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La Kings League ha dado un salto que la acerca cada vez más a las grandes ligas del deporte: su nuevo 'mercato' global incorpora dinero real, un sistema de límites salariales y un impuesto de lujo que recuerda al modelo de la NBA o de la NFL.

Este nuevo mercado de fichajes se abrió el pasado 5 de febrero y su primera ventana culmina este jueves 12, en una semana de negociaciones, rumores y traspasos que han cambiado para siempre el ecosistema de la liga, tal y como explican Marcos Arizmendi, jefe de Competición, y el jugador español Pablo Beguer.

"Ahora tenemos ligas en diferentes países, y esto nos lleva a un ecosistema de 'mercato' global", resume Arizmendi en conversación con EL ESPAÑOL. Hasta esta temporada, el mercado de la Kings League era un evento local, limitado a España y México y basado en dinero virtual, en el que los presidentes "jugaban" a intercambiar jugadores en un solo día de show.

Con la entrada de Italia, Alemania y Brasil en el sistema de fichajes, la organización deja atrás ese formato cerrado y da paso a un mercado internacional donde los traspasos entre países son estructurales.

"El 'mercato' local sigue siendo algo muy dinámico entre presidentes, porque ellos hablan de jugadores, intentan robarse jugadores y demás", apunta, "pero lo que ha cambiado es la capa internacional".

Adiós al show de un día

El nuevo 'mercato' arrancó el 5 de febrero con la publicación en la web de la liga de todos los valores de los jugadores y su estatus: agentes libres, negociando, bloqueados, clausulados, etc.

"Ese día fue el día que se publicó en nuestra web todos los valores de los jugadores para que los usuarios puedan ver los agentes libres, el valor de los jugadores y qué jugadores tienen ofertas", explica Arizmendi.

A partir de ahí, la ventana se convierte en una semana de conversación permanente que culmina este 12 de febrero, fecha en la que se cierran las plantillas antes del inicio del split de marzo.

"Lo que genera este 'mercato' es que durante muchos días se está hablando de movimientos de jugadores", dice, sustituyendo el antiguo macroshow de un día por un relato sostenido en redes, apariciones en directo y negociaciones públicas entre presidentes y team managers.

Dinero y jugadores como activos

El gran salto cualitativo está en la entrada del dinero real. "Aquí el paso importante es que dotas al jugador de un valor económico real", resume el jefe de Competición.

Hasta ahora, admite, la relación entre jugador y club estaba ligada al show y a un mercado de ficción, sin que el futbolista figurara como activo económico en las cuentas del equipo. "No tiene nada que ver si el jugador vale cero con que valga algo económico real", subraya.

"Queremos que el jugador tenga un valor para su equipo y que si tengo la habilidad de traer nuevo talento, me vea beneficiado de ello"

Marcos Arizmendi, jefe de Competición

Esta temporada, el valor de cada jugador se fija en función de su sueldo y de su rendimiento deportivo, y la Kings ajusta ese precio al alza o a la baja según su performance.

"Lo que queremos hacer también es que se asemeje un poco a lo que es el mercado económico a nivel de ligas deportivas globales, que al final el jugador tenga un valor para su equipo y que si tengo la habilidad de traer nuevo talento, me vea beneficiado de ello", apunta Arizmendi.

El espejo de las ligas americanas

Para evitar que el dinero rompa el equilibrio competitivo, la Kings League ha introducido límites salariales y un impuesto de lujo para los equipos que decidan gastar por encima del tope.

"Hemos añadido este año una tax que permite a los equipos sobrepasar el límite salarial, pero pagando un impuesto que va a ir repartido íntegramente a los equipos de la misma liga", detalla el jefe de Competición.

La lógica es clara: quien quiera construir una plantilla carísima deberá pagar mucho más, y ese excedente será redistribuido entre sus rivales, que podrán invertirlo en reforzar sus propios equipos.

Arizmendi lo vincula directamente con el modelo norteamericano: "En este sentido se asemeja un poco más al sistema de competición que conocemos en EEUU, como la NFL y la NBA, que aunque ha habido equipos que históricamente tienen más títulos, las finales no se repiten muy a menudo entre los mismos y tienes campeones bastante diferentes". Ese es, dice, "el camino y el objetivo a seguir desde Kings".

Identidad y ADN competitivo

El nuevo 'mercato' también busca corregir un efecto colateral del formato anterior: la pérdida de identidad de los equipos cuando en un solo show se alteraban plantillas completas.

"El día del mercato era un show monumental, los jugadores cambiaban todos de equipo y se perdía un poco el perfil identitario", reconoce Arizmendi.

Jugadores de la selección española de la Kings League en el pasado Mundial Kosmos

Ahora, con límites económicos y estructuras más estables, la Kings pretende preservar proyectos reconocibles sin renunciar a la igualdad competitiva. "Nos gusta también que todos los equipos tengan las mismas oportunidades y que no se generen grandes equipos que ganen todos los splits", afirma.

