Jorge Calabrés David Aguilar-Amat

El 2019 será un año que jamás olvidará Sergio Scariolo (Brescia, Italia, 1 de abril de 1961). En apenas tres meses, el entrenador logró el anillo de la NBA y la Copa del Mundo con España. A pesar de esto, asegura no pensar demasiado en ello y que la digestión "ha sido fácil" porque no suele mirar el palmarés.

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Tampoco, a sus 59 años, dedica un solo segundo a las críticas, o como dice él a las "valoraciones externas", aunque asegura respetar todas las opiniones. Este italiano que llegó a España a finales de los 90 es sin duda uno de los grandes nombres en la historia del baloncesto nacional. 

Ahora, y tras haber convertido a España en campeona mundial, sí goza de ese reconocimiento público y total que años atrás se le negó. Quizá fuera por ser demasiado guapo, o por su impecable puesta en escena con un bote de gomina en el pelo, pero Sergio no da importancia a ello.

Scariolo, durante una sesión de entrenamiento de la Selección EFE

Malagueño de adopción, su corazón jamás se fue de la ciudad andaluza ni de Unicaja. Reconoce que siempre será el lugar donde más feliz fue como entrenador y que ya ha hecho los deberes con los Raptors y con su familia para continuar como seleccionador hasta los JJOO de París de 2024.

Sin embargo, la FEB no ha comenzado aún las negociaciones con su agente. Todas las partes desean esa renovación, pero lo cierto es que todavía no se ha producido. Sin prisa ni nervios por ello, Scariolo abre a EL ESPAÑOL las puertas de su casa en Toronto para charlar durante una hora a corazón abierto sobre baloncesto y su futuro. 

El entrenador asistente de los actuales campeones de la NBA, ya tiene la cabeza puesta en los playoffs que esperan disputarse en Disney World. El baloncesto ha parado, pero no su trabajo. Miles de jugadas de ataque esperan a los jugadores de los Raptors en su ordenador. Sergio incide en la importancia que está cobrando la defensa en zona en la NBA y habla con naturalidad de cómo ha cambiado su función a la hora de planificar los sistemas para un final de partido sin Kawhi Leonard

Scariolo llega con puntualidad a la entrevista y mantiene su buena puesta en escena también con el 'teletrabajo'. Una camiseta de los Raptors con el dorsal 18 y su apellido decorará sus intervenciones durante esta amena conversación en la que, además de hablar de presente y futuro, repasa su trayectoria o la histórica final de los JJOO de Londres contra EEUU

¿Cómo está llevando la situación generada por el Covid-19?

Como todo el mundo e intentando llevarlo de la mejor forma posible. He podido dedicar más tiempo para la familia y ahora parece que nos acercamos al final del túnel, por lo que hay que empezar a prepararse bien de cara a todo lo relacionado con el deporte.

En Toronto la situación no ha sido tan grave como en España, ¿no? 

Así es. Todo ha estado más controlado. Los números de contagios y muertes han sido bajos y localizados. Se tomaron medidas muy rápidamente, pero se han podido dar paseos, correr... pero siempre respetando todo.

¿La gente ha cumplido sin ser todo tan prohibitivo?

Sí. Y con mucha disciplina. No han sido necesarias prohibiciones y normas muy restrictivas. 

¿Qué ha hecho durante estas semanas un entrenador y un amante del baloncesto sin él por primera vez en la vida?

No he parado. Conferencias, entrevistas, mensajes de apoyo, llamadas de muchos entrenadores que querían hablar de baloncesto... Y conmigo mismo he encontrado más tiempo para leer. Obviamente he dedicado tiempo también para entrenar.

A nivel de los Raptors, a parte de que tenemos contacto permanente a través de una aplicación, he trabajado en dos proyectos: he querido crear una base de datos de todas nuestras acciones ofensivas para enseñárselas a los jugadores cuando volvamos a empezar y el otro ha sido el ataque en zona en tres direcciones. Hemos visto muchas estadísticas porque es un tema que está empezando a tener su peso. Este año se han doblado las posesiones en zona y es algo que hay que tener en cuenta como entrenador responsable de ataque.

