El deporte femenino está en auge fruto del movimiento feminista que atrae hacia sí cada vez más adeptos. Tenis, baloncesto o fútbol son solo algunas de las disciplinas en las que se demanda más visibilidad con el paso del tiempo. Esta temporada ha supuesto un antes y un después en lo que al fútbol femenino se refiere. Campos abarrotados, protagonismo en los medios de comunicación y crecimiento del número de aficionados.

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Uno de los equipos españoles que más ha colaborado en el auge del fútbol femenino es el Barcelona. Las futbolistas blaugranas acaban de hacer historia al convertirse en el primer conjunto de España en conseguir el billete para disputar la final de la Women's Champions League. Las pupilas de Lluís Cortés se impusieron en las semifinales al Bayern Múnich y ahora tendrán que superar al Olympique de Lyon el próximo 18 de mayo para convertirse en las reinas de Europa.

El Barcelona femenino es uno de los clubes que mayor tirón tienen en España, aunque el Camp Nou todavía no ha abierto sus puertas para que los aficionados azulgranas puedan disfrutar del juego de las suyas en directo en el feudo culé. Sin embargo, otros campos como el Wanda Metropolitano, San Mamés o el RCDE Stadium sí lo han hecho, batiendo récords de asistencia.

Toni Duggan y Leila Ouahabi, jugadoras del Barcelona femenino, en la Women's Champions League Reuters

No obstante, no es oro todo lo que reluce en el fútbol femenino español. El convenio colectivo sigue sin firmarse y varios puntos calientan las desigualdades, no solo con el fútbol masculino, sino también entre los distintos equipos de mujeres. Algunos clubes apenas cuentan con una licencia profesional dentro de sus plantillas, mientras que otros firman contratos de tan solo diez horas semanales.

La abogada María José López, quien estuvo presente en la negociación del convenio colectivo como representante de la AFE, ha señalado los problemas que hay que combatir cuanto antes: "En una liga de máxima categoría no es creíble que puedan existir contratos de ese tipo, pero se dan. No se sostiene porque solamente con el desplazamiento y el partido ya se te van las diez horas". Una mejora en los contratos se antoja determinante no solo para mejorar la calidad de vida de las jugadoras, sino también para igualar las condiciones entre los distintos clubes españoles.

No puede ser víctima de su propio éxito

Una de las fórmulas del cambio sería, según expuso Andreu Camps -secretario general de la Real Federación Española de Fútbol-, la reformulación del actual modelo con una División Élite y una División Promesas. El también experto en Derecho deportivo no llegó a poner en duda "el éxito de la competición" en estos momentos, pero sí que puso de relieve la problemática general y lo que puede acarrear en el futuro sino se produce un cambio.

Fuentes de la RFEF dijo a EFE que no quieren que "el fútbol femenino sea víctima de su propio éxito". Por lo que se pretende que, como mínimo, cada equipo tenga un número de catorce licencias profesionales y también la firma de contratos a tiempo completo con un salario mínimo asegurado para las futbolistas que militen en la División de Élite y un mínimo interprofesional en la División Promesas.

Athletic - Barcelona, fútbol femenino. Foto: athletic-club.eus

Esto provocaría que muchas profesionales pudiesen dedicarse por completo al fútbol y no tuviesen que compatibilizar su tiempo con otras profesiones. Otra de las propuestas de la Federación es la de garantizar una aportación económica en concepto de derechos de imagen directa para las jugadoras -1.000 euros en la División Promesas y 2.000 euros en la División Élite-.

En proceso de mejora

En noviembre del año 2015 fue cuando se creó la Asociación de Clubes de fútbol femenino. Desde entonces el crecimiento ha sido gradual, aunque todavía quede mucho trabajo por hacer. Los patrocinadores y la retransmisión de los partidos son una de las bases de esta mayor repercusión, pero todo pasa porque las condiciones laborales de las futbolistas mejoren.

[Más información: La RFEF aprueba el nuevo modelo de competición del fútbol femenino: el Atlético se abstiene]