Uno de los hombres de este año es Unai Emery después de conseguir su cuarta Europa League, solo superado por el Sevilla en el ránking de equipos que más veces han ganado esta competición. El vasco levantó una vez más el título de la segunda competencia más importante del fútbol europeo destacándose como el gran entrenador que es. Esta vez encontró la confianza de la familia Roig y el Villarreal para conseguir algo que hizo tres veces antes con el conjunto andaluz.

Cuando cumple 15 años entrenando en la élite, el técnico de Hondarribia se ha consolidado entre los mejores después de llenar de éxito a varios clubes. Primero maravilló en España llevando al Almería a la Primera División y haciendo que el conjunto andaluz se mantuviera varias temporadas en la máxima categoría. Después, daría el salto al Valencia donde se confirmó siendo el club en el que más partidos acumula. Tras una breve experiencia en Rusia, llegaría al Sevilla para maravillar al mundo.

Eso sí, también tiene su kryptonita particular; una Champions League que se le ha resistido incluso con el todopoderoso PSG. Fue su siguiente destino después del equipo hispalense y, en dos años, no consiguió sacar rendimiento a la pareja Neymar - Mbappé recibiendo el famoso 6-1 ante el Barça. Eso le dejó tocado, pero no hundido. Se trasladaría a Londres para tratar de despertar al gigante dormido que era el Arsenal. Pero en una temporada y media tampoco lo conseguiría. Finalmente, el Villarreal ha sido la bocanada de oxígeno que necesitaba.

Unai Emery, en La Fonteta con Fernando y Juan Roig EFE

Para Unai hay vida más allá de los banquillos y ha iniciado varias aventuras en las que espera tener el mismo éxito que dirigiendo a estos equipos. Su buena cartera que ha ido formando a través de estas experiencias le ha llevado a interesarse por otras cuestiones que también tienen relación con el fútbol. También hay otras fuera del deporte de la pelota en las que está obteniendo muy buenos resultados. En Emery no solo hay un gran entrenador, también un buen emprendedor.

Irun

El técnico guipuzcoano se ha convertido en el máximo accionista del Real Unión Club de Irun, equipo que jugará la próxima temporada en la tercera categoría del fútbol español y que es todo un histórico. El equipo que tiene su estadio a 500 metros de la frontera con Francia fue uno de los pioneros de la Primera División. Al otro lado del Bidasoa, antes de pasar al país vecino, se encuentra la patria de Unai Emery, Hondarribia, que encontraría en este club su segunda casa.

Desde siempre, Emery ha demostrado un compromiso particular con el fútbol y con la vida de su Guipúzcoa, aunque nunca ha entrenado a la Real Sociedad o al Eibar, los equipos que más han despuntado en los últimos años. Antonio, su abuelo, fue el primer portero de este equipo que, precisamente, recibió el primer gol de la historia de la Primera División española en 1929. Después, tanto su padre y su tío, Francisco y Román, vistieron los colores del conjunto que sigue jugando en el Stadium Gal.

Antonio Emery, abuelo de Unai, de blanco con el Real Unión Club de Irun

Unai tiene esta relación especial con el Real Unión después de que su abuelo y su padre sean parte de la historia de este club. Ahora, ha cerrado el círculo junto a su hermano, Igor, y el abogado de la familia, Josu Reta. Esta semana ha formalizado la compra de más acciones de la sociedad deportiva y se ha convertido en el principal accionista con el 20% de la propiedad. El equipo que ha confirmado su presencia en la Primera RFEF, la nueva Segunda B, contará con el amparo de los Emery.

La hostelería

Pero también hay vida más allá del fútbol ya que su éxito también radica en una cadena de restaurantes que tiene por toda España. La Casita de Sabino es uno de los locales de moda en el país y Emery tiene una importante participación en este proyecto. Después de ganar una gran popularidad en Bilbao, en 2016 abrió una nueva sucursal en Valencia donde ha seguido manteniendo el gran estima que le tienen todos los que van a este lugar.

La cadena también está en Madrid, concretamente muy cerca del Santiago Bernabéu, a unos pasos de la parada de metro de Cuzco. El que lleva el día a día es Sabino Lekanda, que se preocupa de que este restaurante sea considerado como lugar de culto para todos los amantes del pescado. Su casita tiene siempre las mejores piezas de las lonjas españolas y portuguesas, aunque siempre hay predilección por el norte de España y, concretamente, el País Vasco para no olvidar sus orígenes. Con este local, Unai Emery también es campeón.

[Más información: La gesta del Villarreal: cómo un 'pueblo' de 50.000 habitantes acabó coronándose en Europa]

Noticias relacionadas