Recuerda que el palmarés de España y México presenta campeones muy variados y pone como ejemplo al equipo de Skull FC, presidido por el youtuber Plex y el exfutbolista Marcelo, que debutó desde cero y, lejos de ser una comparsa, compitió todos sus partidos.

Oportunidades que da la Kings

Del plano institucional pasamos al vestuario. Pablo Beguer, uno de los jugadores con más trayectoria en la Kings, encarna esta nueva era de movilidad. Decidió cerrar su etapa en XBuyer Team tras el Mundial de Clubes de París y aceptó la oferta de No Rules FC para disputar la Copa en Alemania.

"Para mí lo mejor que tiene la Kings League, sin duda, son las oportunidades que te da, las experiencias que puedes vivir", explica a EL ESPAÑOL.

"Con el fútbol tradicional solo tendrías estas experiencias si jugases al máximo nivel", apunta, subrayando que muchos jugadores, como él, no llegaron a profesionalizarse en el fútbol convencional pero ahora viajan, compiten y cobran como deportistas en un formato alternativo.

Pablo Beguer, jugador de la Kings League Kosmos

En su caso, la aventura alemana encajó también con su vida fuera del césped. "Estaba creando una empresa y tenía que montar toda la infraestructura, entonces me iba muy bien", resume. El formato de Copa y la duración limitada de la competición hicieron que pudiera irse sin renunciar a su proyecto empresarial en Barcelona.

Beguer define este tipo de experiencias como una especie de Erasmus profesional: "Te hacen contratos a cuatro o cinco meses vista. Si estás bien, genial y te puedes quedar, pero si no te acaba de gustar la experiencia, no hace falta que te quedes, no estás atado de manos y pies".

Esa flexibilidad contractual, unida al nuevo incentivo económico, puede animar a más jugadores a aceptar ofertas de Brasil, Alemania o Arabia Saudí, donde ya han competido varios españoles.

Más dinero, más riesgo y presidentes inquietos

El delantero admite que el factor económico pesa: "A los jugadores que se van fuera, aparte de vivir la experiencia, es porque se les incrementa la posibilidad de ganar más dinero, de un incremento económico dentro de sus contratos".

Pero insiste en que "la experiencia es mucho más importante que lo que puedas llegar a generar", en términos vitales y deportivos.

Al otro lado, los presidentes lidian con un equilibrio delicado. "Con este nuevo mercado revalorizan a sus jugadores y pueden sacar una inversión económica", señala Beguer.

Sin embargo, recuerda que "los presidentes son muy competitivos y todos quieren ganar, y el dinero que les entra por un lado lo invierten por el otro fichando a otros jugadores".

Como ejemplo, menciona el caso de Perxitaa, presidente de Los Troncos FC, que tras la salida de Gerard Nolla "tiene 15.000 € en caja" y deberá decidir si los guarda o los reinvierte en el equipo.

'Embajador' entre ligas

La experiencia internacional de Beguer no se ha limitado al terreno de juego. Él mismo reconoce que, tras su paso por No Rules, ha actuado como puente en nuevas operaciones:

"Me dijeron de seguir en el equipo. No podía permitirme estar cuatro meses fuera, pero les he ayudado en el fichaje de Gilles Vidal y en el posible fichaje de otro jugador que aún está negociándose".

"Los presidentes son muy competitivos, y el dinero que les entra lo invierten fichando a otros jugadores"

Pablo Beguer, futbolista de la Kings League

La Kings League, mientras tanto, observa cómo se multiplican los ejemplos de españoles que viajan y se profesionalizan en otros países.

"Son jugadores que en el fútbol tradicional no llegaron a un nivel profesional, y en la Kings se están profesionalizando", explica Arizmendi al hablar de casos en Alemania o Arabia Saudí. Para la liga, cada fichaje internacional refuerza esa imagen de red global interconectada.

Retirarse de la Kings España

Beguer, que ya ha ganado la Kings League tres veces "y las tres con un equipo nuevo", se marca incluso un horizonte personal ligado a este nuevo ecosistema. "Es un reto para mí que, si lo consigo, ya me retiro de la Kings League de España y me voy a probar fortuna a otras ligas", confiesa.

De hecho, admite que "ya tengo en mente mi posible siguiente destino", aunque antes debe cerrar dónde jugará en el próximo split en España y consolidar su empresa.

Mientras tanto, la primera ventana de este 'nuovo mercato', con cierre este 12, funciona como laboratorio general de la revolución: dinero real, límites salariales, tax redistributiva, fichajes internacionales y jugadores que se mueven como si estuvieran en una versión futbolística -y comprimida en tiempo- del modelo NBA.

"La Kings League se está globalizando y hay que mirarla de esta manera", resume Beguer. Arizmendi ya ha dejado claro el rumbo: "Este es el camino y el objetivo a seguir desde Kings"