Vuelve la paz al fútbol europeo. La UEFA, los clubes europeos (la ECA, ahora EFC) y el Real Madrid anunciaron este miércoles un acuerdo "por el bien del fútbol europeo de clubes".
Este acuerdo de paz sienta las bases del futuro del fútbol europeo sobre dos pilares: respetando el principio del mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología.
Esto servirá, a su vez, para resolver las disputas legales relacionadas con el 'caso Superliga' si el plan se ejecuta según lo pactado.
La firma de este acuerdo supone el punto y final a casi cinco años de tensión abierta entre la UEFA y el club blanco, adalid del proyecto de la Superliga desde aquel anuncio de abril de 2021 que sacudió los cimientos del fútbol europeo.
Desde entonces, el conflicto se había librado en tres frentes: el institucional, el mediático y, sobre todo, el judicial, con una batalla larga en los tribunales españoles y europeos.
Joan Laporta habla con Aleksander Ceferin en el palco durante el Barça-PSG
El entendimiento hecho público este miércoles cierra ese capítulo y abre otro en el que el Real Madrid vuelve a alinearse formalmente con el ecosistema UEFA y con la estructura asociativa de los clubes, ahora bajo el paraguas de la European Football Clubs, heredera de la antigua ECA.
El giro llega después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminara que el sistema de autorizaciones previas de UEFA y FIFA era contrario al Derecho de la Competencia, al no estar sometido a criterios objetivos, transparentes y proporcionados.
Aquella sentencia fue leída en el Bernabéu como una victoria jurídica y dio aire a la Superliga reimpulsada por la gestora A22, que presentó un nuevo formato abierto con ascensos y descensos. Sin embargo, el fallo no obligaba a la UEFA a aceptar cualquier competición alternativa ni blindaba la viabilidad económica de un torneo paralelo, lo que dejaba margen para una negociación política que se ha acabado imponiendo.
El contexto cambió definitivamente la semana pasada, cuando el Barcelona comunicó su salida del proyecto que había compartido con el Real Madrid y la Juventus desde la retirada en bloque de los clubes ingleses, italianos y del Atlético de Madrid en 2021.
Una demanda de 4.500 M€
Además del plano simbólico, había un aspecto estrictamente económico: sobre la mesa estaba una reclamación potencial de 4.500 millones de euros en concepto de daños por parte del entorno de la Superliga contra la UEFA, a raíz de la imposibilidad de poner en marcha el torneo en los plazos previstos.
Un escenario de choque frontal con indemnizaciones multimillonarias resultaba indeseable para ambas partes, tanto por la incertidumbre jurídica como por el impacto reputacional. El acuerdo de principios permite encauzar esa disputa hacia una solución pactada y aleja el horizonte de una guerra de años en los juzgados mercantiles.
Comunicado conjunto
"La UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el Real Madrid C. F. llegan a un acuerdo por el bien del fútbol europeo de clubes.
Tras meses de conversaciones mantenidas en beneficio del fútbol europeo, la UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el Real Madrid C. F. anuncian que han alcanzado un acuerdo de principios por el bien del fútbol europeo de clubes, respetando el principio del mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología.
Este acuerdo de principios también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que se implemente un acuerdo definitivo".
