Un tremendo escándalo ha azotado al fútbol de Maldivas. La última jornada del campeonato se ha visto salpicada por una gran polémica entre acusaciones de amaños de partidos y equipos que ni siquiera se presentaron a jugar para evitar un posible descenso de categoría.
El origen del problema se centra precisamente en el citado descenso de categoría. En la última jornada de la liga el Club Valencia y el Green Streets se disputaban una de las dos plazas restantes que llevaban directamente a la segunda división.
Las cuentas eran sencillas. Si el Valencia ganaba su partido y el Green Streets perdía posteriormente por cuatro goles de diferencia o más, quien caería a la zona roja sería este último equipo por la diferencia de goles.
Los jugadores del Valencia, de Maldivas, durante un entrenamiento.
El primer paso se cumplió. El Valencia hizo los deberes en la última jornada y venció por 0-2 al Club Eagles, así que le pasó la presión a su rival.
El Green Streets, que jugaba un día después y conocía perfectamente lo que tenía que hacer, no se presentó a jugar su partido contra el New Radiant. El resultado por incomparecencia pasó a ser automáticamente el de una derrota por 3-0, un marcador que, sin embargo, les daba la permanencia sin ni siquiera saltar al césped.
Reclaman amaño de partido
A partir de aquí comenzó una guerra entre los dos clubes que incluso va a terminar en manos de FIFA. El Valencia se mostró indignado por la incomparecencia de su rival por la permanencia, mientras que el beneficiado argumentó que había tratado de sacar equipo para jugar pero que no lo consiguió.
El equipo descendido emitió un comunicado en el que acusaba al Green Streets de "amañar el resultado del partido" con su incomparecencia. Hablaba de un comportamiento "repugnante" por parte de su rival y de haber tomado "una decisión para favorecer el favoritismo".
El Green Streets, por su parte, le echó la culpa a un brote de diarrea y gripe entre su plantilla, motivo por el que no pudo reunir al número necesario de futbolistas para disputar el último partido.
En su escrito comentó: "El equipo y la directiva estuvieron presentes en el estadio, con directivos del club y varios jugadores llegando puntualmente, lo que demuestra claramente nuestra intención de competir".
"Desafortunadamente, un número significativo de nuestros jugadores registrados se vieron afectados, lo que afectó directamente la disponibilidad de la plantilla el día del partido. En ningún momento Green Streets actuó con intención de anular el partido ni manipular el resultado", comentó el club.
Elevan el caso a FIFA
Esta controversia no va a quedarse aquí, al menos por parte del Valencia. El equipo descendido va a pelear por reclamar lo que considera que es suyo hasta el final, y ha elevado el caso a FIFA.
El club de Maldivas presentó una queja formal ante el máximo organismo del fútbol internacional, y también hizo lo propio con la Confederación Asiática de Fútbol (AFC).
La Asociación de Fútbol de Maldivas le dio validez al resultado y no está dispuesta a alterar el descenso de categoría del Valencia.
La autoridad local despachó el asunto con una multa de 50.000 rupias maldivas al Green Streets y la prohibición de realizar fichajes, además de una advertencia sobre su comportamiento: "Si Green Streets repite sus acciones, el comité ha enviado una advertencia indicando que tomará medidas aún más severas contra el club".
