A. M.
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Andrés Fernández (Murcia, 1986) es uno de esos futbolistas que miran más allá del terreno de juego. Portero con larga experiencia en Primera División y que milita actualmente en la UD Almería de Segunda División, ha construido en paralelo una carrera como emprendedor tecnológico, hasta el punto de convertirse en CEO de su propia empresa de software.

En una charla organizada por CASFID dentro de sus Innovation Talks, el guardameta explicó cómo ha conjugado la élite deportiva con el mundo de las startups y la inteligencia artificial.

En ese foro, Andrés desmontó el tópico del futbolista ajeno a la formación y a los negocios. "En el mundo del fútbol hay de todo, gente con inquietudes, que emprende… Yo empecé cuando era un niño y siempre tuve ese interés por la informática, pero también tenía el fútbol, que al final fue más para arriba", recordó.

Benzema, ante Albiol y Andrés Fernández en el Villarreal - Real Madrid Reuters

El balón terminó imponiéndose como profesión, pero la curiosidad por la tecnología nunca desapareció y acabó convirtiéndose en la base de su segundo proyecto vital.

El punto de inflexión llegó durante su etapa en Osasuna. Según contó en la CASFID Innovation Talk, "fue en Osasuna cuando empieza a tomar forma su faceta como emprendedor y su interés por la formación"

Allí se cruzó con el emprendedor Javier Abrego: "Contacté con Javier Abrego y me planteó estar más cerca e implicarme en su proyecto. Invertí en ello y la verdad que fue bien. A partir de ese momento, empecé a formarme, a leer libros, a escuchar y preocuparme por el mundo del emprendimiento". Esa primera inversión fue su entrada real en el ecosistema startup y el detonante para profesionalizar unas inquietudes que hasta entonces eran solo un interés personal.

Su propia compañía

A partir de esa experiencia inicial, Andrés dio un paso más y se lanzó a fundar su propia compañía tecnológica. Así nació Biyectiva, la empresa de inteligencia artificial de la que hoy es CEO.

En la charla de CASFID explicó el origen del proyecto: "Conocí a dos ingenieros en Murcia, nos reunimos, hablamos de nuestras inquietudes tecnológicas y decidimos crear Biyectiva. Queremos apostar por la inteligencia artificial y el machine learning".

El portero no solo aporta capital, sino también una visión estratégica y una sensibilidad especial hacia el dato y el rendimiento, muy marcada por su experiencia en el alto nivel deportivo.

Sin embargo, ser futbolista profesional condiciona su día a día como empresario. El propio Andrés reconoce que su agenda está limitada por entrenamientos, desplazamientos y partidos. "Cuando hay alguna reunión, yo tengo mis limitaciones de tiempo por entrenamientos y desplazamientos. Alguna vez ocurre que saben que soy futbolista y acabamos más hablando de fútbol que de empresa", admitió con humor.

Esa dualidad le obliga a delegar y a rodearse de un equipo técnico que pueda estar en la operativa diaria mientras él divide su tiempo entre la portería y los proyectos de innovación.

Ese equilibrio no siempre es sencillo. De hecho, una de las frases más claras que dejó en la Innovation Talk resume bien el reto de compatibilizar dos carreras exigentes: "No puedes dedicarle 24 horas por lo que dependes de tus socios en gran medida. Ahora mismo el futbolista suele invertir en fondos o startups a través de personas cualificadas que saben cómo invertir". 

Fútbol y negocios

Pese a las dificultades, el murciano se ha consolidado como un ejemplo de deportista que prepara su futuro sin esperar a la retirada. Su faceta emprendedora, canalizada a través de Biyectiva, demuestra que es posible estar en la élite del fútbol y, a la vez, involucrarse en proyectos tecnológicos punteros basados en inteligencia artificial y machine learning.

La experiencia de Osasuna, sus primeras inversiones y su posterior salto a CEO han ido dibujando un perfil poco habitual en los vestuarios, donde todavía son minoría los jugadores que se implican de forma activa en la creación de empresas.

Mientras tanto, su carrera deportiva sigue en marcha. Portero contrastado, con paso por clubes como Osasuna, Huesca o Villarreal CF, Andrés Fernández continúa compitiendo en el fútbol profesional mientras impulsa su proyecto tecnológico desde los despachos.

Su historia es la de un guardameta que ataja balones los fines de semana y, en paralelo, busca oportunidades de innovación entre líneas de código y algoritmos, con la vista puesta en que el día después de colgar los guantes le pille ya bajo los palos de sus propias empresas.