La UEFA no quiere meterse en el trasfondo político que hay detrás de la propuesta de Múnich de poner la bandera arcoíris en el Arena de Múnich este miércoles durante el Alemania - Hungría de la Eurocopa. El organismo europeo respondió a la petición del alcalde de la ciudad, Dieter Reiter, explicando que "a través de sus estatutos, es una organización política y religiosamente neutral". Pero, hace dos años, dejó esta justificación en 'stand by' cuando se mojó a través de sus redes sociales en defensa de las personas LGTB con un mensaje por una Eurocopa "para todos".

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El ente se mostró orgulloso el 3 de agosto de 2019 de que la Eurocopa 2020 "sería un torneo para todos". Compartía una publicación de la cuenta oficial de la sede de Ámsterdam para este torneo en la que salía una nave sobre los canales de la ciudad decorada con los símbolos del torneo y de la UEFA durante las celebraciones del día del orgullo en los Países Bajos. De hecho, ante el comentario de un usuario de Twitter, respondían con estas palabras: "Desafortunadamente Jack, todavía hay muchas personas, y muchas dentro de la comunidad LGBTQ, que no se sienten incluidas o bienvenidas dentro del fútbol. Creemos que es importante recordarles que lo son absolutamente. Este es el juego de todos".

El Gobierno húngaro criticó este pasado lunes como "dañinos y peligrosos" los planes del Ayuntamiento de la capital bávara. El ministro de Exteriores magiar, Péter Szijjártó, dijo en declaraciones a la prensa de su país al margen de una reunión ministerial en Bruselas que "en la propuesta de iluminar el estadio se detecta claramente la intención de mezclar la política con el deporte, porque todo el mundo sabe de qué se trata".

Y es que es de este país del que deriva toda la polémica. El Gobierno húngaro esté sacando adelante una ley que restringe el derecho a la información de los jóvenes con respecto a la homosexualidad y la transexualidad. Esto ya motivó que Manuel Neuer luciera un brazalete con los colores arcoíris durante el último partido frente a Portugal. La UEFA ya abrió un expediente para investigar esta decisión, aunque finalmente se quedó sin sanción.

El simple hecho de que se abriera la investigación ya perturbó a algunos jugadores. Thomas Hitzlsperger, que se declaró homosexual recientemente, reaccionó al anuncio de la investigación con total incomprensión: "Vamos, UEFA, ¡¿no puedes hablar en serio?!". Durante esta temporada, en Alemania comenzó un movimiento para visibilizar los problemas que tienen las personas homosexuales a la hora de salir del armario en el mundo del fútbol.

800 personas del mundo del fútbol alemán firmaron una declaración en la revista 11 Freunde apoyando que los homosexuales hagan pública su orientación sin temor a cualquier represalia. "Te apoyaremos y alentaremos y, si es necesario, te defenderemos de la hostilidad. Porque estás haciendo lo correcto y nosotros estamos de tu lado", argumenta una carta firmada por gente como Marco Rose, próximo entrenador del Borussia Dortmund, o su próximo director general, Hans-Joachim Watzke.

[Más información: La UEFA rechaza iluminar el estadio de Múnich con los colores del arcoíris para el Alemania - Hungría]