El Real Madrid disputa este 8 de febrero uno de esos partidos marcados en rojo en el calendario. Visita Mestalla, un estadio donde los blancos no acostumbran a tener una faena plácida. Da igual cómo llegue el Valencia a la cita, visitar el feudo che siempre es un quebradero de cabeza para el cuadro madridista.
Los resultados en los últimos años lo reflejan. Son tres victorias en sus últimas diez salidas a la capital del Turia. Dos de las últimas cinco. Pocas goleadas. Muchos resultados ajustados y siempre con las emociones a flor de piel que han acabado con algún jugador yéndose expulsado.
Vinicius ha sido el objeto de todas las críticas. Cada enfrentamiento de la grada valencianista con el brasileño deja un capítulo digno de Óscar. Sin embargo, el '7' no estará esta vez en Mestalla después de ver la quinta amarilla el pasado fin de semana.
Vinicius, durante el partido frente al Valencia
Pero sí estará Mbappé. La gran estrella del Real Madrid. El hombre que está acaparando prácticamente el 50% de los goles del equipo, pero que todavía no ha sido capaz de marcar un gol en el campo del Valencia. La muestra es muy corta, únicamente dos partidos, pero sus sensaciones en el feudo de los de Corberán nunca han sido buenas.
Tiene ganas de reivindicarse. La gente le espera. No es para menos viendo que va a gol por partido en La Liga y que ve puerta con una facilidad asombrosa. Además, Mbappé tiene una cuenta pendiente con Mestalla.
El punto de inflexión
Y es que no tiene nada que ver el actual estado emocional del galo con el del 3 de enero de 2025. Aquel día, el francés dio muestras de flaqueza, de no ser el líder que parecía ser. Algo que ha cambiado de forma radical desde entonces.
El Real Madrid perdía 0-1 y Mbappé forzó un penalti que le daba la opción de poner la igualada en el marcador. Sin embargo, contra todo pronóstico, no asumió la responsabilidad del lanzamiento. Lo hizo Bellingham, que acabó estrellando el balón en el palo. A Mbappé le pesó demasiado lo vivido semanas antes en Anfield y San Mamés.
Mbappé, en su última visita a Mestalla.
Pero todo cambió desde entonces. Los goles, que se le negaban día sí y día también, comenzaron a entrar y su confianza inició una línea ascendente que se mantiene hasta hoy. Hasta su regreso a Mestalla.
Su nivel es sobresaliente. Nunca antes, al entrar en la segunda semana de febrero, había superado los 20 goles en Liga. La vez que más se acercó fue en la temporada 2023-24, la de su despedida del PSG, cuando su contador estaba en 20 dianas tras 19 partidos. Esa campaña la terminó con 44 tantos, 27 de ellos en la Ligue 1.
Este curso, tras 21 encuentros ligueros disputados, únicamente se ha quedado sin ver puerta frente al Celta, Rayo, Mallorca y Elche. El resto ha sufrido sus acometidas. El Valencia, por ejemplo, vio como le marcaba dos goles en el choque del pasado 1 de noviembre en el Bernabéu.
Solo ante el peligro
Nadie duda de que muchas de las opciones de que el Madrid se marche de Valencia con buen sabor de boca pasan por la figura de Mbappé. Más aún tras conocerse que las otras tres estrellas del ataque (Vinicius, Bellingham y Rodrygo) no jugarán el partido por lesión o sanción.
Mbappé será la única estrella. Todo deberá pasar por él y tendrá alrededor a unos 'gregarios' que trabajarán a destajo para facilitarle ocasiones y que sea él quien decante la balanza.
El francés buscará encontrarse con Güler, su gran socio. Ambos han mostrado una conexión letal con Mbappé mandando al fondo de la red muchos de los balones que le pone el turco.
Güler jugará en el centro del campo y la incógnita pasa por si Mbappé jugará de '9' o si se escorará a la banda izquierda ante la falta de efectivos dejando el hueco de delantero centro a Gonzalo. En la derecha, la opción que gana más fuerza es la de Mastantuono en vez de Brahim.
Arbeloa no podrá hacer demasiados experimentos. A su equipo únicamente le vale ganar. Y ganar ofreciendo una buena imagen. Las aguas están revueltas en el Real Madrid y cualquier tropiezo puede provocar una nueva crisis y un cisma con la afición.
Con más razón si te dejas puntos ante este Valencia. Los de Corberán son 17º a un punto del descenso. Han vuelto a caer después de una pequeña reacción y llegan a la cita con el cansancio extra de la Copa.
Sobre el papel no hay dudas del favoritismo del Real Madrid, pero es de sobra conocida la historia y la mística que se genera en Mestalla en un partido como estos. Mbappé buscará reivindicarse. No lo necesita, pero el Real Madrid sí que lo necesita a él.
