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Álvaro Arbeloa se presentó este lunes en la previa del partido de Champions League contra el Mónaco con un discurso equilibrado que reconoce la legitimidad de las críticas aficionadas mientras pide al Bernabéu que acompañe al equipo en esta fase delicada.

El entrenador blanco abordó la situación de Vinicius con empatía, explicó su confianza en la plantilla y rechazó las teorías sobre campañas externas para debilitar al club.

Arbeloa dejó clara su apuesta por Vinicius. "Lo que quiere Kiki, y yo también, es el apoyo del Bernabéu hacia todos los jugadores, y por supuesto a Vinicius. Es un jugador que lleva escribiendo su historia en el Real Madrid muchos años. Nos ha dado noches excepcionales. Necesita al Bernabéu. Tiene un corazón enorme, es muy emocional, y quiere a la afición y a este club, la quiere a su lado. Quiero mañana un Bernabéu que esté al lado de sus jugadores", manifestó.

"Yo no sé si ha quedado muy claro. Vinicius siempre va a estar en el campo si rinde a su nivel. Es un jugador excepcional, de los que cuantas más veces tenga el balón en los pies, mejor. Si quiero ganar títulos, necesito a Vinicius en el campo, no fuera de él".

Sobre el desempeño reciente de Vinicius y Bellingham, Arbeloa fue claro en su valoración. "Igual que el otro día. No tienen que hacer nada distinto. Quisieron el balón y se esforzaron. La segunda parte se acerca a lo que queremos ver en el equipo. Esos son los Vinicius y Bellingham que queremos ver. Son de los mejores del mundo y necesitan a la afición", expresó.

Respecto a la cuestión de las pitadas y los cánticos contra la directiva, Arbeloa fue honesto pero también cauteloso. "Como canterano, como jugador y ahora como entrenador, respeto muchísimo la opinión del Bernabéu. Que la expresen como quieren. Pienso que las pitadas debilitan al Madrid", reconoció.

Sin embargo, añadió una reflexión más profunda: "Como dije el otro día, sé que hay campañas para debilitar al Real Madrid y sé de dónde vienen, y a mí no me van a engañar", sugiriendo que algunas de las tensiones pueden tener origen externo.

Álvaro Arbeloa, en el entrenamiento del Real Madrid con Vinicius EFE

A la pregunta sobre si las pitadas son justas o no, Arbeloa eludió un juicio directo pero transmitió confianza en la equidad histórica del Bernabéu. "Os veo muy preocupados por los pitos, pero yo sé cómo funciona el público del Bernabéu. Si algo es el público del Bernabéu, es justo. Ahora estamos trabajando para ofrecer el fútbol que le gusta al Bernabéu. El madridismo está deseando que se lo demostremos. El equipo tiene ganas de llegar al Bernabéu y jugar ante su gente. Estamos seguro de que nos va a apoyar".

El técnico también se mostró tremendamente positivo sobre la plantilla que tiene a su disposición. "Tengo una plantilla extraordinaria. En estos siete días, me he dado cuenta que en el plano corto son aún mejores de lo que pensaba. Hemos venido a luchar por todos los títulos", manifestó.

Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que Carlo Ancelotti asista al partido en el Bernabéu, Arbeloa mostró admiración y nostalgia. "No sé si estará mañana. Espero que si está, baje y vea a sus jugadores. Para mí fue una suerte poder ser entrenado por él. No hace falta hablar mucho de su calidad como entrenador. Tendría ganas de verle y darle un fuerte abrazo", expresó.

El técnico blanco también hizo referencia a una frase célebre de Ancelotti sobre la exigencia del escudo del Real Madrid. "Creo que este escudo te exige esfuerzo. Es lo que estoy viendo en mis jugadores. Tienen una actitud excepcional. Vi a jugadores presionar, replegar, juntarse, morder... No tengo ninguna duda que el esfuerzo es primordial. Así lo he visto desde que he llegado", expresó.

Arbeloa cerró su comparecencia con un mensaje de esperanza basado en la confianza mutua. Reconoce que las pitadas debilitan, pero cree que el Bernabéu acabará apoyando al equipo si éste demuestra que está trabajando y que merece ese apoyo.