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Dentro de 23 días el Olimpo del ciclismo puede tener un miembro más en su corral. En realidad ya lo está, pero todo lo que tiene que ver con el Tour de Francia siempre desprende otro aura.

Si Tadej Pogacar se lleva este Tour entrará directamente a ese selecto club de los hombres que lo han ganado en cinco ocasiones. Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Miguel Indurain y Bernard Hinault le esperan con los brazos abiertos.

Como en los últimos cinco años, el Tour no tiene otra interpretación que estudiarlo en función del duelo entre Pogacar y Vingegaard. La sensación generalizada dice que el esloveno sigue creciendo cada año que pasa y que está por encima del danés, pero el del Visma viene de ganar el Giro y es el gran -y único- ciclista que puede aguantarle.

Tadej Pogacar saluda a los aficionados en Barcelona. REUTERS

Reclamando su sitio aparece Paul Seixas, ese joven francés que con apenas 19 años se ha visto prácticamente obligado a correr el Tour de Francia así, sin paracaídas, por su impresionante explosión en este 2026.

El futuro no es tan halagüeño en clave española. Aparece Juan Ayuso, cuyas expectativas más realistas hablan de la pelea por un top5, podio en el mejor de los casos. Las victorias de etapa, podrían salvar el pabellón del ciclismo nacional que no contará sorprendentemente con Carlos Rodríguez.

Pogacar y nadie más

Todos los focos están puestos en Tadej Pogacar. Es inevitable. Barcelona como punto de partida hacia la gloria, hacia la historia con los mejores.

El recorrido le viene como anillo al dedo, pero la pregunta es qué recorrido no le viene bien al doble campeón del mundo.

Con 27 años se marca la meta de conquistar el Tour por quinta vez en su carrera. Parecía que había tocado su techo, pero es impresionante comprobar cómo esta temporada ha sido capaz de elevar su nivel todavía más.

Ganó Strade Bianche, derribó el muro mental de la Milán-Sanremo, venció en el Tour de Flandes, se llevó la Lieja... Sólo sucumbió en la París-Roubaix, cuenta pendiente para próximos años, en el mano a mano ante Wout van Aert, ausente en este Tour.

Se le vio más 'pesado' en la temporada de clásicas. Él mismo reconoció que había ganado peso, que le había cogido gusto a aquello del gimnasio. Pero su morfología ha vuelto a lo habitual.

Con el tiro centrado en las carreras por etapas su apariencia vuelve a ser más fina, y para este Tour está a tono. Ganó el Tour de Romandía y el Tour de Suiza, nuevas barreras derribadas en su palmarés.

Presentación del UAE Team de Pogacar ante la Sagrada Familia. REUTERS

Es inútil colgarle el cartel de favorito número a cualquier otro ciclista. Él mismo ha dicho en la previa que Jonas Vingegaard no será su único rival en este Tour, pero en realidad todos saben que sí.

Acompañado por un equipo de lujo que supera en varios quilates al Visma de Jonas Vingegaard, parece que este Tour sólo lo puede perder Pogacar si se media alguna desgracia.

Vingegaard, la alternativa

Los últimos dos duelos han echado por tierra la presumible igualdad entre Pogacar y Vingegaard. Si bien es cierto que en 2022 y 2023 el danés pasó por encima de Tadej, en 2024 y 2025 ha sucedido la ecuación totalmente inversa.

Es verdad que Jonas llegó tocado a aquellas ediciones, especialmente a la de 2024 por su trágica caída en la Itzulia, pero la sensación sigue siendo la de que está por detrás de Pogacar cuando llega la hora de la verdad.

Hay una novedad principal que infunde cierta incertidumbre, la preparación del danés para el Tour de Francia.

Jonas Vingegaard saluda a los aficionados en Barcelona. REUTERS

Siempre ha tratado de medir perfectamente los esfuerzos antes de la carrera, no hacer demasiadas 'locuras' y tenerlo todo medido. Sin embargo, este año ha apostado por correr el Giro de Italia antes. Como hizo Pogacar en 2024.

Jonas arrasó en la Corsa Rosa. No tuvo rival, no se exigió al máximo como él mismo reconoció, así que eso es un punto a favor. Además de que ha conquistado las tres grandes antes que su archienemigo.

Jonas Vingegaard se prepara para subirse a la bicicleta. REUTERS

"Me aburría cada año de hacer lo mismo", dijo Vingegaard en la previa. Así de sencillo, así se gestionó un cambio que quiere que sea definitivo.

Pese a que los datos y las exhibiciones de Pogacar asustan más en comparación, cuando les hemos podido ver juntos siempre ha quedado claro que, si alguien puede aguantar a Tadej, es él. Nadie más. De hecho, el año pasado amagó con una pequeña resurrección, aunque terminó sucumbiendo.

Seixas y Remco por el podio

Al margen de los dos grandes 'bichos', teóricamente a la carrera le quedaría todavía un puesto libre en el podio de París. Es aquí donde más se abre el abanico y donde entra viento fresco.

Esta nueva savia la pone Paul Seixas. Es el nuevo ídolo francés. Con este parece que sí, que llega un corredor dispuesto a pelear por las generales y a echar por tierra la maldición de los galos en la carrera de casa. Francia sueña con ver a Seixas ganando el Tour.

Saben que será casi imposible que eso suceda este año, pero se ha ganado a pulso su presencia en la Grande Boucle. Las voces críticas con su participación, no obstante, han surgido desde que se conoció la noticia.

Paul Seixas, durante la presentación del Tour de Francia. REUTERS

Seixas está protagonizando una irrupción sencillamente espectacular que recuerda en muchas cosas a la de Tadej Pogacar. Por eso, con apenas 19 años, su equipo, el Decathlon, casi se ha visto obligado a llevarlo al Tour.

En su contra juega la presión, aunque ha demostrado que la lleva bien, y sobre todo la inexperiencia. Nunca se ha enfrentado a una carrera de tres semanas, y menos aún a la carrera más dura del mundo donde lo más normal es pagar la novatada.

El tercero en discordia los últimos años ha sido Remco Evenepoel. En 2024 se subió al podio, el año pasado colapsó en las rampas del Tourmalet para echar pie a tierra y marcharse a casa antes de tiempo. Siempre discutido, este año tiene además a su lado a Lipowitz, podio el pasado curso.

La esperanza española en la general se llama Juan Ayuso. Viene en línea ascendente, pero siendo realistas está muy lejos de Pogacar y Vingegaard. Quizás no tanto del resto, pero parece que pelear por el top5 sería una misión lógica.

El equipo Caja Rural pondrá la ilusión y se va a dejar ver más que nadie en carrera, mientras que Movistar tendrá la baza de Uijtdebroeks para un top10 en la general y siete ciclistas más que buscarán una victoria.