Si hablamos de la Milán-Sanremo la historia se decanta claramente por Eddy Merckx. En su comparación eterna con Tadej Pogacar por ver quién es el mejor ciclista de todos los tiempos, la Classicissima clama a favor del belga, que con 7 triunfos es el más laureado de siempre.
Hace varios años que Pogacar persigue el sueño de poder levantar los brazos en este Monumento, seguramente el más complicado de ganar para él por la falta de dureza de la carrera, pero este año el esloveno regresa a la carga.
Con varias estrategias fallidas en los años anteriores, Eddy Merckx se ha permitido la licencia de asesorar al dos veces campeón del mundo sobre el mejor momento en el que intentar romper la carrera y destrozar al otro gran favorito, Mathieu Van der Poel.
El 'Caníbal', en declaraciones para La Gazzetta dello Sport, aseguró que el Poggio, la última dificultad de la jornada y la más cercana a la línea de meta, es el lugar donde debería poner toda la carne en el asador Tadej Pogacar.
"En el Poggio. Aunque también puede dejar atrás a todos los demás en la Cipressa, el año pasado sólo Van der Poel y Ganna pudieron seguirle el ritmo", comentó Merckx para el diario italiano.
No a la Cipressa
Pese a que la mayoría de voces apuntan que dejarlo todo para última hora en el Poggio sería demasiado arriesgado y le daría ventaja a Van der Poel, Eddy Merckx se muestra contrario a intentar un ataque desde más lejos.
La Cipressa, la cota que está antes y donde el año pasado se rompió la carrera, no parece el lugar favorito para Merckx.
"Pogacar es capaz de hacer escapadas largas, pero en Sanremo, las posibilidades de ser alcanzado aumentan. Además si hay un fuerte viento en contra en la Cipressa, marcar la diferencia podría ser muy difícil, incluso para Tadej Pogacar", aseveró el 'Caníbal'.
Una carrera al milímetro
La Milán-Sanremo cuenta con un trazado muy peculiar que hace que durante muchos kilómetros la carrera apenas tenga emoción, pero que explote en los 30 kilómetros finales.
El Monumento italiano, uno de los dos que le faltan a Tadej Pogacar junto a la París-Roubaix, se ha convertido en una obsesión para el ciclista esloveno en los últimos años.
Su presencia y su ambición han cambiado el paradigma de esta carrera y la forma de entender la competición. Si antes parecía casi obligado dejar los deberes para última hora en la ascensión y bajada al Poggio, ahora se abre un nuevo escenario gracias a Pogacar y a UAE Team.
pogacar con suys compañeros de equipo
El campeón del mundo cuenta, sin embargo, con un claro hándicap en esta competición, y es la falta de dureza del recorrido. Las cotas que se ascienden tienen unos porcentajes muy llevaderos para los ciclistas de gran nivel, y eso hace que las fuerzas se igualen con respecto a Pogacar.
Es por eso que la estrategia debe ser estudiada y ejecutada al milímetro para que Tadej Pogacar pueda evitar el sprint final, donde tiene las de perder si llega con otros corredores más rápidos que él.
Esta será la quinta participación de Pogacar en la prueba y su mejor resultado hasta el momento ha sido el tercer puesto del año pasado y de 2024. En ambas ediciones terminó siendo doblegado al sprint final por hombres más rápidos que él.
