La NBA prepara un cambio importante en el arbitraje. La liga estadounidense quiere incorporar inteligencia artificial para decidir automáticamente determinadas jugadas objetivas y reducir así las interrupciones durante los partidos. La medida fue anunciada por el comisionado Adam Silver.
Silver explicó la idea durante una entrevista concedida al programa “The Pat McAfee Show” de ESPN. Allí detalló que el objetivo es automatizar acciones concretas, especialmente las relacionadas con balones fuera de banda y posesiones dudosas.
El dirigente comparó este futuro sistema con el conocido 'ojo de halcón' utilizado desde hace años en el tenis. Esa tecnología permite determinar de manera inmediata si una pelota ha entrado o salido gracias a cámaras y sistemas electrónicos.
“Vamos a movernos hacia un sistema como ese donde toda esa categoría de decisiones será automática”, afirmó Silver durante su intervención. El comisionado explicó que las cámaras estarán colocadas alrededor de toda la pista.
Según el máximo responsable de la NBA, la inteligencia artificial determinará de manera instantánea qué equipo conserva la posesión. “Será balón de Lakers, balón de Knicks, lo que sea”, señaló al explicar el funcionamiento previsto.
Nikola Jokic y Luka Doncic, durante un partido de la NBA
La intención de la liga es eliminar las largas revisiones arbitrales que suelen producirse durante los encuentros. En los últimos años, las repeticiones y las decisiones centralizadas han aumentado para intentar mejorar la precisión de los árbitros.
Sin embargo, ese incremento de revisiones también ha provocado críticas por el tiempo que consumen. Muchas decisiones requieren varios minutos antes de resolverse, algo que afecta directamente al ritmo de los partidos y a la experiencia de los aficionados.
Garuba en su debut con Houston Rockets en la NBA. Foto: NBA
SiIver considera que el nuevo sistema permitirá acelerar el juego. Además, cree que reducirá las discusiones sobre posesiones y evitará que los entrenadores tengan que recurrir continuamente al sistema de 'challenge'.
“El sistema será instantáneo y automático”, aseguró el dirigente. También añadió que estas jugadas “objetivas” dejarán de estar en manos de los árbitros, que podrán concentrarse en otras decisiones mucho más complejas.
Aun así, Silver dejó claro que la tecnología no sustituirá completamente a los colegiados. El comisionado insistió en que las faltas y el contacto físico seguirán dependiendo del criterio humano dentro de la pista: “Hay contacto prácticamente en cada jugada, pero eso no significa que siempre exista falta”.
Para el dirigente, ese tipo de acciones todavía necesitan interpretación y no pueden resolverse únicamente mediante cámaras.
El dirigente tampoco quiso concretar una fecha exacta para la implantación definitiva del sistema. Pese a ello, aseguró que la llegada de esta tecnología se producirá “bastante rápido”, dejando entrever que la NBA ya trabaja activamente en ello.
Con este movimiento, la NBA busca modernizar aún más el arbitraje y apoyarse en nuevas herramientas tecnológicas. La competición norteamericana pretende encontrar un equilibrio entre la rapidez de los partidos y la precisión en las decisiones más determinantes del juego.
