Fernando Navarro David Vicente

Desde el primer momento, la designación de Catar como sede de la Copa del Mundo de Fútbol de 2022 fue una decisión muy controvertida. El panorama futbolístico mundial se encontraba confuso ante la elección del país del Golfo Pérsico como anfitrión. Para sorpresa de muchos, la candidatura del país de la península arábiga se impuso ante otras más desarrolladas como Estados Unidos, Australia, Corea del Sur o Japón. De hecho, la norteamericana era la principal favorita. 

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Blatter en el momento que anunció que Qatar organizará el Mundial 2022. REUTERS

En 2010, los miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA decidieron en favor del estado catarí; concretamente 14 de los 22 votos posibles fueron a parar a la tierra del jeque, también dueño del PSG, Tamim bin Hamad Al Zani. Una decisión que recibió muchas críticas, ya que el clima obligaba a cambiar drásticamente las fechas de celebración del Mundial y por primera vez la competición visitaba Oriente Próximo.

Las increíblemente altas temperaturas que alberga Catar durante la época estival hacen imposible la celebración de un torneo de semejante magnitud en esta época. Aunque en un primer momento se valoraron todo tipo de ingenios y nuevas estructuras que permitieran minimizar el efecto del calor. Finalmente, la FIFA se vio obligada a planificar el torneo para fechas no convencionales, concretamente del 21 de noviembre al 18 de diciembre. 

Estas fechas generan un importante contratiempo para todo el fútbol europeo, ya que en esas fechas las grandes ligas están en su máximo apogeo; concretamente en el ecuador de la primera vuelta de los campeonatos regulares, y en la certificación de los billetes a fases finales de Champions y Europa League

Siempre bajo sospecha

Todo los problemas para llevar a cabo la celebración del campeonato hizo que el Mundial de Catar 2022 estuviera de forma constante bajo la sospecha de la corrupción. Sin embargo, la Comisión Ética de la FIFA emitió un fallo en 2014 que negaba cualquier tipo de irregularidad en las concesiones del torneo intercontinental. 

El 29 de enero de 2013 la revista France Football publicó un reportaje denominado 'Qatargate', en el que acusaba al Emirato de haber comprado el Mundial de 2022. Entre toda la información se desvelaba que había existido un encuentro entre Michel Platini (expresidente de la UEFA), Nicolas Sarkozy (expresidente de Francia), Tamin Hamad Al Thani (emir de Catar), Hamad Ben Jassem (primer ministro y ministro de relaciones exteriores de Catar) y Sébastien Bazin (expropietario del PSG con Colony Capital). 

Presentación estadio Al Rayyan. Foto: fifa.com

Durante esta reunión, celebrada nueve días antes de las votaciones de 2010 para la concesión del Mundial, Sarkozy habría sugerido a Platini que se decantará a favor de la candidatura de Catar. Una información que aumentó aún más los indicios de corrupción que rodeaban en torno al caso.

Además, Le Monde apuntó a que durante este encuentro Catar dio los primeros pasos para comprar el PSG y hacerse con los derechos televisivos de la Ligue-1 a través de beIN Sports. Todo ello habría sido a cambio de que Michel Platini consiguiera el apoyo de las Federaciones europeas para el Mundial

El desencadenante del 'Qatargate'

Phaedra Al-Majid, estadounidense con antepasados iraquíes, ha sido una de las piezas clave en la investigación sobre la posible compra del Mundial de fútbol de 2022. Ella fue una de las dos mujeres que testificaron en un primer momento y dieron la voz de alarma sobre lo que estaba pasando. Phaedra trabajó en la candidatura mundialista de Catar y acusó de irregularidades en la organización, poniendo en jaque toda la estructura de la FIFA.

Su confesión fue una de las primeras claves para los investigadores. A pesar de que se detractó de su declaración, posteriormente confesó que le habían obligado a ello a través de amenazas. Phaedra afirma que "muchos árabes piensan que les traicioné" destapando el escándalo de Catar.

Phaedra Almajid, en una entrevista en Sky Sports

La 'garganta profunda' del 'Qatargate' llegó a asegurar que ofrecieron "millón y medio a las delegaciones de cada país a cambio de su voto". Toda la información recopilada por Phaedra fue entregada Michael García, el fiscal estadounidense nombrado por la FIFA para llevar la investigación sobre los supuestos delitos durante los procesos de selección de las sedes de los mundiales de 2018 y 2022.

El juez alemán Hans-Joachim Eckert, presidente del órgano de instrucción de la comisión Ética de la FIFA y encargado de sacar las conclusiones del informe de García, estableció en un sumario de 42 páginas que las evidencias dadas por Al-Majid contenían "inconsistencias" que perjudicaban su credibilidad. A pesar de ello, la investigación judicial y periodística no ha dejado de avanzar en todos estos años y a día de hoy continúa el proceso para esclarecer todo lo sucedido.

El continúo goteo de informaciones ya provocó una renovación en la FIFA. Giovanni Infantino alcanzó la presidencia del máximo organismo del fútbol mundial el 26 de febrero de 2016 y desde entonces ha intentado limpiar la imagen de la organización.

Una de las últimas medidas que podrían ponerse en marcha es la drástica decisión de buscar una nueva sede para el Mundial 2022 en sustitución de Catar. Según ha anunciado el medio argentino TNT Sports: "Se han celebrado algunas reuniones secretas para encontrar al sustituto inmediato". 

Platini, la última pieza en caer

El expresidente de la UEFA y antigua estrella del fútbol francés Michel Platini permaneció durante 15 horas detenido este martes para ser interrogado por un caso de presunta corrupción en la atribución a Catar del Mundial de 2022.

La Fiscalía Nacional Financiera trata de determinar si el exnúmero 10 de la selección francesa y de la Juventus de Turín participó de forma irregular en la compra de votos para que el país del Golfo Pérsico fuera designado sede de esa competición.

El hombre que dirigió la UEFA entre 2007 y 2015 se encuentra apartado del mundo del fútbol desde hace casi cuatro años, sancionado por las instancias de la FIFA por el cobro irregular de 1,8 millones de euros. La detención de Platini se produce a pocos meses de que en octubre próximo expire la sanción y pueda volver a ocupar funciones relacionadas con el fútbol.

Los abogados de Platini trataron de restar importancia a esta detención, que calificaron de "técnica". Según ellos, el expresidente de la UEFA ya había prestado testimonio, en comparecencia libre, el año pasado; pero los investigadores han querido aclarar algunos puntos y le han detenido para evitar que concertara su versión con los otros interrogados.

Platini nunca ha negado que apoyó a Catar en la atribución de aquel Mundial, en contra de la opinión del entonces presidente de la FIFA, Blatter, que apostaba por Estados Unidos. De hecho, se considera ese momento como el punto álgido de las diferencias entre ambos, que acabaron con importantes críticas a través de los medios y llevaron a Platini a no apoyar en 2015 al suizo en su elección para un nuevo mandato.

Michel Platini durante un acto Reuters

Cuando los casos de corrupción hicieron caer a Blatter, Platini se lanzó a la presidencia de la FIFA, pero en ese momento aparecieron acusaciones de corrupción contra él, como el cobro de los 1,8 millones de euros, una información que el entorno del exfubolista francés considera que solo el suizo pudo filtrar.

Durante años, Platini y Blatter colaboraron de forma estrecha y el francés se convirtió en asesor del suizo cuando este accedió a la presidencia de la FIFA en sustitución del brasileño Joao Havelange en 1997.

[Más información: La FIFA renuncia a la ampliación de 32 a 48 selecciones para el Mundial de Catar]