Álvaro Arbeloa compareció este viernes en Valdebebas con una imagen que empieza a convertirse en marca personal: la del entrenador cercano que se sienta a hablar con sus futbolistas en un sofá gris, pero que al mismo tiempo reivindica la máxima exigencia competitiva.
A las puertas del duelo ante la Real Sociedad en el Bernabéu, el técnico del Real Madrid defendió su forma de gestionar el vestuario y explicó el peso que tienen jugadores como Dani Carvajal o Kylian Mbappé en su plan de trabajo.
La primera buena noticia para el madridismo llegó con el parte oficioso sobre su gran estrella ofensiva. "Kylian Mbappé está bien. Ha entrenado con el resto de compañeros y estará mañana", confirmó Arbeloa.
Su presencia ante la Real es clave en un tramo de calendario en el que el Madrid no puede permitirse tropiezos si quiere seguir enganchado a la lucha por el título liguero.
En el plano institucional, el entrenador fue preguntado por el acuerdo entre el club y la UEFA que ha puesto fin al conflicto abierto por la Superliga. Arbeloa esquivó cualquier interpretación personal y se alineó con la postura oficial de la entidad.
"El club se ha pronunciado en el comunicado, y a él me remito. Es un acuerdo muy bueno para el fútbol y así se verá en el futuro", se limitó a señalar, reforzando el mensaje de satisfacción que ha transmitido el Real Madrid con el pacto alcanzado.
Uno de los momentos más llamativos de la rueda de prensa llegó cuando se le interrogó por su charla con Carvajal y las informaciones sobre el supuesto descontento del capitán con su rol actual. Arbeloa tiró de imagen doméstica para explicar su método.
Dani Carvajal, durante un entrenamiento del Real Madrid
"Con Carvajal, como con el resto de jugadores, me gusta hablar individualmente. Tengo un sofá gris maravilloso y cómodo, y me gusta sentarnos en él a hablar sobre cómo se sienten. El máximo interesado de tener a Carvajal a su mejor nivel soy yo. Lo demostrará pronto", aseguró.
Ese sofá se ha convertido en metáfora de su modelo de gestión. Arbeloa insistió en que esa cercanía no es un gesto cosmético, sino una forma de entender el cargo.
"Me gusta, es mi forma de trabajar y cómo entiendo mi puesto. Cuando jugaba, esa era la relación que me gustaba tener con el entrenador. Es una puerta abierta para todos ellos. Muchas veces vienen, otras les llamo yo. Eso es lo que me preocupa, más que las filtraciones de diferentes entornos", explicó.
Sobre el supuesto malestar de Carvajal, el técnico lo encuadró en la normalidad competitiva de un club así. “Para mí es algo del fútbol, que un jugador que juegue poco esté feliz con su situación. No solo Carvajal. Cualquier jugador quiere sentirse importante en el Madrid. Siempre les animo a trabajar más fuerte cada día. Cuando uno no está contento, viene al sofá gris”, relató.
En lo estrictamente deportivo, Arbeloa defendió su forma de elegir los onces y la jerarquía de los llamados "titularísimos". "Tengo 25 jugadores disponibles todas las semanas y el once que saco es el mejor que tengo para ese partido. Luego tengo 14 jugadores más con condiciones buenísimas", explicó.
Sobre el modelo de equipo que persigue, el entrenador apostó por un discurso de mejora constante. “Si me preguntas dentro de cinco años, te diría lo mismo: siempre hay margen para la mejora. Estoy bastante contento de cómo hemos entrenado esta semana y ojalá mañana salga mejor partido que el anterior y peor que el siguiente", afirmó.
Arbeloa también se refirió a la cena de conjura que compartió el vestuario esta semana, una imagen que ha circulado como símbolo de unión interna.
"Me gusta verles unidos. Es una de las cosas en las que más les he insistido, que estén juntos los cuatro meses que tenemos por delante. Verles cenar juntos me hace feliz. El martes hicimos un gran entrenamiento, concentrados todos, y que cenen juntos las veces que quieran", celebró.
Juventud en la plantilla
Los jóvenes tuvieron su espacio en el análisis, después de que el técnico apostara por una defensa de futuro en Mestalla. "El domingo pasado en Valencia sacamos una defensa más joven que tres filiales en Primera RFEF. Tenemos jugadores con un gran potencial, con un rendimiento enorme por encima de su edad. Ya en el presente están demostrando la personalidad que tienen, como Asencio o Huijsen. Les veo preparados y conscientes de la importancia que tienen en el equipo", señaló.
En cuanto a su propio balance tras un mes en el banquillo, Arbeloa tiró de ironía para describir cómo vive este aterrizaje acelerado.
"Estoy aquí para hacer balances. El antes y el después no me ha durado ni un mes. Estoy comiendo mucho, por si acaso, y me siento con mucha energía. Es una suerte estar en el Real Madrid, sea donde sea”, cerró, entre sonrisas, una comparecencia en la que dejó claro que, más allá del sofá gris, su prioridad es exprimir al máximo a una plantilla que considera preparada para competir por todo.