La sensación en Europa años atrás de que en la NBA no se defendía es falsa. Cada vez se hace más y mejor.

Se defiende mucho más que en Europa porque las condiciones físicas son muy superiores. Cuando juegas cada dos días hay momentos de los partidos en los que bajas el pistón. En el playoff el nivel de preparación táctica y de información es excelente y otro mundo.

¿Sorpresas? Los playoffs a siete partidos pondrán a cada uno en su sitio 

Aún no se sabe cómo va acabar la temporada, pero parece que los playoffs podrían tener lugar en Disney World, ¿cómo lo ve? 

Lo importante es que lo vean los líderes que toman las decisiones. Hay que confiar en Adam Silver y en su grupo. Aquí hay una gran confianza en él y eso es una posición muy cómoda para nosotros. Si alguien ha demostrado organizar algo bien es la NBA, que siempre ha ido por delante de todo. 

¿Será difícil concentrar a todos los equipos en una sola ciudad por el aspecto psicológico y los posibles problemas físicos?

El componente mental es muy importante. Los jugadores han pasado varios meses confinados y sumar otros más es un sacrificio añadido. El esfuerzo físico también va a ser importante y será un desafío. En cuanto se entre en la tensión del playoff lo peor habrá pasado y la concentración será muy alta. 

¿Habrá sorpresas en los playoffs de la NBA tras este parón y la falta de ritmo? 

No lo sé. En principio no, pero quienes se adapten mejor a la nueva situación tendrán mucho ganado. En una competición corta el arranque tendrá un impacto mayor. Al final los playoffs, si se mantienen a siete partidos, pondrán a cada uno en su sitio. 

¿Afectará el tema del Covid-19 y el miedo a poder contagiarse de los jugadores? 

No. A lo mejor al inicio de los entrenamientos uno va con mucho más cuidado, pero, cuando ya todo sea normal y lleguen los partidos, será como siempre ya que se habrá alcanzado la total seguridad para competir. Si se produjera algún positivo es la incógnita que los de arriba tienen que resolver y dar respuesta. Si pasase eso podría ser un momento crítico y habría que estar preparados.

Tras ganar la NBA y la marcha de Kawhi Leonard había incertidumbre sobre el papel que desempeñarían los Raptors. Sin embargo, han sido más equipo y parece que todo va bien tras el bajón de la postemporada. ¿Han superado las expectativas?

Sí. Hemos ido de menos a más. Cuando se paró la competición veníamos con una buena racha. Nuestro baloncesto es mejor que el del año pasado, pero está claro que tenemos un talento inferior. La marcha de Kawhi la hemos compensado bien con el paso adelante de nuestros jóvenes a pesar de que es el mejor jugador.

Como entrenador de ataque en los Raptors, ¿es muy diferente plantear los partidos sin Kawhi Leonard?

El año pasado había momentos en los partidos que teníamos que asegurar que la pelota fuese a parar a Kawhi y que no tuviese desgaste. Eso ocurre esta temporada con Pascal Siakam, que ha dado un paso adelante y es un jugador que puede generar tiro él mismo o para los demás. Hemos dado también alternativas a otros jugadores como Norman Powell, Bouchard o Hollis-Jefferson.

El acuerdo con Toronto para que siga con la selección española está cerrado, pero falta cerrar la renovación con la Federación. ¿La idea es llegar a los JJOO de París?

Sí, pero como todas las negociaciones la Federación tiene que decidir cuándo ha llegado el momento oportuno de empezar las negociaciones. Yo ahora estoy al margen y ya he hecho todo lo que tenía que hacer. 

¿Ha sido más difícil esta vez tener el visto bueno de los Raptors?

Llegar a un acuerdo con los Raptors ha sido más rápido de lo que pensaba y ha sido fácil porque di un paso adelante y consideré que había que agilizar todo. Cuando la Federación considere que hay que poner el tema de mi renovación en la agenda, lo hará. Ahora tienen problemas serios con las competiciones, las prioridades no las marco yo. Estoy al margen, lo que tenía que hacer a nivel familiar y con los Raptors ya lo he hecho. Estoy tranquilo y no tengo prisa.

