Publicada

Xavier Vilajoana (Barcelona, 1973) es ingeniero industrial, diplomado en Ciencias Empresariales y licenciado en ADE y en Humanidades. Actualmente es CEO del Grupo Euroconstruc, un grupo promotor y constructor especializado en vivienda asequible.

El empresario ha desempeñado diversos cargos de gestión en distintas etapas y bajo diferentes presidencias. Durante los mandatos de Laporta y Rosell asumió responsabilidades deportivas en la sección de fútbol sala.

Entre 2015 y 2020 formó parte de la Junta presidida por Bartomeu, con competencias sobre La Masia, el Barça femenino y el fútbol formativo. En su etapa más reciente, promovió una estructura integrada para el desarrollo del fútbol base del club.

Xavier Vilajoana, precandidato a la presidencia del FC Barcelona. Joan Monfort

Tal y como hizo en 2021, Vilajoana emerge como una de las opciones que tienen los socios y socias del Barça para cambiar a la actual Junta Directiva que lidera Joan Laporta.

El precandidato ha atendido a EL ESPAÑOL para lanzar el mensaje con el que espera obtener la confianza de los socios y mostrarse muy crítico con la situación económica que atraviesa el club por culpa de Laporta, además de lamentar sus falsas promesas electorales como la continuidad de Messi, quien "tiene las puertas abiertas del club con cualquier otro presidente".

"Laporta utilizó a Messi para ganar las elecciones y al día siguiente de conseguirlo le dio una patada".

Xavier Vilajoana

En nuestra primera toma de contacto me dijo: 'La gente se piensa que no, pero hay partido y nosotros vamos a dar guerra'. Me gustaría que explicara el convencimiento de que las elecciones no están tan decididas como parece.

No es un comentario gratuito que sale de mí. Es en base a todos los meses que llevamos escuchando al socio y la socia. De hecho, la campaña en su momento de "Veu del Barça" (Voces del Barça) fue por esto; fue para escuchar qué creían, qué pensaban, cómo veían... y la respuesta ha sido masiva.

Por eso creo que realmente hay partido de verdad. Eso sí, luego nosotros tendremos que trabajar para movilizarlos, para que expresen todas estas opiniones en primer paso con las firmas y después con los votos.

¿Cuál es el principal mensaje que intenta trasladar al socio y a la socia del FC Barcelona como argumento para que se produzca un cambio en la directiva del Barça?

El mensaje es que el Barça no puede ser un club para VIPs, sino que tiene que ser un club de y para los socios. Y ahora es el momento de este cambio. Además, estamos en un punto en que la sostenibilidad del club está en riesgo absoluto.

Con la situación económica y financiera que hay, o se le da un cambio ahora mismo o de aquí a seis meses, un año o dos, la autonomía que tienen los socios para decidir pues a lo mejor dejan de tenerla. Por todo ello, ahora es el momento de que el socio se exprese y sea el causante del cambio hacia su responsabilidad, porque el club es suyo, no es de ningún presidente.

Xavier Vilajoana, precandidato a la presidencia del Barça. Joan Monfort

¿Considera que ha sido a raíz de esta última legislatura cuando el club pasó de ser más de aficionados que de VIPs? Como usted mismo manifiesta.

Absolutamente, y no es opinión, es una realidad. Si tú ahora intentas comprarte una entrada como socio para el Barça-Levante, que todavía faltan ocho días, el precio mínimo ya son 450€. ¿Qué socio puede permitirse esto? Eso es una evidencia de que el socio es la última persona en la que se piensa.

Si además le añades que en la reforma del Camp Nou han decidido ampliar los asientos VIP en detrimento de los abonados actuales o los futuros en lista de espera... todas las decisiones que ha tomado esta última legislatura del presidente han sido ninguneando al socio.

Hay una frase suya que reza: "El club está en peligro y tenemos que salvarlo". ¿La mayor amenaza es el problema económico-financiero?

Evidentemente, pero no solo esto, porque normalmente los problemas económicos acaban lastrando las decisiones deportivas. Siempre digo que son vasos comunicantes: las decisiones deportivas afectan a la económica y viceversa.

