26 de abril, estadio de La Cartuja. La fecha y el lugar que ya han marcado en rojo en el calendario muchos aficionados del Real Madrid y del Fútbol Club Barcelona. Los íntimos enemigos se disputan el título de la Copa del Rey en un Clásico que dejará marcado a quien pierda.
La expectación es máxima y ambos clubes ya hicieron hace unos días el reparto de entradas para sus socios. Pese a que La Cartuja ha ganado en aforo gracias a la remodelación que todavía está en marcha, habrá muchos abonados que se quedarán fuera del estadio, y por ello la reventa ya está echando humo.
El Fútbol Club Barcelona está especialmente preocupado por este asunto de reventa de entradas y por eso ha advertido públicamente a sus aficionados del riesgo que conlleva confiar en esta artimaña.
La entidad que preside Joan Laporta emitió un comunicado en el que avisó de que había detectado ya irregularidades con las localidades asignadas por sorteo a los socios y a las peñas. Por eso, recordó que está prohibido terminantemente revender estas entradas para presenciar la final de la Copa del Rey en directo.
El Barça no va a vacilar además en tomar todas las medidas que estén en su mano para cortar de raíz este problema. Por eso, anulará automáticamente todas aquellas entradas que detecte que han sido objeto de reventa.
Las entradas son personales
"El Club también recuerda que las localidades son nominativas, personales e intransferibles, y no se podrán transferir de un dispositivo móvil a otro. El sistema de venta de entradas para esta final es propio de la Real Federación Española de Fútbol", recuerda la entidad azulgrana en su comunicado.
Insiste el Barça en que el acceso a La Cartuja estará prohibido para las localidades que no hayan sido "adquiridas, asignadas y utilizadas por su titular legítimo, que no es otro que el solicitante y comprador de cada localidad".
"Cualquier entrada que no cumpla estos requisitos será considerada nula y el portador de dicha entrada no podrá acceder a las instalaciones de La Cartuja", insiste la entidad que dirige Joan Laporta en su comunicado.
El gran peligro de la reventa
Por lo tanto, quien obtenga una entrada en la reventa tendrá el riesgo doble de desembolsar una gran cantidad de dinero y, finalmente, quedarse fuera del estadio sin poder ver la final de la Copa del Rey.
En este sentido, el Barça hace especial hincapié en que las entradas que se adquieren en la reventa "no ofrecen ninguna garantía" y que tampoco "podrán ser transferidas al dispositivo móvil del comprador".
Incluso el propio FC Barcelona anulará todas aquellas entradas que, por un motivo u otro, detecte que han sido utilizadas en la reventa. Por eso, el comprador de una de estas localidades podría encontrarse con que adquiere un boleto que no tiene valor alguno.
El club pidió calma a aquellos aficionados que están tratando de conseguir una localidad para la Copa del Rey desesperadamente, y anunció que está trabajando para conseguir más entradas. Sin embargo, también comunicó que puede emprender acciones legales y disciplinarias contra los socios que revendan sus entradas.
En total, el Barcelona ha recibido 26.031 localidades, correspondientes al 40% del aforo del estadio de La Cartuja. El reparto de estas localidades se ha realizado como establecen los Estatutos del Club: un 85% para socios, socias y peñas (17.701 para socios y socias y 4.425 para peñistas) y el 15% restante para compromisos.
