Hay veces que un deportista encuentra una conexión inexplicable con un lugar o una competición. Como si unas fuerzas extrañas le impulsaran para volar por encima del resto y que así las cosas le salgan bien una y otra vez.
Eso es precisamente lo que le ocurre a Remco Evenepoel con San Sebastián y su Clásica. El ciclista belga consiguió este sábado su cuarto entorchado y se convirtió en el ciclista que más veces ha levantado los brazos en esta prueba a lo largo de toda la historia.
Una vez más se sintió como en casa, dominó el recorrido a su antojo pese a los problemas mecánicos que tuvo, y se jugó en esta ocasión la victoria en el mano a mano ante Richard Carapaz.
UNO. DOS. TRES. 𝘾𝙐𝘼𝙏𝙍𝙊. 🔥4️⃣
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👑 Remco Evenepoel no da ni media opción a Richard Carapaz y se convierte en el rey de la Clásica de San Sebastián como el ciclista con mas victorias en la prueba#Klasikoa2026 | #LaCasadelCiclismo pic.twitter.com/SteMoIT6cZ
Los dos llegaban del Tour en buena forma, pero la explosividad de Remco en el sprint hizo que el campeón del mundo contrarreloj se llevara el gato al agua.
Tuvo tiempo para celebrarlo a lo grande. Soltó las manos del manillar, contó hasta cuatro con su mano izquierda y celebró que ya es, en solitario y por delante del mítico Marino Lejarreta, el hombre con más títulos en la Clásica de San Sebastián.
Con pinchazo incluido
Corría una maldición en el ambiente que decía que quien venía de rendir bien en el Tour de Francia era incapaz de triunfar en la Clásica de San Sebastián por el poco tiempo de recuperación. Hasta eso se encargó de echar por tierra Remco Evenepoel.
El belga llegaba después de una sobresaliente actuación en la ronda gala, con dos victorias de etapa y un segundo puesto en la general, y salió del País Vasco con un triunfo más bajo el brazo.
El recorrido ampliaba la dureza si cabe un poco más con respecto al año pasado. Cerca de 4.200 metros de desnivel acumulado en 221 kilómetros de carrera, un auténtico rompepiernas al que desafiaron ocho escapados.
El grupo de favoritos, en la Clásica de San Sebastián.
Iñigo Elosegui, Ådne Holter, Lorenzo Quartucci, Laurenz Rex, Valentin Ferron, Nicolás Alustiza, Nickolas Zukowsky y Joan Bou tuvieron sus kilómetros de protagonismo, pero pronto el equipo Red Bull decidió tomar el mando por detrás. Tenían las cosas muy claras y no querían sorpresas.
El paso por Jaizkibel tras la primera visita a la línea de meta empezó a poner las cosas en su sitio. La fuga se seleccionó y otros llegaron desde atrás, pero el quinteto resultante en cabeza no iba a tener tampoco futuro.
Entonces saltaron las alarmas. Evenepoel sufrió un pinchazo cuando el equipo Lidl-Trek trataba de acelerar el ritmo, así que el belga se vio claramente descolgado en un momento importante. Pellizzari se quedó para echarle una mano en la subida a Erlaitz, y mientras la carrera seguía moviéndose por delante con actores de primer nivel Remco seguía recuperando.
🔥 El Pitbull ya está aquí.
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Remco Evenepoel quiere esta carrera y no entiende de averías.#Klasikoa2026 | #LaCasadelCiclismo pic.twitter.com/SgfMAG0NZM
A 30 kilómetros para la meta y en pleno descenso, Evenepoel conectó de nuevo con la cabeza. Llegó de nuevo el jefe al grupo de los favoritos, así que había que reiniciar.
La subida final a Murgil dictó sentencia. A 8 kilómetros de meta Remco soltó un cambio de ritmo definitivo ante la que solo pudo responder Richard Carapaz. Los dos venían de verse las caras en el Tour, con un buen pico de forma, así que caminaron juntos.
Vienen como una moto del Tour. 🧨
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Evenepoel arranca a 8km de meta y se la jugará ante un imperial Carapaz, el único capaz de resistir ante el belga#Klasikoa2026 | #LaCasadelCiclismo pic.twitter.com/C5r6bT58gT
Llegaron a la recta de meta a dúo y allí todo se decidió al sprint. Remco tenía las de ganar por su mayor explosividad y no falló. Su arrancara fue inigualable para el ecuatoriano y Evenepoel se permitió el gustazo de contar su cuatro Clásicas de San Sebastián mientras cruzaba la meta.
Supera a Marino Lejarreta, a quien deja en tres entorchados, y lo mejor de todo es que su leyenda puede seguir ampliándose con el tiempo.
