Se acabó el sueño para el Barcelona. Los azulgranas se presentaron en las semifinales de la Champions League como el gran favorito para relevar al Real Madrid como campeón de Europa, tras tres años de dominio blanco. El cuadro había deparado que los de Ernesto Valverde se midiesen al Liverpool en la ronda previa a la gran final del Wanda Metropolitano. Una eliminatoria entre los dos equipos más en forma del Viejo Continente que no ha dejado indiferente a nadie.

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El primer partido se celebró en el Camp Nou. Allí el Liverpool demostró el porqué es uno de los equipos de moda. Dominio de los reds que se encontraron ante un gigante Ter Stegen. El encuentro acabó con un 3-0 favorable al Barça y la fiesta por estar en Madrid el próximo sábado 1 de junio dio inicio en la Ciudad Condal. Pero aún quedaba un partido más, un partido que ya es historia del fútbol.

Seis días más tarde, el Barcelona llegaba a Liverpool con el objetivo de cerrar la eliminatoria y hacer bueno ese 3-0 de la ida. Pero el destino jugó una mala pasada a los azulgranas. Anfield fue testigo de una noche vibrante de fútbol, en la que tan solo salió a competir uno de los dos equipos. Al igual que en el Camp Nou, los de Jürgen Klopp fueron muy superiores a lo largo de los 90 minutos y así fue como se consumó la gesta, la épica remontada que ha dejado varios señalados en Can Barça.

Ernesto Valverde durante el Liverpool - Barcelona REUTERS

Ernesto Valverde

Nada más Çakir pitó el final del encuentro, todas las miradas se posaron sobre la figura de 'El Txingurri'. El técnico extremeño fue una vez más superado en la pizarra por Jürgen Klopp. En el partido de ida se salvó por las actuaciones de Ter Stegen y la genialidad de Lionel Messi, pero en Anfield tan solo el portero alemán estuvo a la altura de una semifinal de la Champions League.

Haber ganado La Liga y tener a tiro el doblete -juegan la final de la Copa del Rey el próximo 25 de mayo frente al Valencia-, no asegura el puesto a Ernesto Valverde para la próxima temporada. La competición continental es el torneo que todos quieren ganar y en las dos últimas ediciones el Barcelona ha caído de forma estrepitosa, dejándose remontar y mostrando una pasividad decepcionante tanto ante la Roma como frente al Liverpool.

El extremeño no acertó con el planteamiento ni con la motivación a sus futbolistas. Se vio superado en los 180 minutos por un Klopp que sí supo transmitir a sus pupilos que debían creer en la remontada. El Liverpool llegó con las bajas de Salah, Firmino o Keita, pero ni siquiera las importantes ausencias hicieron que los reds bajasen el ritmo o se creyesen inferiores. A la hora de buscar respuestas y mover banquillo, Valverde también defraudó. 

Jordi Alba ante el gol de Wijnaldum durante el Liverpool - Barcelona de la Champions League Reuters

Jordi Alba

El primer jugador que entra en la lista de señalados es Jordi Alba. El lateral izquierdo se vio superado por los atacantes del conjunto inglés, pero además quedó retratado en los dos primeros goles del Liverpool. El tanto que abrió la lata, el del inicio de la remontada, llegó después de un mal pase del internacional español de cabeza a Lenglet. Pero por si era poco, en el 2-0, Jordi Alba estuvo de lo más blandito a la hora de luchar con Arnold.

El defensa firmó una noche para olvidar. Sus lagunas defensivas se unieron a sus muchos fallos en ataque. El '18' blaugrana acostumbra a subir la banda y a mandar centros efectivos al área. Sin embargo, en Anfield no tuvo su noche y cada centro suyo cayó en saco roto. A todo esto hay que sumar que fue el futbolista del Barcelona que más balones perdió a lo largo el partido, con un total de 21.

Busquets protesta a Çakir una decisión arbitral REUTERS

Busquets

Flojo, lento y sin ideas. Así se puede resumir la actuación de Sergio Busquets. En los partidos de máxima concentración y energía, el mediocentro desaparece. Lo que antes le hizo grande, e incluso le llegaron a encumbrar como uno de los mejores en su puesto, es ahora lo que no es capaz de hacer. El catalán se vio en todo momento separado por los centrocampistas del Liverpool.

En un total de seis ocasiones se vio superado por los futbolistas rivales. En cuatro de ellas fue regateado, mientras que en las dos restantes falló a la hora de hacer una entrada a tiempo. La consecuencia fue las acometidas de los ingleses a la portería defendida por un Ter Stegen que estuvo más solo que nunca. Busquets ha sido uno de los jugadores más importantes del Barça, pero ha dejado latente que ya no es el que era.

Coutinho, en el Liverpool - Barcelona de la Champions League EFE

Coutinho

El internacional brasileño es uno de los grandes señalados del Barcelona. Pero no solo por lo ocurrido en Anfield, sino por todo el año. El futbolista llegó al Camp Nou a cambio de 120 millones de euros más 40 en variables. Los primeros meses invitaron al optimismo. Un jugador rápido, con calidad y, más importante, con mucho gol. Sin embargo, el 'efecto Coutinho' se ha desinflado esta temporada.

Coutinho puede ser el mejor ejemplo de la pasividad culé. Tan solo entró en contacto con el esférico en 18 ocasiones durante los minutos que estuvo sobre el terreno de juego. Tuvo el 1-1, pero desaprovechó su oportunidad y desapareció por completo sobre el verde. Su cambio disparó los pitos y el enfado de la afición, que ve como uno de sus fichajes más importantes en los últimos años naufraga en las citas importantes y no es capaz de tirar del carro.

Leo Messi cabizbajo tras el último gol del Liverpool que confirma la eliminación de la Champions League REUTERS

Messi

Su puesto no corre peligro en el Barcelona. Lionel Messi es el buque insignia del club y uno de los mejores futbolistas de la historia de este deporte. Sin embargo, en los partidos más importantes de los últimos años no ha estado a la altura. ya decepcionó en el 2016 contra el Atlético de Madrid, en el 2017 frente al PSG -donde el héroe fue Neymar-, en el 2018 ante la Roma y ahora contra el Liverpool.

"Esa copita linda y deseada" a la que aludía a principios de temporada se esfuma y con ella quien sabe si las posibilidades de ganar un nuevo Balón de Oro con el que desempatar con Cristiano Ronaldo. La noche de este martes no fue la de Leo. Perdió 17 balones, dio 35 pases buenos por seis malos y tan solo recuperó el balón en dos ocasiones. Unos registros nada habituales en él durante la 2018/2019, pero que fue los que firmó, precisamente, en el partido más importante del curso.

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