Llama la atención que la Federación no haya abierto aún las conversaciones y que usted en cambio sí haya dado el paso adelante. 

Las agendas de cada uno dependen de muchas cosas que los demás no conocemos. Yo no tengo presión ni prisa. Si llegamos a un acuerdo, fantástico. Si no, no podemos hablar de tragedia con todo lo que está pasando. 

Si no se llega a un acuerdo no será por Sergio Scariolo, ¿no?

Esto no es cuestión de méritos o de ponerse medallas. Hay buena voluntad por parte de todos, pero hay una agenda donde aprietan otros temas más urgentes y lo entiendo. Cuando la Federación decida afrontar las conversaciones, bienvenido sea y ojalá se pueda llegar a un acuerdo.

¿Podrá estar Pau Gasol en los JJOO de 2021? Le viene bien el aplazamiento para recuperarse completamente. ¿Podrá tener la retirada soñada?

Ojalá. No depende de nadie porque las voluntades están ahí, pero hay un hueso y es el que tiene que hablar. Si se recupera bien físicamente, la posibilidad es muy grande jugando la próxima temporada en el lugar que él decida. Esto le volverá a poner en la competición y en el ritmo de juego, además podrá poner al pie en esa situación de estrés y presión. El desgaste de los dos últimos años no ha sido muy grande y eso podría ayudar. La situación ideal sería que tuviera 25 años, pero sí que esto le podría poner en un buen momento.

Como seleccionador, ¿a Pau Gasol le vendría mejor jugar en Europa y un posible regreso al Barça o quedarse en la NBA de cara a esos JJOO? En España tendría más minutos de calidad quizá. 

No lo sé, quizá al revés. Quedarse en la NBA y tener un minutaje consistente, no tan alto, con intervalos cortos entre partidos reproduce mejor la situación que tendría cuando regresara a la Selección. Se parecería más a lo que viviría en los JJOO. 

Si no llega a ocurrir todo el tema del Covid-19, ¿a día de hoy tendría ya en mente quiénes irían a los JJOO? 

No. Tenía en la cabeza el número de jugadores que podían ir, entre 18 y 20, pero a partir de aquí podían pasar muchas cosas. Y también todo lo relacionado con las decisiones de los jugadores, tal y como ocurrió el año pasado. Quedaría bastante, en mi cabeza suelo tener varios planes porque siempre he tenido que renunciar a algún jugador a última hora.

¿Le vendrá peor a España el retraso de los JJOO por la edad de ciertos jugadores importante como Marc, Llull...? 

No lo creo. En Pau Gasol lo veo positivo. Marc este año ha jugado la mitad de partidos, ha sido una temporada molesta por la lesión pero no pesada a la hora de la carga de partidos. Honestamente, no veo grandes diferencias. Solo queda esperar.

Campeón de la NBA y del mundo el mismo año y con solo unos meses de diferencia. ¿Ha asimilado ya lo conseguido con el paso del tiempo? 

No soy mucho de mirarlo. Ha sido fantástico, lógicamente. Lo más importante es lo vivido con otras personas y te das cuenta cuando te reencuentras con ellas. No soy una persona de mirar los palmarés, soy bastante pragmático. Soy bastante positivo en lo que se puede hacer y lo que se podrá hacer. No ha sido muy difícil digerirlo por tanto. 

Existe la sensación de que con Scariolo nunca se ha sido justo y que no ha tenido el reconocimiento que se merecía hasta que ha sido campeón del mundo.

No lo sé. He renunciado desde hace tiempo a darle peso a la valoración externa, ya sea para bien o para mal. He aprendido a darle la importancia a la valoración interna. Los que no te conocen y no saben cómo es tu trabajo no pueden tener todos los datos para juzgarlo. Hay que respetar todo, pero no hay que hacerle mucho caso. 

Con el tiempo se aprende a estar orgulloso de cómo perdimos la final contra EEUU en los JJOO de Londres 

Ha ganado muchos títulos en varios equipos, ¿pero sigue siendo Málaga el sitio en el que más feliz ha sido profesionalmente?

