No le dijeron nada. No hacía falta. Ya lo sabía. La imagen de Dwane Wade, jugador de los Cavaliers con la rodilla en el suelo concentrado, rezando a pocos metros de la acción, lo decía todo. Un escalofrío recorrió “The Q”, en Cleveland. Sus compañeros se abrazaban recluidos en su propio banquillo sin querer mirar. Tampoco querían saber. La lesión de Gordon Hayward, que había llegado a Boston como agente libre para volver a hacer de los Celtics una alternativa creíble al anillo, acababa de desplomar en las apuestas a los míticos verdes en apenas 6 minutos de campeonato. Fractura de tibia con el tobillo afectado. Sin duda la lesión más impactante del inicio de la temporada NBA. Por desgracia, sólo la primera de una especie de plaga que algunos protagonistas empiezan a achacar a la pretemporada, diez días más corta que de costumbre en la presente campaña.

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La plaga también mira a Europa

“Esta es una lesión de las que sólo he visto un par en mi vida y de las que nunca quieres ver”, señalaba LeBron James al final del partido. La lesión recordaba a la de Paul George en Las Vegas, que acabó con la actual estrella de los Thunder con fractura de tibia, tras una escalofriante acción, cuando preparaba con el Team USA el Mundial de España 2014.

Pero en las últimas horas algunas de las 60 bajas por lesión que asolan a la mejor liga del mundo en su primera semana de juego (hay más en las listas NBA, aunque son por motivos disciplinarios o por descanso recomendado) atacan también a jugadores Europeos que ya no podrían -aunque quisieran- alimentar con su ausencia la polémica de las ventanas FIBA si fueran convocados en noviembre por sus selecciones nacionales. Milos Teodosic (Serbia), Jonas Valanciunas (Lituania), Bogdan Bogdanovic (Serbia) o Frank Ntilikina (Francia) ya están de baja tras diversas acciones desafortunadas en las que han pasado la exigencia de una temporada que ha comenzado corta de preparación.

Jonas Valanciunas, en el suelo tras lesionarse en el encuentro ante los Sixers. Reuters

10 días sí importan 

Uno de los equipos famosos en la NBA por su estricto programa de preparación física son los Heat. Por eso, su entrenador, Erik Spoelstra, está especialmente autorizado para analizar lo que está sucediendo en la NBA. El técnico no dudó en afirmar, tras los problemas que su propio equipo está sufriendo, que “la gente dice que 10 días no importan. Pero 10 días pueden importar mucho y eso lo veremos a lo largo de esta temporada”.

Rodney McGruder y Hassan Whiteside podrían perderse prácticamente toda la temporada en Miami, por lo que el técnico cree que “aunque mis jugadores llegaron bien físicamente. El hecho es que no están acostumbrados a entrar en encuentros oficiales con menos entrenamientos y partidos de pretemporada más comprimidos. Te das cuenta de que no están, sobre todo mentalmente, como deberían. Lo sientes”.

Si bien el inicio de los tradicionales “training camps” mantuvo el mismo cronograma que de costumbre, esta temporada la NBA empezó la competición oficial una semana antes con la esperanza de reducir la fatiga con menos “back to back” (partidos en noches consecutivas). Ahora la pregunta que se ha convertido en tendencia en los Estados Unidos es si la preparación reducida ha llevado a este aumento desproporcionado de las lesiones.

New Orleans y Chicago, los más castigados

Los Pelicans, con 6 jugadores en la lista de lesionados, y los Bulls, con 4, a los que hay que sumar al sancionado Bobby Portis, castigado por la agresión al único español en la lista negra, Niko Mirotic, son los equipos más perjudicados por este despiadado inicio de temporada. Mientras que las lesiones de pie y tobillo se han llevado casi el 30% de las bajas y las rodillas no han aguantado en el 26% de los jugadores, siendo las dolencias más habituales hasta el momento.

Jeremy Lin, Chris Paul o KawHi Leonard son algunas otras estrellas sin las que la mejor liga del mundo está condenada a subsistir en una apertura en la que se echa de menos a otros como Isaiah Thomas (cadera), Rajon Rondo (ingle), Zach Lavine (rodilla) o Tony Parker (cuádriceps), que no llegaron a vestirse de corto por problemas previos al inicio de la temporada oficial. Denver, Lakers y Thunder son los únicos equipos que se han librado de la maldición. Hasta el momento.