Quien no entienda eso no entiende lo que es liderar y gestionar un club como el Barça. Sí, está en riesgo, pero quiero dar un mensaje de optimismo: estamos a tiempo de corregirlo y de salvarlo.

Si tuviera que valorar esta última legislatura y por qué el Barça merece un cambio, ¿cómo lo haría?

A los hechos me remito. En cinco años, el señor Laporta, si no hubiera vendido activos existentes o anticipado ingresos, habría perdido la friolera de 1.000 millones de euros. Eso es el valor equivalente a la primera plantilla.

Aun vendiendo activos, ha tenido pérdidas de casi 300 millones. ¿Alguien puede decir que el club está mejor desde que llegó Laporta? Nadie. Son datos. Llevamos cuatro años sin la regla del 1:1 del Fair Play financiero. La gestión económica acaba condicionando la deportiva.

El socio sabe que la gestión económica genera dudas, pero el argumento de Laporta es el rendimiento deportivo. ¿Cree que eso es suficiente?

Hablemos del rendimiento deportivo: en cuatro años ha ganado dos ligas y una Copa del Rey, pero los dos primeros años no pasamos de eliminatorias en la UEFA Europa League. Es verdad que ahora el equipo va a más, pero también gracias a lo que heredó de mi gestión anterior en el fútbol base. Si se valora por títulos, estamos "ahí-ahí" comparado con la historia anterior.

Hay un tema espinoso para Laporta y reside en la figura de Leo Messi. ¿Le sigue doliendo al socio su salida casi cinco años después?

Seguro. Pero sobre todo por la forma. Se le utilizó. El presidente Laporta utilizó la ilusión del socio con la renovación de Messi para ganar y al día siguiente le dio una patada. Fue el primero de los engaños. El socio es mucho más inteligente de lo que se piensa Laporta; es consciente de que este equilibrio actual es extremadamente débil y que, en cuanto la pelotita no entre, todo se caerá como un castillo de naipes.

Messi para el socio fue una desilusión enorme y una decepción mayúscula. Fue un engaño en toda regla. No es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que el presidente utiliza la ilusión del socio para conseguir lo que quiere de ellos, y eso me parece deleznable. El socio todavía tiene grabada a fuego la salida de Leo por cómo se produjo.

Leo Messi, durante su visita improvisada al Camp Nou Instagram

¿Le sorprendió cuando Messi volvió a pisar el césped del Camp Nou el 10 de noviembre de 2025 y que la directiva no fuera consciente de ello?

Nos sorprendió a todos. Nadie hubiera pensado que Messi entraría en el Spotify Camp Nou a escondidas. Te aseguro que conmigo de presidente, si Messi quiere volver, no tendrá que hacerlo de noche ni a escondidas.

¿Ve posible que Messi vuelva al club con un cambio de directiva?

Messi no se entiende sin el Barça ni el Barça sin Messi. Volverá al club con cualquier presidente excepto el actual. No quiero utilizar la figura de Messi con fines electorales, pero tras convivir con él cinco años, sé que es una persona madura que sabe qué es lo mejor para el club.

"La reelección de Laporta sería el fin del Barça tal como lo hemos conocido hasta ahora. Es un riesgo que el club no se puede permitir".

Xavier Vilajoana

El uso de las palancas con el que se hipoteca el futuro del club, ¿hasta qué punto preocupa ante un posible cambio de presidencia y una futura auditoría?

Es altamente preocupante porque se está hipotecando el futuro del club. Un presidente debe gestionar su mandato y preservar el futuro para cuando él ya no esté, y Laporta no lo ha hecho. El nuevo presidente tendrá que tomar decisiones desde el primer día, no habrá '100 días de gracia'. Mi experiencia de más de 21 años ligado al club es fundamental ahora mismo.

¿Teme que el Barça deje de ser de los socios por esta situación económica?

No creo que deje de serlo formalmente porque no es una Sociedad Anónima, pero sí puede pasar que los socios dejen de participar en las decisiones o que un gran acreedor tome el control indirecto, imponiendo subidas de abonos del 300% o la venta forzada de jugadores para recuperar su dinero. Eso sí es muy peligroso.

