Madrid

Sergio Llull no descansa ni los domingos. ¿Qué mejor manera de celebrar su partido 400 en la Liga Endesa que a golpe de triple? Capaz de enchufar tres en un sólo minuto en el primer cuarto (siete en total al final del partido, récord personal), el menorquín volvió a marcar el destino de su Real Madrid ante Bilbao Basket. Como los vascos vivían del tiro exterior para ponerles las cosas difíciles a los blancos, el Jordan madridista (por el '23', no se me enfaden) activó el modo 'killer' desde el perímetro ipso facto. Tanto como para anotar 29 puntos, otro tope para él en nuestra liga. Así, el encuentro, que ya parecía tener color local al descanso, acabó sentenciado nada más volver de vestuarios [Narración y estadísticas: 104-76].

Es muy difícil no imponerse en el marcador cuando tu jugador franquicia se exhibe tan a lo grande. Llull y Randolph, que arrancó el tercer cuarto como una moto, lo dejaron todo visto para sentencia. Carroll también estuvo arrebatador (otros siete triples), pero Llull estuvo un escalón por encima del resto. Iba tan sobrado que nadie podía equiparar su actuación. Mientras otros veían el aro de la forma más minúscula posible, para él era de dimensiones gigantescas.

Y, a pesar de todo, Laso gritaba. Sus broncas se oían desde la grada. El Madrid tuvo momentos de relajación y su entrenador es muy consciente de lo que les ha pasado a sus chicos en liga cuando han desconectado. A pesar del enfado del técnico vitoriano, Llull brilló tanto que el buen desempeño de Eric y Buva en la pintura o el acierto exterior de Tabu y Lapornik pasaron bastante más desapercibidos que en otras circunstancias. Y Mumbrú, desde luego, tampoco se guardó nada contra sus excompañeros.

Pero era muy difícil sumar una victoria en busca de los playoffs con un Llull tan inmenso enfrente. Él lo monopolizó casi todo en el Madrid. Aparte de Randolph y Carroll, Felipe Reyes también recogió las migajas que quedaron sueltas. Con más minutos de lo habitual últimamente, esgrimió la productividad que tanto predica su compañero Hunter. Para quienes piensen que el capitán del Madrid está acabado (los hay, créanme), aquí una buena demostración de que Felipe sigue dejándose el alma cada vez que salta a la cancha.

Como Nocioni, que volvió con un triple, para no perder las buenas costumbres. Fue algo corto, pero intenso. Hasta Suárez tuvo minutos de juego, con Draper reivindicándose desde la defensa. Y, como en otras ocasiones, no fue necesario recurrir a la mejor versión de Ayón y Doncic. Ya se sobró y se bastó Llull. A la llegada del último cuarto, el dueño y señor del partido descansó. Tocaba después de anotar casi la mitad de triples del Madrid este domingo. Además, Carroll se encargó de imitar su acierto en los últimos minutos.

Jaycee Carroll también tuvo un gran día contra Bilbao. V. Carretero ACB Photo

Sin pausa pero sin prisa, se acabó superando la barrera de los 100 puntos por sexta vez en lo que va de temporada. Tocaba ponerse las pilas en la ACB (peor registro de derrotas a estas alturas de curso en una década) y así lo hizo el vigente campeón. Llega el tramo decisivo del curso y, como era de esperar, este Madrid lo afronta con pleno optimismo. Y todavía habrá algunos que saquen a pasear el “¡Laso dimisión!”. Vaya por Dios.

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