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El Real Madrid, por segundo año seguido, jugará los dieciseisavos de final de la Champions League. El equipo de Arbeloa se quedó fuera de los ochos mejores de Europa tras caer derrotado en casa de un Benfica que impuso un ritmo bestial todo el partido. [Narración y estadísticas: Benfica 4-2 Real Madrid]

Ni el mejor guionista pudo diseñar el final del choque. Ante un Madrid con nueve, tras las expulsiones de Asencio y Rodrygo en el descuento, el Benfica sí logró el gol que necesitaba -en su caso para no caer eliminado-. Y de la manera más heróica: con un cabezazo de Trubin, su portero, en la última jugada.

La lio el Madrid en Da Luz y le tocará volver a jugar los play-offs. El equipo blanco, con la derrota, quedó noveno. Le condenó el gol que metió otro equipo lisboeta, el Sporting CP, en el descuento de su partido contra el Athletic en San Mamés. La moneda salió cruz y ojo que el sorteo puede deparar otro duelo -ahora en eliminatoria- contra Mourinho.

Arbeloa y Mourinho, tras saludarse antes del Benfica - Real Madrid Reuters

La batalla en Lisboa se desenvolvió íntegra bajo un fuerte diluvio. Entre los soldados de Arbeloa, solo habría un cambio respecto a la victoria en Villarreal: Tchouaméni en el sitio de Camavinga. El francés, eso sí, vio la amarilla en la primera falta del partido, en el minuto 3, un preludio de su noche horribilis

El equipo de Mourinho impuso un ritmo muy alto desde el inicio y sorprendió al Madrid. Antes del minuto 10, el Benfica ya tuvo una pelota muerta en el área chica de Courtois para adelantarse. Sufrían los blancos, especialmente por la banda de Carreras, un ex del club lisboeta.

Se cumplía el primer cuarto de hora y el protagonista pasó a ser el colegiado Davide Massa. El italiano la pifió pitando un penalti de Bellingham sobre Prestianni sin haber contacto. Le avisaron desde el VAR y, logicamente, reculó tras verlo en el monitor.

Paradójicamente, en la jugada de antes no señaló la pena máxima en una acción mucho más discutible de Güler también con el argentino Prestianni. El Benfica, de cualquier manera, se quedó en ese momento sin su penalti y Mourinho encolerizó en la banda.

Prestianni, futbolista del Benfica, se encara con Vinicius durante el partido Reuters

Siguió el asedio del Benfica. Hasta Courtois tuvo que protagonizar su milagro de cada día más pronto de lo habitual. A un disparo del 'diablo' Prestianni, que estaba en todas. Otra más para la antología del portero belga, que rozó el balón lo justo pra desviarlo contra el larguero.

Perdonó demasiadas un buen Benfica, y le costó caro. Pese a no tener control en el mediocampo, el Madrid supo aprovechar la suya. Gran centro de Asencio y Mbappé, desde el segundo palo, sorprende con un cabezazo tremendo que no puede blocar Trubin.

El Benfica, en tromba

La ventaja le duraría apenas seis minutos al Madrid. En el 36', empató el Benfica. Baló largo al costado, se precipita y luego se resbala Asencio. Con tiempo para pensar, Pavlidis pone un 'caramelo' a Schjelderup, que no perdona de cabeza y hace el 1-1.

El Benfica estaba sufriendo tras el gol de Mbappé, pero la lluvia le jugó una mala pasada al Madrid. Los de Mou salieron del aturdimiento y volvieron a pisar el acelerador hasta el final del primer tiempo. Se tradujo en una cascada de ocasiones sobre la portería merengue antes del descanso.

Primero sacó bajo palos Valverde y a continuación, en un córner, se le fue a Barreiro a medio metro de la línea de gol. Se salvó el Madrid, pero no pudo decir lo mismo en el descuento. Tras su chapuza media hora antes, el árbitro Massa señaló otro penalti favorable al Benfica.

Pavlidis anota el penalti del 2-1 contra el Real Madrid Reuters

Vino de un agarrón de Tchouaméni a Otamendi. Muy -pero muy- discreto, que no la exageración del central argentino. Pero el colegiado puso el listó muy bajo y lo pitó. El griego Pavlidis, que minutos antes había asistido en el 1-1, acertó y puso el 2-1 para los de casa.

Llegó el descanso. Algo le tocaba hacer a Arbeloa. Su Madrid estaba perdido, superado en las transiciones. La reanudación, sin embargo, no iba a traer mejores noticias para el equipo merengue.

