En la historia del Real Madrid, pocos nombres representan un cambio de paradigma tan claro como el de Paco Pavón. El central que dio nombre a la era de "Zidanes y Pavones" ha vuelto a la primera línea mediática, no por los terrenos de juego, sino por su lucidez financiera.
A sus 46 años, el madrileño ha protagonizado una profunda charla en el pódcast de offsiders, donde ha analizado con crudeza y honestidad la gestión del dinero en el fútbol de élite, dejando una lección de humildad y planificación que contrasta con los excesos habituales del deporte rey.
Durante la entrevista, Pavón aborda la trampa del éxito inmediato y el peligro de no saber "dimensionar" la fortuna. "No te puedes comprar tres Ferraris o sea, te compras tres Ferraris pues te estás quitando de la hucha. No puedes tener un nivel de vida superalto antes de tiempo".
La filosofía de Pavón se basa en una gestión conservadora y en el concepto de la sostenibilidad a largo plazo. Para él, el secreto no reside en cuánto dinero se gana durante la carrera, sino en cuánto se es capaz de conservar para el "día después". En el pódcast, el exfutbolista explica su particular métrica del gasto:
"Puedes llevar un nivel de 10 a tope durante tu carrera, pero si lo haces, quizás cuando te retires no te quede nada. Si llevas un nivel de seis, que es un nivel que está muy bien, que 'se caga' la gente, puedes mantenerlo para siempre. El objetivo es que, cuando ya no juegues al fútbol, puedas seguir llegando a ese nivel de seis".
Paco Pavón, durante un partido contra el Real Madrid.
Esta visión de "mantener la hucha" fue clave para él. Pavón relata que, desde sus inicios, contó con el asesoramiento de personas de confianza que le instaron a ser "conservador" con sus inversiones.
Para entender la capacidad de ahorro de Pavón, es necesario mirar atrás a su etapa en el Real Madrid. En 2004, tras alcanzar los 100 partidos oficiales, su contrato experimentó una mejora sustancial.
El canterano, que comenzó percibiendo unos 300.000 euros brutos anuales (unas 50 millones de las antiguas pesetas) más 6.000 euros por partido jugado, vio cómo sus emolumentos se duplicaban sucesivamente.
En su momento álgido, su ficha se situó por encima del millón de euros anuales, con una cláusula de rescisión que el club blindó en 27 millones de euros.
Lejos de malgastar esos ingresos en una flota de superdeportivos, Pavón diversificó sus activos. Sus inversiones se han centrado mayoritariamente en el sector inmobiliario, especialmente en la Comunidad de Madrid.
A través de sociedades de gestión de activos y fincas, el excentral ha construido una red de seguridad que le permite vivir hoy con total independencia financiera.
Empresas vinculadas a su entorno, como las dedicadas a la gestión de inmuebles en zonas como Torrejón de Ardoz y otros puntos estratégicos de la capital, reflejan su apuesta por el ladrillo frente a inversiones volátiles.
En un ecosistema donde la presión por aparentar riqueza es máxima, el mensaje de Pavón es revolucionario por su sencillez. "Se trata de planificarte un futuro en el que puedas tener un nivel de vida digno y cómodo para siempre", recalca en la entrevista.
Hoy, con 46 años, Paco Pavón sigue siendo aquel chico de barrio que llegó al primer equipo del Real Madrid para jugar junto a Figo, Zidane y Ronaldo, pero con la madurez de quien sabe que la mayor victoria no fue un título, sino la tranquilidad de no haber quemado su "hucha" en tres Ferraris.