Sí, en Málaga ha sido el lugar donde más feliz he sido. Allí hice mi hogar, hay un componente emocional. No solo por los resultados y las relaciones que he establecido. Se puso en el mapa nacional e internacional a otro equipo de los habituales. El esfuerzo fue muy grande.

Lorenzo Sanz Jr. puso el otro día en una entrevista el tremendo valor de ese Real Madrid que entrenó y esa liga ganada en el Palau.

Él tuvo mucho mérito. También fue un momento en el que el baloncesto no gozaba de mucha consideración y cariño en el club por algunas personas. No por Lorenzo padre. Antes la gente se formulaba la pregunta si merecía la pena mantener la sección de baloncesto. Ahora desde luego todo es muy diferente. Florentino Pérez, Pablo Laso, Juan Carlos Sánchez, Alberto Herreros... han hecho un muy buen trabajo y tienen mucho mérito. El Real Madrid está donde tiene que estar, pero hubo un momento que todo costaba más. 

La etapa en Madrid también fue bonita, por lo que ganamos y porque todo costó mucho y fue duro. 

¿Existe mucha diferencia entre el grupo de la Selección y el de Toronto?

Sí hay diferencias. En la Selección llevamos mucho más tiempo y los lazos personales son más fuertes. Es más como una familia. En Toronto acabamos de empezar y en la NBA todo es muy diferente. 

Sergio Scariolo sentado en el banquillo de Toronto Raptors durante un partido de la NBA EFE

¿Qué sueño le queda a alguien que ya ha ganado todo?

Siempre hay objetivos. Si tengo que hablar de un sueño, que yo pueda mantener las condiciones de pasión por el juego y las ganas de aprender. Más que un sueño hacia un resultado, es mantener las ganas y el sacrificio intactos para poder mantener el amor a este deporte como el primer día.

Un sueño es la medalla de oro en unos JJOO y que todavía no se ha conseguido. ¿Es más difícil ahora siendo campeón del mundo sorprender a EEUU?

Ganar una medalla de oro en unos JJOO o en un Mundial es prácticamente imposible. Teóricamente, y de inicio, hay que ser honestos. Luego durante el camino se pueden dar situaciones que podemos aprovechar como el año pasado.

Hay muchas selecciones potentes, pero nunca se sabe. Estoy pensando también en Serbia, un equipo muy potente y que no creo que cometa los mismos errores que en China. Yo creía que iban a encontrar la química y competir de tú a tú con EEUU. 

Nosotros tenemos que intentar ser mejor equipo cada día, tener claro cuándo hay que estar al cien por cien y encontrar la mejor química posible. Potenciar nuestras armas y saber que no tenemos el físico de estos equipos.

Al principio de los torneos siempre la Selección recibe 'palos' y luego, es cierto que, cuando llega el momento de la verdad siempre cumple. Planifica de menos a más y con buen resultado en estos torneos. 

Ir de más a menos no llevaría a ningún sitio. Si tú empiezas jugando con los veteranos y las leyendas 35 minutos desde el primer día y enseñando todos los sistemas, esa es la mejor forma para ganar de 30 todos los partidos de la primera fase y llegar muy cansados a las eliminatorias. El plus y el salto de calidad hay que darlo en el momento adecuado y lo hemos vivido también con Toronto el año pasado. 

Sergio Scariolo, durante un partido con la Selección EFE

¿Qué final de los JJOO estuvo más cerca? ¿La de Pekín 2008 o la de Londres 2012?

Es difícil comparar ambos partidos, ya que yo vi desde la televisión la final de Pekín y desde el banquillo la de Londres. Pero por cómo fue todo y el tanteo de ambas finales ante EEUU, yo creo que estuvo más cerca la de Londres, pero la sensación de los jugadores fue que estuvimos a la altura en ambas. 

Tengo flashes de ese último cuarto contra EEUU en Londres. Siempre tienes momentos en los que dices si no hubiera pasado esto... En ese partido pidieron más tiempos muertos que en toda la competición. Tengo las fotos en el podio de Londres y el de Río de Janeiro y los jugadores están más felices con el bronce. Ese carácter de la Selección en la final de Londres demuestra lo que es este equipo. Con el tiempo se aprende a estar orgulloso de haber perdido contra EEUU de esa forma.