Minuto 54. Salida del Benfica desde su frontal tras pérdida de Vinicius. Apertura de Pavlidis y latigazo de latigazo de Schjelderup. 3-1. Aún más difícil para el Madrid que, con este marcador, ya pendía de un hilo en el Top-8.

Sólo Mbappé

Los resultados en otros campos de Europa mantenían en octavos al Madrid, pero el Benfica ponía tierra de por medio y complicaba la vida a los de Arbeloa. El salmantino quitaba a Mastantuono y Tchouaméni y metía a Rodrygo y Camavinga. Menos mal que siempre quedará Mbappé...

Buenísima jugada del recién ingresado Rodrygo y Güler, y balón a Kylian. Cuando le llegan pelotas así al francés, es difícil pensar que no vayan a acabar en gol. Con el cuerpo hacia atrás, el derechazo del '10' para el Madrid fue para dentro. Los de Arbeloa acortaban distancias. 

Kylian Mbappé, bajo la lluvia en el campo del Benfica EFE

Necesitado de otro gol para recuperar la tranquilidad, el Madrid siguió sin encontrar el control. Huijsen se tambaleaba en defensa, Camavinga no se acomodaba en el pivote y Vinicius y Mbappé se difuminaban por momentos.

Ante ese panorama, Arbeloa dio otro revolcón al banquillo antes del minuto 80, y con sorpresas. Entraron Brahim, Alaba y el canterano Cestero; salieron Güler, Huijsen y Carreras. En la banda ya no se quitaba ojo a la clasificación, con el Madrid -en esos momentos octavo- en el filo del Top-8.

La sentencia llegó en San Mamés

Courtois, tan vital con sus paradas como Mbappé con sus goles, salvó un balón a bocajarro de Barreiro hacia el final. Sobrevivía el Madrid en el abismo, o eso creía. Corría el 87' en Lisboa cuando un gol del Sporting CP en San Mamés, en el 94', quitaba la plaza a los blancos en el Top-8.

Ahora sí, sin margen, el Madrid tenía que empatar sí o sí para ahorrarse dos partidos más en el calendario. Desde el banquillo, a gritos, avisaban a sus compañeros de la situación límite. El árbitro daba cinco minutos más y Asencio se iba a la calle al ver la segunda amarilla. 

A todo esto, el Benfica también necesitaba de un gol más para cumplir su objetivo: meterse en los play-offs. El 3-2 no valía a nadie, pero el Madrid se quedaba con nueve tras ser expulsado también Rodrygo y la Champions reservaba otra sorpresa.

Trubin, el portero del conjunto portugués, iba a meter de cabeza en la última jugada del partido. La imagen que resumía una jornada esquizofrénica de la Champions.

Mourinho enloquecía, ahora de alegría, y Arbeloa, resignado, caía con el Madrid en los play-offs. El destino, siempre caprichoso, los puede volver a juntar en la primera ronda eliminatoria. El sorteo del viernes lo decidirá.

El cabezazo de Trubin que hizo el 4-2 y metió al Benfica en los play-offs Reuters

Benfica 4-2 Real Madrid

Benfica: Trubin; Amar Dedic, Tomás Araújo, Nicolás Otamendi, Samuel Dahl; Leandro Barreiro, Fredrik Aursnes, Gianluca Prestianni (Rego, min.88), Andreas Schjelderup; Sudakov (Barrenechea, min.82) y Vangelis Pavlidis.

Real Madrid: Courtouis; Valverde, Asencio, Huijsen (Alaba, min.78), Álvaro Carreras (Cestero, min 78); Arda Güler (Brahim, min.78), Tchouaméni (Camavinga, min.55), Bellingham; Mastantuono (Rodrygo, min.55), Vinir Jr. y Mbappé.

Goles: 0-1, min.29: Mbappé; 1-1, min.33: Schjelderup; 2-1, min.48: Pavlidis, de penalti; 3-1, min.54: Schjelderup; 3-2, min.57: Mbappé; 4-2, min.96: Trubin.

Árbitro: Davide Massa (ITA), que amonestó a Tchouaméni (min 2), Huijsen (min.61), Carreras (min.65) y Barreiro (min.10), y expulsó a Asencio (min.92) y a Rodrygo (min.95), por doble amarilla.

Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada de la fase regular de la Liga de Campeones, disputada en el Estadio da Luz de Lisboa, ante más de 65.000 espectadores, 3.000 de ellos seguidores del Real Madrid.