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Tomas Satoransky ha roto su silencio tras convertirse en nuevo jugador del Hapoel Tel Aviv. En una entrevista concedida al medio checo Seznam Zpravy, el base repasó por primera vez los motivos de su salida del Barça.

El base puso fin el 4 de julio a una etapa de tres años en la Ciudad Condal que concluyó sin títulos y marcada por una gran inestabilidad. Durante la temporada, el conjunto azulgrana vivió el relevo de dos entrenadores.

En el plano personal, Satoransky convivió durante meses con importantes problemas de espalda que condicionaron su rendimiento, mientras el club optó por no reforzar la posición pese a las bajas y a la elevada carga de minutos que asumieron varios jugadores.

Preguntado por el papel que desempeñará en el Hapoel Tel Aviv, el checo reconoce que afronta una realidad muy distinta a la que vivía en Barcelona. "No soy el base titular, ahí está Vasilije Micic. Creo que seré el segundo o tercer base, que es algo que buscaba en la Euroliga", explica.

Sin embargo, sus palabras también sirvieron para lanzar el primer reproche a su antiguo equipo. "En el Barça también me prometieron que no jugaría tanto en la Liga Endesa, pero como no fichamos a nadie, no fue así", lamenta.

Satoransky también desvela que la salida de Xavi Pascual terminó de convencerle para emprender un nuevo rumbo. El técnico catalán, que finalmente recaló en el Hapoel Tel Aviv, era una de las figuras que más confianza transmitía al base.

"Cuando el entrenador Xavi Pascual, para mí uno de los mejores entrenadores de Europa, decidió no seguir, intuí un poco que no saldría bien; era el único vínculo que me habría retenido", afirma.

Satoransky, durante el partido ante el Mónaco. EFE

Aun así, admite que su decisión respondía también a un desgaste acumulado tras dos temporadas complicadas: "Quería cambiar de aires; los dos últimos años no nos había ido bien por motivos políticos y económicos, no fichábamos a jugadores del todo adecuados".

El internacional checo también recordó el emotivo adiós que vivió en la final de la Liga Endesa frente al Valencia Basket, disputada en el Palau Blaugrana. "Yo tenía muchos problemas de espalda, me había pasado del límite. Cuando, al final de la final, el entrenador nos sustituyó a mí y a Jan Vesely, fue difícil despedirme desde el banquillo", recuerda.

Sus problemas físicos, asegura, fueron consecuencia directa de la enorme carga de minutos que tuvo que asumir durante buena parte del curso. "Hubo un periodo en el que jugaba 30 minutos por partido en la Euroliga; el cuerpo quedaba completamente destrozado y al segundo o tercer día ya jugábamos la liga", explica.

La mala gestión de la directiva

Más allá de su situación personal, Satoransky se muestra especialmente crítico con la gestión de la sección de baloncesto y considera que el club ha relegado este deporte a un segundo plano frente al fútbol.

"El Barça fue una gran decepción por la actitud que adoptó la directiva del fútbol hacia el baloncesto. En los últimos años nos han puesto trabas y quedó claro que para ellos ganar en el baloncesto no les importaba demasiado. Y es difícil luchar contra eso", sentencia.

Por último, el base fue preguntado por la temporada 2025-26 del conjunto azulgrana y defendió el rendimiento ofrecido por un equipo que, a su juicio, llegó al límite de sus posibilidades.

Aunque reconoce que el Barça no mostró su mejor versión, considera que el contexto ayuda a explicar el desenlace del curso.

"No jugamos a nuestro mejor nivel, pero hay que tener en cuenta que fichamos a siete jugadores mayores de 34 años. Es bastante admirable que aguantáramos hasta la final contra el Valencia, donde ya no teníamos ninguna posibilidad", concluye.