El encuentro entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo que debía disputarse este sábado 7 de febrero a las 14:00 horas, ha sido suspendido por LaLiga ante el mal estado del césped de Vallecas.
Según reza el escrito del organismo, la medida drástica se ha tomado principalmente "con el objetivo de velar por la integridad física de los jugadores".
La institución explica que la decisión se ha adoptado tras una última revisión en la que se ha comprobado que el terreno de juego no cumple con los mínimos exigibles.
En el momento actual, el césped "no reúne las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad", lo que supondría un riesgo inasumible para la salud de los futbolistas de ambos conjuntos.
En la nota informativa, LaLiga ha querido poner en valor el trabajo realizado por el club local durante los días previos, admitiendo que ha llevado a cabo "importantes esfuerzos durante esta misma semana", llegando incluso a acometer "el cambio completo del césped del terreno de juego" con la esperanza de que el estadio estuviera listo para recibir al conjunto asturiano con normalidad.
Sin embargo, los factores ambientales han jugado en contra de estos trabajos de acondicionamiento. El comunicado detalla que las condiciones climatológicas adversas sufridas durante la colocación del nuevo tapete, sumadas a las previsiones que anuncian una "continuidad de lluvias" para las próximas horas, han sido determinantes.
Estas circunstancias "han impedido que el césped alcance el estado óptimo necesario" para la práctica del fútbol profesional.
Durante todo este proceso de reforma exprés, LaLiga asegura haber estado muy pendiente de la situación, "monitorizando de manera constante las labores de mantenimiento y adecuación", y trabajando de forma coordinada con el club franjirrojo para evaluar la evolución del campo minuto a minuto.
Imagen del césped de Vallecas.
Aunque tanto el Rayo Vallecano como la patronal han intentado "agotar todas las opciones de disputa del encuentro hasta el último momento", la realidad del estado del terreno ha obligado a decretar el aplazamiento.
Finalmente, el comunicado concluye señalando que, de acuerdo con la normativa vigente, se abrirá un plazo para que los clubes realicen la "presentación de propuestas de nueva fecha" para que el partido pueda celebrarse con las garantías adecuadas.
Mientras tanto, el Real Oviedo, a pesar solidarizarse y estar de acuerdo con la decisión para defender la integridad de los futbolistas, ha mostrado su malestar ya que supone un perjuicio evidente para nuestra entidad, tanto desde el punto de vista deportivo como organizativo y económico.
En consecuencia, el Club anuncia que "estudiará y ejercitará cuantas acciones reglamentarias resulten procedentes ante los organismos competentes, con el objetivo de salvaguardar el resultado del encuentro y garantizar unas condiciones competitivas equitativas".
Comunicado de AFE
Esta decisión de LaLiga llega también después del comunicado de AFE (Asociación de Fútbolistas Españoles) junto a la plantilla y cuerpo técnico del Rayo Vallecano en el que denunciaron la situación.
En la nota, arremetieron directamente contra su estadio considerando que "el estado del césped ha sido claramente deficiente, una situación que se ha ido agravando con el paso de las semanas y que ha quedado reflejado tanto en partidos anteriores como en la situación vivida hoy", además de señalar "deficiencias en las instalaciones que usamos a diario".
También criticaron que "la plantilla estuvo cerca de tres meses sin poder entrenar en nuestra Ciudad Deportiva debido al mal estado de los campos" y, en consecuencia, esta situación "afectó de manera directa al trabajo diario, a la planificación y a la normalidad que requiere un equipo profesional de Primera División".
