A. M.
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Zinedine Zidane no solo forma parte de la historia del Real Madrid, también se ha convertido en un vecino ilustre de la capital donde ha decidido fijar su base incluso después de dejar el banquillo blanco en 2021.

Más de dos décadas después de su llegada como jugador galáctico, Madrid sigue siendo el centro de gravedad de su vida familiar y de su patrimonio inmobiliario.

Zidane aterrizó en Madrid en 2001, cuando Florentino Pérez pagó por él una cifra récord para convertirlo en la pieza estrella de los primeros "Galácticos". Vestido de blanco conquistó la Champions de 2002 con su icónica volea en Glasgow, además de una Liga y otros títulos que reforzaron su estatus de leyenda.

Zidane, en el estadio de Wembley para la final de la Champions League. Reuters

Años después regresó como entrenador y llevó al Real Madrid a una etapa dorada con tres Champions consecutivas, consolidando una relación casi afectiva con la afición y con la ciudad.

Aunque dejó el banquillo en 2021, nunca rompió ese lazo: sigue pasando largas temporadas en Madrid y mantiene aquí una de sus residencias más exclusivas.

Una villa de lujo

Zidane y su familia optaron por una villa de gran formato en la zona noreste de la capital, no lejos del aeropuerto, en un entorno residencial de alto poder adquisitivo y gran discreción.

Se trata de una casa unifamiliar de lujo, proyectada con la idea de ser residencia estable para el matrimonio y sus cuatro hijos, con espacio suficiente para la vida familiar, el ocio y la privacidad.

La vivienda supera holgadamente los 1.000 metros cuadrados construidos y se levanta sobre una amplia parcela ajardinada, pensada como refugio tranquilo frente al ruido del centro urbano.

La zona, en la que conviven ejecutivos internacionales, diplomáticos y otros exfutbolistas del Real Madrid, está bien conectada con las principales vías de circunvalación y con el aeropuerto de Barajas, algo clave para un exentrenador y empresario que viaja con frecuencia.

Con cine, gimnasio y piscina

La casa de Zidane responde al estándar de una gran mansión moderna: líneas rectas, grandes ventanales y estancias amplias distribuidas en varias plantas. En el interior se combinan zonas de representación -salones, comedor y cocina de grandes dimensiones- con espacios más privados, como los dormitorios de la familia, todos ellos de generosa superficie.

Entre las estancias de ocio destaca una sala de cine propia, concebida como un pequeño auditorio doméstico para ver partidos, películas o repasar vídeos de fútbol con total comodidad.

La vivienda cuenta además con gimnasio totalmente equipado, lo que permite a Zidane mantenerse en forma sin necesidad de salir de casa, y un área exterior con piscina y amplio jardín diseñado por un paisajista de referencia, el mismo responsable de los espacios verdes de Port Aventura.

En el exterior, la parcela ofrece amplias zonas de césped, rincones arbolados y espacio suficiente para actividades al aire libre, desde barbacoas familiares hasta entrenamientos improvisados con balón. No falta la gran piscina, eje de la vida veraniega de los Zidane, y diversos porches y terrazas que conectan el interior con el jardín y refuerzan la sensación de refugio privado.

Un activo de 7 millones

La villa de Zidane en Madrid está valorada actualmente en torno a los 7 millones de euros. La familia apostó por una vivienda de alto nivel en una zona donde las mansiones pueden llegar a duplicar ese precio, lo que sitúa la casa del exentrenador en una franja de lujo "contenida" frente a otras propiedades mucho más ostentosas de la capital.

El proyecto se concibió como una gran casa familiar dos años después de su llegada a Madrid, diseñada por un prestigioso arquitecto y levantada a medida de las necesidades del matrimonio y sus cuatro hijos.

Aunque las cifras exactas de la adquisición inicial no han trascendido, distintas informaciones apuntan a que la inversión original fue sensiblemente inferior a la tasación actual, fruto tanto de las mejoras introducidas como de la evolución del mercado en la zona.

Revalorización en el mercado

El entorno en el que se ubica la villa de Zidane se ha transformado, con el paso de los años, en uno de los mercados residenciales más cotizados de Madrid. Promotores e inversores buscan parcelas amplias y viviendas de alto nivel, y en ese contexto los precios de las mansiones han ido al alza, alcanzando en algunos casos hasta los 14 millones de euros en propiedades especialmente exclusivas.

En ese marco, la casa de Zidane, valorada en unos 7 millones, puede considerarse claramente revalorizada respecto a su coste inicial, consolidándose como un activo inmobiliario de primer orden dentro del patrimonio del exjugador.

El hecho de que se trate de una vivienda hecha a medida, con gran superficie construida, jardín de autor y equipamientos de lujo, la mantiene en una posición muy atractiva para el mercado de altos patrimonios.

Lista para un posible regreso

Mientras el futuro deportivo de Zidane sigue siendo objeto de especulación, su residencia madrileña permanece preparada para cualquier escenario.

Si en algún momento decidiera volver a entrenar al Real Madrid, la logística ya estaría resuelta: tiene una casa amplia, perfectamente equipada, bien comunicada con el aeropuerto y con los principales accesos hacia la ciudad deportiva de Valdebebas.

La villa se ha convertido en el cuartel general de su vida en Madrid y en un símbolo silencioso de su vínculo duradero con la capital española.

Entre recuerdos de finales europeas, proyección de partidos en su sala de cine y tardes de piscina en el jardín, la casa de Zidane en Madrid está lista para seguir siendo el hogar de una leyenda… y, si el destino lo decide, el refugio perfecto para un nuevo ciclo en el banquillo del Real Madrid.