Iñaki ha sufrido como el que más, yo lo he tenido un poco más fácil que él", ha reconocido.
Conscientes del esfuerzo realizado por su familia, ambos mantienen un firme compromiso con sus padres. "Todo lo que hago es para ellos, intento que estén orgullosos de mí, que sientan sobre todo que su hijo es una buena persona y que está luchando por sus sueños. Mi hermano y yo estamos haciéndolo genial, creo que mis padres están muy orgullosos de nosotros y tenemos que seguir en esa línea", ha concluido el jugador.