¿Qué opina de patrocinios como el del Congo, que ha sido muy polémico?

Son ejemplos de la pérdida de prestigio institucional del Barça. He estado recientemente en Estados Unidos y hay muchas empresas deseando caminar junto al Barça, pero no con este liderazgo. Tener que recurrir a empresas desconocidas, con propietarios denunciados o países de dudosa reputación es síntoma de un problema grave.

El 'Caso Negreira' daña la imagen del fútbol y el arbitraje español, ¿pero daña Laporta específicamente la imagen del Barça?

Obviamente. Laporta daña la imagen del club porque es un presidente que hace y deshace sin ética ni estética. Sobre el 'Caso Negreira', dejemos trabajar a la justicia, pero tengo clarísimo que nunca ha habido compra de árbitros. He sido jugador y directivo muchos años y jamás he visto ni escuchado nada sospechoso de ese tipo.

Gerard López comentó que él recibía informes de Negreira en el Barça B y eran "muy útiles". Además, Hacienda confirma que se desviaron 7,5 millones de euros. Sin embargo, Laporta declaró ante la jueza que nadie en el Barça sabía nada de irregularidades...

Si Laporta miente a los socios, como ha hecho durante cuatro años, su credibilidad se desmorona ante cualquiera, sea un juez o quien sea. Los informes existían, como dice Gerard, pero lo grave es la falta de transparencia y las mentiras en la gestión.

Otro punto polémico es el retraso en la vuelta al estadio y la elección de la constructora Limak. ¿Le preocupa la infraestructura?

Enormemente. Es una obra complicadísima gestionada de forma frívola. Se han anunciado fechas de vuelta que no se han cumplido y penalizaciones contractuales que no se ejecutan. Trabajo en este sector y sé que ninguna empresa del mundo, y menos Limak que fue la peor valorada por los técnicos del club, puede ejecutar un proyecto así en los plazos y costes que prometieron.

"En Estados Unidos hay empresas deseando invertir en el Barça, pero no lo quieren hacer con esta directiva".

Xavier Vilajoana

Laporta prometió indemnizaciones si Limak no cumplía los plazos.

Es una frivolidad. Tú puedes exigir responsabilidades a la constructora cuando el error es suyo, pero si el club cambia el proyecto mientras se ejecuta, la responsabilidad se diluye. Si el club estuviera convencido de que ha hecho bien su trabajo, ya habría reclamado esas indemnizaciones judicialmente. Si no lo hacen, es porque ellos mismos han incumplido en la gestión del contrato. Es una falta de profesionalidad enorme.

Como socio, ¿qué sentiría si Laporta fuera reelegido por otros seis años?

Creo que sería el fin del Barça tal como lo hemos conocido hasta ahora. Es un riesgo que el club no se puede permitir, por eso estas elecciones son decisivas.

Dos nombres clave en la actualidad son Deco y Hansi Flick. Deco ha dicho que si Laporta no sigue, él tampoco, y Flick ha dejado su futuro en el aire dependiendo de los resultados electorales.

Entiendo esas declaraciones porque están trabajando en el club, pero cualquier trabajador debe estar al servicio del club, no de un presidente. No entiendo la práctica habitual de echar a gente porque "no han venido conmigo".

Lo primero es sentarse, hablar y ver qué funciona para mejorarlo. En el Barça no debería haber "cargos de confianza" como en la política; todos deben mirar por el bien de la institución. Si yo entro como presidente, hablaré con todo el mundo desde el primer día.

Deco charla con Hansi Flick.

Otros precandidatos intentan convencer al socio con nombres propios como Julián Álvarez o Haaland como baza electoral.

Hablar de nombres propios sin conocer el estado real de las cuentas me parece un atrevimiento soberbio y denota falta de seriedad. Como presidente, si el equipo necesita un fichaje "top", se le dará, pero primero hay que mirar en casa. Siempre digo que el "Haaland" lo tenemos en La Masia.

El proceso debe ser: mirar en casa y, lo que no tengamos, complementarlo fuera con los mejores jugadores en cada posición. Decir un nombre ahora no es serio porque hay contratos de por medio. Hay que ser transparentes con el socio y dejar de utilizar nombres con fines personales.