Era el día más esperado. España se jugaba una plaza en la final del Mundial contra Australia. Era uno de esos momentos en los que las estrellas de verdad aparecen y Marc Gasol demostró ser uno de los elegidos. 

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Pese a no llevar un campeonato sobresaliente, en todas las quinielas aparecía Marc Gasol como el hombre indicado para liderar a la Selección en los instantes decisivos. Contra Italia y Serbia no tuvo todo el protagonismo que debía pero en semifinales, el día más delicado, el pequeño de los Gasol se salió.

En el tercer cuarto, tras sufrir España de lo lindo en el segundo periodo, Marc cogió las riendas del equipo en la parcela ofensiva. Acertando tanto en el pick&roll como en el pick&pop, el poste de los Raptors guió a la Selección cuando más necesitada estaba de un faro. Australia no podía con Marc en ataque, pero sí anotaba con facilidad. Este hecho daba más importancia aún a los puntos que generaba el pívot.

Igual que al inicio del tercer periodo, en el cuarto volvió a ser Marc el que tirara de galones, reuniera al equipo y liderara la reacción. Con España 10 puntos abajo, Gasol sumó una y otra vez en la pintura y en el triple (zona que se le había atragantado durante todo el campeonato) para poner a la Selección a solo dos puntos en el marcador.

El líder es Marc

Su aportación no cesó y, salvo los dos vitales triples de Llull, todo lo bueno ofensivo que hizo España en las dos prórrogas de infarto pasó por sus manos. Marc Gasol llevó a la Selección a la final del Mundial dando un paso al frente cuando el equipo más necesitaba su liderazgo.

El jugador de los Raptors ha pedido paciencia durante todo el torneo con este grupo. Confiaba en todos ellos de la misma manera que ellos confiaban en él. Ante Australia era el resto del grupo el que necesitaba a su líder y ahí estuvo.

Marc Gasol roba un balón ante dos jugadores australianos REUTERS

Con España 5 puntos arriba en el marcador a falta de 23 segundos, el balón llegó a Marc tras una larguísima posesión de los de Scariolo. El gigante español se levantó y lanzó. El balón giró en el aire mientras todo el mundo estaba expectante. Un fallo daba una última esperanza a Australia, pero Marc no es de esos.

El sonido de la pelota acariciando la red coincidía con el de los gritos de alegría del banquillo español. Marc había vuelto a anotar cuando más se necesitaba. El pívot había vuelto a cerrar un partido igualado como ya hiciera contra Serbia.

La Selección se apellida Gasol

Desde su debut con la Selección, el pequeño de los Gasol ha sabido que por la herencia de su hermano siempre será examinado. La exigencia a la que ha sido sometido siempre ha sido más elevada que a la que han sido impuestas otras promesas. Pero él nunca se ha achantado ante esto, llegando a ser clave en una franquicia NBA, ganar el premio a mejor defensor del año en la mejor liga del mundo y a sumar ocho medallas con la Selección.

Hace trece años, teniendo Marc 21 primaveras, España se impuso a Grecia siendo el pequeño de los Gasol vital al estar su hermano lesionado. Casi tres lustros después y elevándose ahora como líder indiscutible de España, Marc puede conquistar un nuevo oro mundialista. La saga de los Gasol nunca se cansa de ganar.

El pasado mes de junio, Marc hizo historia al conquistar el anillo con Toronto Raptors y convertir así a los Gasol a los primeros hermanos que son campeones de la NBA. Pau fue el líder en Japón durante el Mundial 2006, ahora, en 2019 y en China, Marc se ha erigido en la estrella indiscutible de la Selección. 

El pequeño Marc, a sus 34 años, logró 33 puntos ante Australia para poner a España en su segunda final mundialista. Enfrente estará Argentina, rival en semifinales en 2006, como último obstáculo antes de conquistar nuevamente la corona. El pívot quiere ser campeón del mundo y de la NBA con solo tres meses de diferencia. Un reto solo a la altura de un Gasol.