Lamine Yamal ha dado un nuevo paso en su vida personal estrenando una espectacular mansión en el área de Barcelona, un movimiento que ilustra mejor que nada el salto de estatus que ha experimentado en muy poco tiempo.
Convertido en una de las grandes figuras del FC Barcelona y de la selección española, el joven delantero ha pasado de la discreción de sus primeras viviendas a una residencia propia de estrella consolidada.
Con solo 18 años, su irrupción en la élite, las renovaciones de contrato y sus ingresos por publicidad y patrocinios le han permitido acceder a un tipo de propiedad reservado a un puñado de deportistas de primer nivel.
Lamine Yamal se lamenta tras haber fallado una ocasión durante el partido.
En los últimos años ya había ido construyendo un notable patrimonio inmobiliario, pero esta nueva casa se sitúa claramente en la cúspide de sus inversiones.
La nueva residencia de Lamine se ubica en Esplugues de Llobregat, dentro de la exclusiva urbanización Ciutat Diagonal, una de las más codiciadas por empresarios y deportistas que buscan privacidad sin renunciar a estar a pocos minutos del centro de Barcelona.
La zona está muy cerca, además, de la Ciudad Deportiva del Barça, lo que le permite combinar comodidad en el día a día con un entorno tranquilo y seguro.
El precio de la operación de compra se situó en torno a los 11 millones de euros, gestionados a través de una agencia especializada en propiedades de lujo. Se trata de la antigua casa principal del complejo familiar en el que vivieron Gerard Piqué y Shakira, ahora reconvertida en el nuevo hogar del futbolista azulgrana.
Los detalles
La propiedad forma parte de un complejo residencial formado por varias viviendas interconectadas que suman cerca de 4.000 metros cuadrados construidos, de los cuales la casa principal ronda los 2.000 metros.
Diseñada en 2012 por la arquitecta Mireia Admetller, responde a un estilo moderno y minimalista, con grandes ventanales, líneas limpias y una integración muy cuidada entre interior y exterior.
Las estimaciones sitúan el valor de mercado de la mansión por encima de la cifra abonada por Lamine, superando holgadamente la barrera de los 10 millones de euros gracias a su ubicación, dimensiones y nivel de equipamiento.
No es solo una casa de lujo, sino un activo inmobiliario de primer orden en uno de los enclaves residenciales más exclusivos del área metropolitana de Barcelona.
Un gran complejo
La mansión cuenta con todo lo que se espera de una residencia de una estrella del fútbol actual: amplias estancias, un diseño pensado tanto para la vida diaria como para la proyección pública y un catálogo de comodidades casi interminable.
Entre sus equipamientos destacan una pista de tenis, gimnasio, bodega, estudio de grabación, varias plazas de garaje, zonas ajardinadas protegidas y diferentes niveles de terraza y porches que garantizan privacidad total.
El interior se distribuye en varias plantas, con tres niveles exteriores y dos subterráneos, organizados para separar con claridad la zona más familiar del área destinada al ocio y las visitas.
Los materiales nobles -madera, piedra y acero- se combinan con un mobiliario de diseño y grandes ventanales que inundan de luz los espacios principales, mientras la seguridad perimetral y los accesos controlados refuerzan la sensación de refugio blindado frente a miradas indiscretas.
Además, el complejo incluye otras viviendas anexas que la familia y el entorno cercano del jugador podrían ocupar, reforzando la idea de un pequeño "barrio privado" alrededor del atacante culé.
A la medida de su futuro deportivo
El salto a esta casa simboliza el momento de madurez que atraviesa Lamine Yamal en lo deportivo, siendo ya una pieza clave en el Barça y uno de los nombres llamados a marcar una época en el fútbol europeo.
A su corta edad, su presencia decisiva en partidos grandes y su papel creciente en la selección han alimentado la sensación de que no se trata solo de una promesa, sino de un líder en construcción.
La mansión en Esplugues le ofrece un entorno de calma, confort y trabajo perfecto para seguir creciendo: gimnasio propio, zonas de recuperación y espacios donde desconectar de la presión mediática sin alejarse del epicentro futbolístico de su vida.
Si mantiene la proyección actual, esta casa puede convertirse en el escenario de una carrera destinada a dejar huella, el lugar desde el que un chico que salió de La Masia aspire a convertirse en uno de los grandes iconos de la historia reciente del Barça y de la selección española.
