Miguel Layún (37) representa a la perfección a una generación de futbolistas que han comenzado a hablar sin tapujos de dinero, errores y educación financiera.
Su frase, "con la falta de educación financiera tomamos malas decisiones" es un resumen brutalmente honesto de lo que le pasó a él y a muchos compañeros, y aparece en entrevistas donde se presenta ya no solo como futbolista, sino como inversor y asesor en temas de finanzas y negocios.
Layún no habla desde la teoría, sino desde la experiencia de alguien que ganó mucho dinero joven, cometió errores con sus inversiones y tuvo que aprender, a base de golpes, a pensar en el largo plazo.
En el podcast "Las inversiones de un futbolista" con Moris Dieck relata una mala inversión inmobiliaria en la que confió en alguien que le aseguró que habría un gran desarrollo en la zona, sin hacer un análisis serio del proyecto. "Ahí va tu lana... y cuando me doy cuenta, no había nada. Nada, nada. Fue pura confiancita".
En ese mismo podcast, Layún explica que su primera gran inversión empresarial aprendió a medirla de otra manera. Más que fijarse solo en la utilidad anual, la valora porque le permitió cumplir una serie de objetivos que se había trazado: crecimiento sostenido, presencia en más de diez mil puntos de venta y un escalado nacional del producto.
Miguel Layún, durante su etapa en México.
Es un cambio de mentalidad importante: pasa de ver la inversión como un atajo para "ganar más dinero rápido" a verla como una herramienta para construir algo con estructura, marca y futuro. La inversión deja de ser un golpe de suerte y se convierte en una estrategia.
En el episodio con Moris Dieck describe la forma en que ahora aplica criterios financieros en sus propios proyectos, como su equipo de eSports. Layún cuenta que es totalmente transparente con los jugadores sobre lo que se puede pagar y lo que no, impidiendo promesas irreales.
Habla de un modelo en el que combina un salario base justo con incentivos económicos ligados a resultados deportivos y al impacto futuro del equipo en patrocinadores, alcance y engagement. Se nota ahí al exfutbolista que aprendió del otro lado: ya no solo es alguien que recibe ofertas, sino alguien que diseña estructuras de pagos e incentivos con lógica empresarial.
En otros espacios, como el episodio "La Historia Detrás del Éxito de Miguel Layún" y su aparición en el podcast Cracks (#244), se presenta ya abiertamente como futbolista, inversionista y asesor en finanzas, inversiones y negocios.
Insiste en la idea de que la falta de educación financiera no solo afecta a la gente con pocos recursos, sino también a quienes ganan mucho en poco tiempo y no saben qué hacer con ello.
Lo valioso de Layún como personaje es que no se presenta como un gurú infalible, sino como alguien que se equivocó, se formó después y ahora exponen públicamente esos errores para que otros no repitan el mismo camino. Cuando afirma que tomamos malas decisiones por falta de educación financiera, se incluye dentro del problema y no habla desde una superioridad moral.
